Ideas para regalos conscientes

¡Buenas! ¿Cómo va todo?

Por aquí yo estoy a tope con todos los preparativos navideños: esta semana tenemos 3 talleres dedicados a la cocina de Navidad. ¡Imagínate! Así que estoy ultimando todos los detalles, perfeccionando recetas, elaborando bases que luego servirán para las clases… Y, también, se me han ido acumulando un montón de ideas para regalos conscientes 😉

Sí, se acera la Navidad y no sé tú, pero yo voy a tope y tengo una lista infinita de cosas por hacer. Y es que, será por los regalos y/o por los preparativos de las comidas navideñas, que a menudo acabamos convirtiendo las fiestas en sinónimo de estrés (como mínimo los días antes), aunque no lo queramos.

Pues bien, como quiero hacerte la vida un poquito más fácil, y te quiero ahorrar algún quebradero de cabeza, he decidido que ya era el momento de crear esta lista de regalos conscientes, para que tengas ideas para regalar cositas bonitas, sostenibles y cuidadosas con el planeta. ¿Qué te parece?

En ella, encontrarás 7 ideas de regalos conscientes, para que, al dedicar ese regalo, contribuyas de un modo u otro a mejorar este mundo: ya sea porque apoyas a la investigación o al bienestar de personas más necesitadas, porque reduces el impacto medioambiental al minimizar el uso de plásticos o porque, simplemente, cambias hábitos e ingredientes y empiezas a cuidarte más gracias al regalo en cuestión.

Seguro que la lista podría ser muchísimo más completa, pero te dejo con lo que, para mí, son

las 7 mejores ideas de regalos con consciencia:

1.

algún artículo solidario

Como esta bolsa de algodón orgánico solidaria. Que, además de ayudar a recaudar fondos en la lucha contra el cáncer infantil, es preciosa, te sirve para llevar la compra y así le dices adiós a las bolsas de plástico. Un regalo 2 en 1.

2.

algo hecho por ti

Sí, ya sé que si no dispones de tiempo esta no es precisamente una buena idea. Pero es un regalo cuidado, detallista y con todo el amor. Y quizás… sí que dispones de un par de horas para currarte algo por ti mism@, y la persona que lo reciba va a estar encantada. Seguro.

Este año se me ocurre: ¿qué tal si preparamos turrones con ingredientes naturales, ecológicos y sin azúcares refinados, los envolvemos con un papel bonito y los presentamos como regalo?

3.

cosmética natural

Cremitas hidratantes, jabones en pastilla, aceites ecológicos, una maquinilla de afeitar reutilizable o un cepillo de dientes de bambú… productos con los que siempre quedas bien y que, además, son súper útiles, porque tarde o temprano se acabarán usando y, encima, pesando en la persona que te lo ha regalado.

Al escoger productos cosméticos sin parabenos ni siliconas, elaborados con ingredientes naturales y ecológicos, te aseguras la ausencia de tóxicos y, en consecuencia, mayor salud para ti y nuestro entorno.

4.

para quien come fuera de casa

Si la persona a quien le quieres hacer el regalo se pasa largas horas fuera de casa (ya sea por trabajo y/o por estudios), es probable que le venga bien alguno de estos artículos:

Una fiambrera de acero inoxidable para llevar la comida

Una bolsa de tela para llevar el bocadillo

Una botella térmica de acero inoxidable, para llevar el agua o cualquier otra bebida caliente o fría

Una pajita de acero inoxidable, para beber batidos o lo que te apetezca

5.

una experiencia

Un clásico para soñadores e idealistas. Sin duda, uno de mis regalos favoritos (a la hora de regalar y a la hora de ser regalada 😉). Piensa en esa persona, en lo que le gusta, en sus aficiones, y dedícale un día (o un fin de semana o los días que quieras) para sorprenderle con una actividad que le apasionará.

Por ejemplo: un fin de semana romántico en una casa rural, una cena para todos sus amigos con comida favorita, una actividad de aventura, un fin de semana surfeando en esa playa mítica, un billete de avión para ese destino soñado, un día de visita cultural a la ciudad, un día de alquiler de tablas de paddle surf para hacer una buena excursión por la costa…

6.

para jugar en la cocina

Para regalar a cualquier foodie, ¿qué hay mejor que un aparato con el que cocinar los mejores platos? Estos son los típicos regalos que, a mí, como buena amante de la cocina que soy, me fascinan:

Un rallador para cítricos

Un spirali, para hacer espaguetis de verduras

Un vegan milker para hacer tus propias leches vegetales

Un tarro germinador, para hacer tus propios germinados

Una batidora de calidad tipo Vitamix. El regalo de la vida.

Tienes más información sobre batidoras en mi artículo: cómo escoger la mejor batidora.

7.

un libro

Todo otro clásico. Piensa en la persona a quien le vas a hacer el regalo, en sus gustos y preferencias, y escoge un libro sobre esa temática. Un libro es un regalo que abre consciencias, culturiza, nutre. Es siempre una gran opción.

En cuanto a libros de cocina saludable, te recomiendo:

Fermentación, de Nerea Zorokiain

Artisan Vegan Cheese, Miyoko Mishimoto Schinner

El gourmet vegetariano, de Yotam Ottolenghi

Detox Sen, de Nuria Roura

Ama, come, vive, brilla: cocina honesta para conquistar tu salud, de Elka Mocker

Vegan Gourmet, de Prabhu Sukh

Las delicias de Ella, de Ella Woodward

Espiritual chef, de Javier Medvedovsky

Y si te han gustado las ideas…

Seguro que vas a encontrar más inspiración en estos artículos:

 

¿Me ayudas compartiendo la receta?

Algarroba a la taza

¡Muy buenas!

¿Cómo va todo?

Aprovecho que hace unas semanas impartí un taller sobre cocina saludable con algarroba, para el Espai Ebre Km0, del Ajuntament d’Amposta, para compartiros una de las recetas que más triunfaron en la sesión: la algarroba a la taza.

Una receta sencilla, rápida y perfecta para cualquier tarde de otoño e invierno, cuando apetece algo calentito que nutra y refuerce. Además, sabes que está hecho con los mejores ingredientes. Así que es muuucho más saludable que el chocolate a la taza convencional: sin lácteos, sin azúcar. Y sólo necesitas 4 ingredientes base (+ algún extra opcional) que fácilmente tendrás en casa.

Antes de empezar con la receta, te quería presentar un poquito a nuestra amiga la algarroba, que es no es más que el fruto del árbol llamado algarrobo. Resulta que desde hace miles de años que ha estado vinculado al paisaje de la costa mediterránea. ¿No tienes memorias, de cuando eras peque, de ir al campo y chupar una vaina de algarroba?

Sí, desde siempre la algarroba ha estado en nuestros campos (los que están más cerquita del mar Mediterráneo). Y, de hecho, España es el país con más producción de algarroba a nivel mundial. Aunque también goza de mucha popularidad en otras partes del mundo, como Argentina, Perú, Marruecos y varios países mediterráneos.

La algarroba pertenece a la familia de las leguminosas, y tiene forma de vaina de color marrón oscuro que contiene, a su vez, una tierna pulpa y las semillas, más duras. Para obtener la harina de algarroba, que es el modo en el que más se suele encontrar la algarroba para consumo humano, se separa la pulpa, se tuesta y se tritura hasta obtener el polvo que conocemos. Con las semillas, se elaboran otros preparados también muy interesantes, como la goma de garrofín, que actúa como gelificante natural y es conocido en el mercado como E-410.

Propiedades

Lo que, sin duda, me parece más interesante de este fruto es, por un lado, que es local, con lo cual con su elección favorecemos un consumo consciente. Y, por otro lado, sus beneficios para nuestro organismo:

  • Y es que, a diferencia del cacao, la algarroba no contiene teobromina y, por lo tanto, no excita ni resulta adictiva. Es perfecta para toda la familia y, en especial, para los más pequeños de la casa. Si notas que a tu hij@ le excita el cacao/chocolate, te recomiendo que evites el cacao a partir de cierta hora de la tarde y optes por elaboraciones, más suaves, a partir de la algarroba.
  • A diferencia del cacao, no contiene ácido oxálico, que inhibe la absorción de hierro y calcio.
  • Además, la algarroba es muy baja en grasas, en comparación con su compañero el cacao. Ideal para quien siga una dieta pobre en grasa.
  • También es muy rica en taninos, con lo cual tiene un gran poder astringente. Perfecto para casos de gastroenteritis y diarreas.
  • Su sabor es dulce, con lo cual no necesitaremos añadir tanto endulzante como si usáramos cacao en polvo. Puedes utilizarla como sustituto del cacao en cualquier receta. Sólo te recomiendo empezar con menos cantidad de dulce e ir añadiéndole el endulzante poco a poco, hasta encontrar su punto.

Hoy empezamos con una receta bien sencilla para ir familiarizándonos con ella, si es que aún no la conoces: la algarroba a la taza, un “chocolate caliente” ideal para estos días tan fresquitos. 😉 Funciona de maravilla como merienda, es vegana, sin gluten, sin edulcorantes refinados. Y además con todos los beneficios de la algarroba (por supuesto, también la puedes hacer cambiando la harina de algarroba por cacao en polvo puro).

Pues bien, te dejo con la receta:

Ingredientes (para 2 personas)

  • 2 tazas de bebida vegetal de arroz (500 gr)
  • dos cucharadas de harina de arroz (20 gr)
  • 2 cucharadas de harina de algarroba (20 gr)
  • Una pizca de canela
  • 2 cucharadas de melaza de arroz (50 gr)
  • Nata de coco (opcional) a partir de una lata de leche de coco ecológica

Elaboración

  • Para la nata de coco, ponemos la lata de leche de coco a la nevera la noche anterior, para que se separe la parte sólida de la parte líquida.
  • Para preparar la algarroba a la taza, empezamos poniendo a calentar una taza y media de bebida vegetal en un cazo, al fuego.
  • Mientras tanto, mezclamos en un bol la media taza de bebida de arroz que quedaba, la harina de arroz, la harina de algarroba, la melaza y la canela. Y lo batimos todo con las varillas.
  • Cuando la leche del cazo empiece a hervir, introducimos la mezcla que tenemos en el bol. Y vamos mezclando con las varillas, hasta que empiece a hervir y espesar. Apagamos el fuego y servimos.
  • Podemos decorar con un poco de nata de coco. Se hace batiendo, en un bol, la parte de arriba (la parte sólida) de la lata de leche de coco y listos.

Observaciones

  • Puedes cambiar la bebida de arroz por cualquier leche vegetal de tu agrado. En este caso, posiblemente tendrás que ajustar la cantidad de dulce que añades a tu algarroba a la taza. Y es que la leche de arroz es bastante más dulce que otras, como la de avena o la de soja natural.
  • Puedes cambiar la canela en polvo por chile en polvo o la raspadura de media vaina de vainilla. A mí, personalmente, me encanta el chocolate con chile 🙂
  • También puedes cambiar la melaza de arroz por tu endulzante favorito. Te recomiendo este en particular porque es muy suave y bastante equilibrado. Si usas, por ejemplo, sirope de ágave, tendrás que utilizar mucha menos cantidad, porque su poder endulzante es enorme.

 

Para esta receta, vas a necesitar:

Batidor de varillas

Este batidor de varillas de silicona platino, de la marca Lurch, es una gran opción, porque el material es seguro, y es muy cómodo de usar y limpiar. Lo puedes encontrar en Conasi aquí, y si es tu primera compra, tendrás un 5% de descuento con el código CNS-NATURALMENTE.

Olla SKK de calidad superior

SKK es una marca en quien confío plenamente. Porque sus ollas y sartenes están fabricadas con materiales libres de tóxicos y sin PFOA. Esta que te enlazo aquí es el modelo pequeño, indicado para todo tipo de cocinas excepto inducción. Tienes un montón de tamaños y toda una gamma especial para inducción.

Bol de acero inoxidable

Me gustan los boles de acero inoxidable porque son libres de tóxicos y mucho más cómodos de manejar que los de vidrio. Por eso, para cocinar uso boles de acero inoxidable, como estos de “A slice of green”, fabricados en acero inxocidable de la mejor calidad — los puedes encontrar aquí. Y, para servir, prefiero un bonito bol de cristal, como este de aquí.

Y si te ha gustado la receta…

Seguro que te van a gustar estas recetas dulces y a base de cacao. Te recuerdo que puedes cambiar el cacao por algarroba siempre que quieras ;):

 

¿Me echas una mano y compartimos la receta? 😉

Cómo hacer chucrut

¡Buenas! ¿Cómo va todo?

Hoy te traigo la receta perfecta para iniciarte en el mundo de los fermentados caseros. En este post, vas a aprender cómo hacer chucrut casero, de forma fácil y rápida.

El chucrut, o sauerkraut, no es nada más que col fermentada en salmuera. Es un producto originario de Alemania y se ha hecho muy popular durante los últimos años en el mundo healthy. Básicamente, porque es un alimento súuuper saludable:

  • Al estar fermentado, su contenido en vitaminas se multiplica. El chucrut es especialmente rico en vitamina A, B1, B y C.
  • Mejora la digestión, sobre todo de las proteínas y alimentos ricos en grasa. Por eso en Alemania es típico que se sirva junto a las salchichas.
  • Es un alimento depurativo, pues precisamente ayuda a limpiar los tóxicos acumulados en nuestro organismo.
  • También es un excelente probiótico, ya que contiene bacterias vivas que repueblan nuestra flora bacteriana. En este sentido, es indispensable que en nuestra dieta incorporemos probióticos, del mismo modo que tomamos alimentos ricos en fibra (prebióticos), para mejorar nuestra salud intestinal. [1]
  • Mejora nuestro sistema inmune, al favorecer la microbiota de nuestros intestinos.
  • Es rico en minerales como el calcio, hierro, fósforo y magnesio.

La única contraindicación que conozco es si estás llevando una dieta pobre en sal a causa de la hipertensión u otros problemas relacionados. En este caso, puedes optar por otros probióticos o pasar tu chucrut bajo el grifo antes de consumirlo.

Fuentes de probióticos

[1] Si quieres introducir los probióticos en tu vida, tienes varias opciones: encurtidos de buena calidad (aceitunas, pepinillos, etc.), kéfir de agua, kéfir de leche, yogures naturales, soja fermentada (miso, tamari, tempeh…), té kombucha u otros fermentados.

Entre todos, te recomiendo apostar por los de origen vegetal (encurtidos, chucrut y otras verduras fermentadas, kéfir de agua, yogures veganos, soja fermentada y té kombucha) y siempre sin pasteurizar. Por dos razones básicas: primero, porque no contribuimos a la explotación animal y, segundo, porque nos evitamos algunos de los problemas que puede conllevar el consumo de la proteína del lácteo.

A la hora de escoger chucrut, es mejor que lo compres fresco no pasteurizado (en la sección de refrigerados) o bien te lo hagas tú mism@. Y es que, si lo comemos pasteurizado (el que viene en tarros de cristal) o bien lo cocinamos, perdemos sus propiedades probióticas y parte de sus vitaminas.

La verdad es que es más bien difícil encontrar el chucrut fresco. La única marca que conozco que lo comercialice es Kramer’s Krautboy, y no se encuentra de manera generalizada en las tiendas de productos ecológicos. Por eso, siempre recomiendo hacer el chucrut en casa. ¡Ya verás qué fácil es! Sólo tienes que preparar unos cuantos tarros y, una vez fermentados, los puedes guardar en la nevera e ir usando a medida que los necesites. Vas a tener chucrut para varias semanas, incluso meses 😉

Si necesitas ideas para introducirlo en tu día a día, te cuento. Puedes incorporarlo a tus desayunos, encima de unas tostadas elaboradas con pan de buena calidad (con masa madre y harinas integrales ecológicas), también en tus ensaladas, verduras… y como guarnición en platos principales. Combina la mar de bien con tempeh, cebollas, mostaza, eneldo, manzanas, apio, remolacha, etc. Solo hay que dejar volar la imaginación y le darás ese toque mágico a cualquier elaboración, con ese toque ácido y salado tan particular del chucrut, que me tiene enamorada.

El chucrut clásico se elabora amasando la col con sal, permitiendo que la verdura deje ir todo el líquido, e introduciendo el resultado (col + líquido) en un tarro de cristal. En la versión tradicional, se le añade bayas de enebro y semillas de alcaravea.

Para la versión de hoy, he querido simplificar el proceso. Quiero mostrarte la manera más fácil, rápida y efectiva que conozco para elaborar chucrut casero: preparando una salmuera y metiendo la col en el tarro con la mezcla de agua y sal. Una técnica sencilla y que siempre funciona. Prueba y me cuentas 😉

Vamos a la elaboración paso a paso. Para realizarla, necesitarás:

Ingredientes

  • 1 cucharada de sal marina sin refinar (15 gr)
  • 1 litro agua
  • 1 col verde pequeña o repollo

Utensilios

  • Un tarro grande de cristal hermético estilo Fido, u otros tarros de cristal convencionales de boca ancha
  • Una cazuela grande con agua para esterilizar los botes
  • Un trapo de algodón limpio
  • Una tabla grande de madera
  • Un cuchillo cebollero
  • Un bol de cristal grande para hacer la mezcla del agua con la sal
  • Un plato

Elaboración

  • Primero, ponemos agua a hervir en una cazuela grande y hervimos los botes que vamos a usar durante 5 a 10 minutos, para esterilizarnos. Los retiramos, con la ayuda de una cuchara larga, y los extendemos encima de un trapo de algodón limpio, para que se sequen.
  • Preparamos la salmuera en un cuenco mezclando un litro de agua por 15 gramos de sal marina. Mezclamos bien y dejamos unos minutos que se disuelva la sal.
  • Mientras tanto, sacamos las hojas externas de la col. La cortamos en cuartos, desechamos el tronco del centro y cortamos la col a juliana bien finita.
  • Introducimos la col picada en los tarros de cristal. Apretamos bien y cubrimos con la salmuera. Cerramos los tarros, les ponemos fecha y los colocamos encima de un plato, en un lugar fresco y oscuro.
  • Dejamos fermentar el chucrut durante 2 a 3 semanas, dependiendo de la temperatura exterior. Dos semanas en verano, tres semanas en invierno.
  • Durante el proceso, es posible que vaya saliendo un poco de agua del tarro, efecto de la propia fermentación. Por eso, es importante que hayamos colocado el plato debajo del tarro, así el líquido quedará contenido y lo podremos vaciar fácilmente.
  • Una vez pasado el tiempo de espera, abrimos el tarro y comprobamos que el resultado es perfecto: la col tiene que estar un poco más transparente, crujiente, salada y ácida. Si está blanda o ha aparecido moho, la desechamos directamente (nunca ha llegado a pasarme, la verdad). Si se ha quedado parte de la col por encima de la salmuera, sin estar cubierta de líquido, yo suelo descartar esa primera capa de chucrut, por precaución.
  • Cerramos de nuevo los tarros y los conservamos en la nevera, hasta que vayamos a consumirlos.

Observaciones

  • Es muy importante utilizar una sal marina de primera calidad. Yo uso sal marina sin refinar del Atlántico (es fina y de color blanco), pero puedes usar cualquier otra sal ecológica.
  • Puedes probar de hacer chucrut con todas las variaciones que quieras: con col lombarda u otro tipo de coles, con cebolla, zanahoria, rabanitos, con pasas y canela, con pimienta negra y laurel… En las fotos, puedes ver el chucrut básico y el chucrut de color rosa, con la mezcla de col blanca y col lombarda.
  • Si utilizas un tarro Fido, te recomiendo que no llenes el tarro hasta arriba, a diferencia de cómo lo haríamos con los tarros convencionales (y tal y como te explico en la receta). Con los botes herméticos, dejaremos suficiente espacio arriba sin cubrir, unos 3 o 4 dedos en recipientes grandes, pues se rompería el bote si lo llenáramos demasiado.

Para esta receta, te recomiendo utilizar:

Tarros herméticos

Los tarros Bormioli Fido son los botes clásicos para hacer conservas. Te aseguras que se hace el vacío, por lo que los alimentos se conservan mucho mejor. Te recomiendo este de Amazon que tiene una capacidad de 2 litros, suficiente para la cantidad de la receta.

Cuchillo cebollero Zwilling

Me encanta hacer chucrut con un buen cuchillo cebollero. Y, sin duda, mi favorito es este de la marca Zwilling. Una inversión para toda la vida.

Sal marina sin refinar

Para hacer el chucrut (y para todo), necesitarás una buena sal marina sin refinar. Siempre aconsejo usar una buena sal, que resulte saludable y equilibrada para el organismo. Esta de Soria Natural es la sal básica que utilizamos en casa.

Si quieres descubrir todos los secretos de la fermentación…

Te remito a Nerea Zorokiain, experta en macrobiótica, y su reciente libro Fermentación, la bíblia donde encontrar todos los trucos para fermentar paso a paso.

Y si te ha gustado la receta…

Échale un vistazo a mis recetas dedicadas a las crucíferas:

¿Compartimos la receta? 🙂

Los 12 mejores blogs de cocina saludable

En el post de hoy, he querido compartir contigo la lista de lo que, para mí, son los 12 mejores blogs de cocina saludable del momento. Una selección con propuestas sanas, mayormente de origen vegetal y sin azúcares refinados para que te resulte más fácil apostar por un cambio de hábitos real y duradero 🙂

¿Necesitas nuevas ideas para llevar una alimentación más saludable?

Si eres de los que te gusta cuidarte a través de la alimentación, seguramente te encantará que tu comida sea también deliciosa. Porque, no sé a ti, pero te aseguro que a mí me encanta comer bien, en todos los sentidos, apostando por la mejor materia prima cocinada de manera increíble. Y es que comer sano no tiene por qué ser aburrido, ¿verdad?

Esta misma idea es la que comparten los bloggers que vas a encontrarte hoy en el post: personas que desprenden pasión por su trabajo y que te van a demostrar que comer sano es rico, fácil y absolutamente placentero.

Así que, si te falta ese toque de inspiración o simplemente quieres empaparte de frescas y nuevas ideas, he preparado para ti esta lista con los mejores blogs de cocina saludable. Una lista en la que encontrarás trucos, recetas y muchas sorpresas más para llevar a cabo una alimentación healthy, destacando aquellos blogs que se basan en una filosofía plant based, con recetas mayormente veganas, que eviten los productos procesados, las harinas y azúcares refinados, basados en la macrobiótica o incluso algunos de origen anglosajón, para que te inspires con las últimas tendencias internacionales.

Te dejo, pues, con mi lista de los 12 mejores blogs de cocina saludable:

 

De origen anglosajón e internacional

 

  1. Deliciously Ella

Este blog, que empezó en el año 2012, se ha convertido en todo un referente a nivel internacional sobre alimentación de origen vegetal. Su misión, aparentemente simple, la de repartir salud a través de recetas saludables, sencillas y, lo más importante: deliciosas y satisfactorias.

Una misión que ha sabido cumplir con éxito Ella Mills, autora del blog, la británica que ha transformado su vida por completo tras superar, gracias al cambio de hábitos en la alimentación, una enfermedad crónica que a los 20 años la tenía controlando su vida por completo. Actualmente, sigue con su actividad en el blog y, junto a su marido Matthew, dirige varios locales en Londres y comercializa su propia marca de productos (de barritas energéticas y cereales de desayuno).

Aquí te dejo con este vídeo, en el que Ella te enseña a preparar las mismas bolitas energéticas de cacao y almendras que comercializan y distribuyen en sus establecimientos (cacao & almond energy balls):

Puedes echarle un vistazo al blog aquí [Importante: el blog es en inglés, igual que sus vídeos en youtube y sus publicaciones en las redes sociales].

 

  1. Minimalist Baker

Minimalist Baker, blog que también se ha vuelto muy popular, se basa en una idea original: la de compartir recetas de origen vegetal que se hagan “con menos de 10 ingredientes, usando un solo bol o que se preparen en menos de 30 minutos”. Basado en el lema “simple food, simply delicious”, este blog nos encandila con recetas creativas y riquísimas bastante fáciles de elaborar (y mayormente libres de gluten). Además, la lectura resulta muy dinámica, cercana y divertida.

El equipo que hay detrás de Minimalist Baker, está formado por Dana Schultz, que desarrolla las recetas, y John, que se encarga de la parte técnica. Esta pareja de Portand realmente ha sabido ampliar sus horizontes, pues en su página web encontrarás desde las recetas que te comentaba hasta todo tipo de recursos complementarios (herramientas para el desarrollo de blogs y páginas web, escuela de fotografía digital, etc.). Un espacio global para el mundo del food blogger.

Aquí te dejo con una de mis recetas favoritas, un delicioso curri con verduras al horno (sí, también está todo en inglés).

  1. Jamie Oliver

Toda una institución tanto en el Regno Unido como a nivel internacional, el reconocido chef dispone -además de su página web oficial– de una página web en español donde encontrarás algunas de sus mejores recetas. Hay una sección de recetas vegetarianas, y algunos de sus postres están pensados para personas con intolerancias alimenticias.

Aunque Jamie no destaque por su trabajo como bloguero –ni apueste por la alimentación vegana, vegetariana o macrobiótica–, he querido introducirlo en esta sección por su repercusión mediática y su gran labor a nivel social, pues este chef proveniente de la región de Essex (Inglaterra) ha sido capaz de presionar al gobierno para introducir una reforma en la alimentación de los niños en los centros escolares del país y un impuesto para las bebidas azucaradas. Sin duda, un gran paso para favorecer unos más adecuados hábitos alimentarios.

Te dejo con estos deliciosos espaguetis de calabacín y zanahoria con curri de coco. Tienen una pinta spectacular.

  1. Ottolenghi

Yotam Ottolenghi, chef israelí afincado en el Reino Unido, es internacionalmente reconocido por ser el propietario de varios exitosos restaurantes en Londres y por la publicación de varios libros de cocina.

Lo que más me gusta destacar de su trabajo es precisamente la omnipresencia de las verduras en sus recetas, la inspiración evidente de su cocina en el Oriente Próximo y su pasión por la alimentación vegetariana (aunque él no sea propiamente vegetariano). Por estos motivos, he querido incluirlo en la sección. Realmente creo que sus propuestas van a servirte de inspiración.

Puedes encontrar muchas de sus recetas en su página web (también en inglés): todas llenas de vida, color, textura y pasión.

Te dejo con esta receta, una deliciosa ensalada de calabaza y cebolla morada con aliño de tahini.

  1. Ela Vegan

Michaela, a quien suelen llamar simplemente Ela, es la creadora de ElaVegan.com, un blog de cocina vegana donde comparte recetas saludables, deliciosas, fáciles de hacer y baratas. Además, no contienen ni gluten ni azúcares refinados.

Sus propuestas son ricas, nutritivas y consistentes, perfectas para deportistas, climas fríos (Ela precisamente es de Alemania) y todas esas personas que tienen apegos por los lácteos, dulces y harinas refinadas. Sus platos son apetecibles y deliciosos, creativos y sorprendentes.

En su blog, escrito en inglés y alemán, podrás encontrar multitud de recetas y explicaciones detalladas de todo el proceso, con un montón de fotos que van a hacer que se te haga la boca agua.

Te dejo con esta receta de salsa vegana Alfredo, para pasta, realizada a partir de un ingrediente suuuper saludable que seguro te va a sorprender.

De inspiración macrobiótica

  1. MacroSeny

No podía empezar esta sección dedicada a los blogs de inspiración macrobiótica sin destacar a Macroseny, un proyecto donde Alf Mota difunde su conocimiento y sabiduría en el arte de la cocina saludable a través de varios formatos. Ofrece talleres presenciales, asesoramiento integral y, por supuesto, nos deleita con sus recetas a través de su sección de recetas.

En ella, vas a encontrar las recetas clasificadas por su adecuación a cada época del año, todas muy atractivas, originales y absolutamente deliciosas. Me encanta destacar el buen gusto y calidad de las fotografías que comparte y la consciencia con la que nos hace adentrar en el mundo de los efectos energéticos en el organismo. Una gran labor a todos los niveles, la que realiza este chef portugués afincado en Catalunya, que merece descubrir.

Te dejo con esta receta de hamburguesas veganas de azukis con kétchup.

  1. Nishime

Nishime – además de un estilo de cocción muy representativo de la cocina macrobiótica – es el proyecto que comparten Nerea Zorokiain y Almudena Montero, dos mujeres emprendedoras que, desde Pamplona, dirigen la Escuela de Macrobiótica del mismo nombre.

Dentro de su labor de difusión online, destaca su trabajo en el blog, espacio donde comparten recetas y consejos de alimentación desde una visión holística, integral y macrobiótica. Su contenido es perfecto para adentrarse e iniciarse en el mundo de la comprensión energética de los alimentos. Además, encontrarás recetas sencillas y perfectas para mantener tu equilibrio y bienestar a todos los niveles.

Te dejo con esta deliciosa crema de calabaza con chips de chirivía, ideal para una cena nutritiva y calentita.

  1. Venu Sanz

Venu Sanz, chef especializada en cocina saludable, desarrolla su proyecto educativo a través de cursos online, vídeos y recetas en su blog. De base macrobiótica, ha sabido combinar las raíces de la cocina energética con las tendencias raw y lo aprendido en sus múltiples viajes, creando un estilo personal que se puede captar en cada una de sus elaboraciones.

En su blog, vas a encontrar recetas deliciosas para que descubras que saludable y sabroso van muy bien de la mano. Las tienes clasificadas por categorías y, lo mejor, son todas veganas, libres de azúcares y harinas refinadas, y muchas de ellas también sin gluten 😊 Lo que más me gusta de sus propuestas es que siempre funcionan, porque, simplemente, son un fantástico referente cuando quieres inspirarte con nuevas recetas.

Te dejo con esta receta de quiche vegana y sin gluten, te va a enamorar.

Plant based nacionales

  1. Danza de Fogones

Otro referente que no te puedes perder es el increíble blog de Iosune y Alberto, Danza de Fogones, un espacio desde el que comparten recetas veganas elaboradas con ingredientes sencillos. La mayoría son saludables, fáciles y rápidas. También tienen otro blog, Simple Vegan Blog (en inglés), y gracias a ambos proyectos, pueden trabajar desde donde quieren (les encanta viajar 😉).

En Danza de Fogones, vas a encontrar recetas que funcionan a la perfección, a veces tan simples que ni tan siquiera habías caído en ellas, y por eso muchas veces resultan tan enriquecedoras, porque te abren la mente al placer de los pequeños detalles, a los platos de toda la vida en versión vegana y a los clásicos de inspiración foránea. Encontrarás también opciones sin gluten y herramientas para elaborar tus propias elaboraciones al más puro estilo DIY.

¿Mi receta favorita? Su delicioso queso vegano al estilo cheddar fundido. Te va a alucinar…

  1. Lala Kitchen

Elka Mocker, creadora de Lala Kitchen Ama · Come · Vive · Brilla, es coach de salud y estilo de vida y está especializada en alimentación vegetal. Promueve la regeneración y recuperación del equilibrio intestinal a partir de alimentos vivos, antiinflamatorios, antioxidantes, nutritivos y de fácil digestión y asimilación. Imparte talleres presenciales (es gran defensora del batch cooking) y ofrece retiros de reconexión.

Desde su página web, podrás encontrar una fantástica selección de recetas, muchas de ellas crudiveganas, muy coloristas y delicadas. Hace especial énfasis en propuestas detox, muy verdes, muchas ensaladas, y también en los dulces de buena calidad, apostando por endulzantes de lo más naturales.

Así, resulta muy fácil encontrar ideas realmente saludables para incorporar en nuestro día a día, la inspiración que a veces nos falta para introducir esos ingredientes tan ricos en vitaminas y en las cocciones más respetuosas.

Te dejo con este cremoso helado de chocolate y chía, con crumble y salsa de chocolate. Receta sencilla y que hará las delicias de toda la familia.

  1. Being Biotiful

Chloé Sucrée, la creadora de Being Biotiful, se dedica al desarrollo de recetas y a la fotografía culinaria. Tiene su propia tienda online, imparte cursos presenciales en Barcelona y, gracias a su Biotiful Plan, te propone un plan de batch cooking en el que te inspira con menús saludables para cada semana.

En su blog, encontrarás recetas vegetarianas especialmente diseñadas para toda la familia. Incluye huevos orgánicos y algún lácteo. Sus propuestas son coloristas, creativas y con combinaciones bien logradas, llenas de sabor. Me encanta su modo de acercar la alimentación sana y nutritiva a todos los públicos, dando consejos para facilitar las organización y acercándose especialmente a las familias con hijos (puesto que ella misma comparte su experiencia vital como madre de dos peques).

Te dejo con esta deliciosa receta de muffins de calabaza y chocolate negro, que seguro os va a chiflar 😊

  1. Cocinando el cambio

Lucía Gómez, coach nutricional que hay detrás de Cocinando el Cambio, es experta en alimentación natural y profesora de cocina saludable. En su página web, podrás encontrar un montón de recursos para empezar a cocinar tu cambio (ebooks, recetas, vídeos y cursos), de manera fácil y progresiva.

A través de una alimentación basada en ingredientes de origen vegetal (sin lácteos, sin gluten, sin harinas ni azúcares refinados, pero sí con algún huevo en alguna receta), Lucía te acompaña en este proceso de un modo muy ameno y cercano.

En sus recetas, vas a aprender cómo explorar verduras, cereales integrales, legumbres, ingredientes estrella y dulces de lo más saludables y deliciosos, todo ello con ingredientes fáciles de encontrar y de precio razonable. Además, ¡sus recetas son súper sencillas!

Te dejo con estas barritas energéticas de semillas que van a resultar perfectas para tomar como snack 😉

Y hasta aquí mi elección de los mejores blogs de cocina saludable. Evidentemente que hay un montón más de sitios webs con contenidos increíbles, pero esta es sólo mi personal selección 😉 si te animas, escríbeme en los comentarios qué blog añadirías a la lista y por qué, será un placer saber tu opinión.

 

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Desayuno de avena, chía e higos

O el clásico overnight oats con semillas de chía, tahín e higos

 

¡Muy buenas! ¿Cómo estás? Espero que muy bien 😊

Hoy te traigo una receta que te va a encantar, primero, porque es súper fácil de hacer y, segundo, porque es muy nutritiva y saludable: un delicioso desayuno de avena con chía e higos.

Este desayuno no es más que mi versión personal del clásico overnight oats: un desayuno que consiste en copos de avena remojados durante toda la noche (ya sea en agua, zumos naturales o leche o bebida vegetal) y que, últimamente, se ha puesto bastante de moda en el mundo healthy.

En cualquier caso, no es que este desayuno haya surgido de la nada. De hecho, la idea de dejar los copos de avena en remojo durante la noche ya hace décadas (incluso siglos) que se viene haciendo: el Bircher Muesli, un desayuno típico de Suiza, es donde se encuentra, en realidad, el origen del overnight oats actual.

El doctor suizo Max Oskar Bircher-Benner, creador del muesli, fue quien introdujo esta novedosa técnica de remojar los copos de avena y, en su propuesta, estos se mezclaban con manzana rallada a la hora de consumirlos. De ese modo, sus pacientes introducían más fruta en su consumo diario.

Actualmente, en Internet podrás encontrar mil versiones del overnight oats: con plátano y nibs de cacao; fresas y semillas de chía; zanahoria rallada, nueces y canela (al más puro estilo carrot cake); yogur y arándanos; cacao y mantequilla de cacahuetes; mango, piña y coco rallado (en su versión más tropical)… en fin, que tienes tantas posibilidades como se te ocurra. Además, siempre puedes hacer la receta con las frutas, semillas y frutos secos que tengas en casa, pues es una propuesta que funciona muy bien con casi cualquier ingrediente.

Hoy te propongo, para empezar, una receta más bien básica: el desayuno de avena con semillas de chía, higos y mantequilla de sésamo (tahín). Esta propuesta es perfecta para la temporada de finales de verano y otoño, el momento en el que empiezan a bajar las temperaturas, pero aún no ha llegado el frío invernal. Cuando llega invierno, te aconsejo que optes por un reconfortante porridge, calentito y reparador, el típico desayuno escocés también a base de copos de avena pero ya cocidos y que, por lo tanto, genera mucho más calor interior que la receta de hoy.

En la propuesta que tienes a continuación, he optado por esta combinación porque los higos combinan a la perfección con el tahín, ya lo verás. 😊 Además, le he añadido también semillas de chía para aportarle un poco más de textura crujiente a la preparación. En origen, el overnight oats se prepara con copos de avena gruesos, pero a mí personalmente me resultan mucho más digestivos los copos finos, y por eso en la foto verás que he usado estos últimos. La única diferencia a la hora de preparar la receta es que con los copos finos necesitarás poner un poco más de líquido al remojo que con los gruesos.

Una de las ventajas que me gusta destacar de la esta receta es que es el desayuno perfecto para llevar de viaje. Te preparas el tarro la noche anterior y te funciona de maravilla como desayuno o merienda del día siguiente. A mí no hay cosa que me siente mejor cuando estoy fuera de casa que un desayuno nutritivo y reparador 😉

Si tienes calor y te quieres refrescar, tómate este desayuno bien fresquito. Si hace frío fuera (y/o dentro de ti) y te apetece algo más reconfortante, puedes calentar tu overnight oats unos minutos en un cazo mediano. Queda también la mar de bien.

Te dejo ya con la receta, para que la disfrutes 😉

 

Ingredientes (para 3 personas)

  • 1 taza de copos de avena tradicionales
  • 2 c.s. semillas de chía
  • 1 c.c. canela en polvo
  • 2 tazas de bebida vegetal de arroz (hasta 2 tazas y ½ si utilizas copos de avena finos)
  • 1 taza de higos o fruta de tu elección cortada a trocitos para decorar
  • 2 c.s. mantequilla de frutos secos (con tahín o crema de cacahuete queda fenomenal)

Elaboración

  • Mezclamos los copos de avena, la canela, la chía, la mantequilla de frutos secos y la bebida vegetal en un recipiente. Y lo dejamos toda la noche en la nevera.
  • A la mañana siguiente, limpiamos los higos y los cortamos a trozos. Los colocamos en un vaso o pote de cristal grande y vamos añadiendo la mezcla de avena. Decoramos con unos higos más y un poco de mantequilla de frutos secos.

 

Para esta receta, he utilitzado:

Recipiente de cristal Centric

Para guardar la mezcla de copos de avena y bebida vegetal, mientras reposa, lo mejor es usar recipientes de cristal. Te enlazo a este de Conasi que tiene dos tapas, una en plástico libre de BPA que cierra herméticamente (ideal para transportar) y la otra de cristal (perfecta para usar en casa). Recuerda que tienes un descuento del 5% por tu primera compra en Conasi usando el código CNS-NATURALMENTE.

Tarro para conserva Weck

Para presentar el overnight oats, he optado por un tarro de cristal del estilo de los tarros para conserva Weck. Tienes el enlace aquí para encontrarlos en Conasi. Y recuerda que con el código CNS-NATURALMENTE, tienes un descuento del 5% en tu primera compra.

Cuchillo de cerámica Kyocera

Para cortar frutas y verduras, un buen cuchillo de cerámica es indispensable en mi cocina. Porque, además, no se desafilan y son más ligeros que los de acero.

Puedes encontrarlo en Conasi aquí. Y recuerda que tienes un 5% de descuento con el código CNS-NATURALMENTE al realizar tu primera compra en Conasi.

Si te ha gustado la receta…

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Salteado otoñal de kale

¡Muy buenas! ¿Cómo va todo?

Hoy quiero compartir contigo una receta muy muy sencilla pero que, a la vez, es muy interesante porque, como base, tiene LA HOJA VERDE: este delicioso salteado otoñal de kale.

Sí, todos sabemos que debemos introducir más verduras verdes a nuestra alimentación: son súper alcalinizantes, contienen antioxidantes y vitaminas a montones, activan el organismo y limpian hígado y arterias. Pero muchas veces no sabes cómo hacerlo para que formen parte de tu vida, ¿verdad?

Pues bien, el primer truco para introducir este tipo de verduras es, simplemente, tenerla en casa 😊 en variedad y abundancia. Lechugas, espárragos, judías tiernas, variedad de coles, brócoli, espinacas, acelgas, rúcula, hojas de la remolacha o de la zanahoria, calabacín, guisantes frescos… la lista es variadísima y puedes escoger un par o tres a la semana e ir variando en función también de la estación.

Una vez las tienes, la introduces a cada comida (almuerzo y cena), en mayor o menor cantidad, según te pida el cuerpo.  Escaldada, cruda en ensalada, marinada, hervida, al vapor, salteada al wok… El segundo truco: “keep it simple”, menos es más, que dicen. A veces con un simple brócoli hervido al dente, 3 minutos (así conservamos las vitaminas), y un buen hummus te apañas una cena express y sanísima.

Es posible que al principio tengas que aderezar estas verduras con condimentos, especias y/o salsas, porque no tenemos acostumbrado el paladar a estos sabores. Pero en cuanto te adaptes y empieces a notar los beneficios de un buen brócoli hervido, te aseguro que te tendrás antojo de tales manjares por lo bien que te sientan.

Hoy te traigo una receta, un poco más elaborada que el simple hervido, pero que mantiene lo esencial: la verdura verde, en este caso la col kale, es la verdadera protagonista. Es una receta fácil, sana y de sabor intenso (por si estás empezando y no te atreves con el hervido tal cual 😉).

He querido introducirte la kale (aunque seguramente ya habrás tenido el placer de conocerla antes), por su versatilidad y su sabor bastante neutro (aunque tenga el puntito amargo de cualquier hoja verde). Puedes usarla tanto en salteados como en hervidos y batidos, marinada en ensalada o en estofados y sopas.

A mí personalmente me encanta la combinación de kale con levadura nutricional y el punto picante de la pimienta de cayena, como te propongo en la receta… ¡Delicioso! ¿Qué te parece a ti?

En cualquier caso, si no dispones o no encuentras la col kale, puedes hacer igualmente la receta con cualquier otra hoja verde, funcionará bien de todos modos. Simplemente ten en cuenta que algunas requieren más tiempo de cocción que otras (los espárragos tardarán más en cocer que las espinacas, por ejemplo).

Ingredientes (para 2)

  • ½ cebolla grande
  • ¼ boniato grande
  • 5 champiñones
  • 200 gr col kale limpia
  • 1 c.s. levadura nutricional (15 gr)
  • 2 c.s. nueces (60 gr)
  • 2 c.s. granada (40 gr)
  • Zumo de ½ limón
  • Una pizca de sal marina sin refinar
  • Un chorrito de AOVE
  • Pimienta negra, pimienta de cayena y comino al gusto

Elaboración

  • En una sartén, salteamos la cebolla cortada a juliana con un chorrito de AOVE durante 5 minutos, a fuego medio/alto.
  • Mientras tanto, pelamos el boniato y lo cortamos a daditos tipo mirepoix. Limpiamos los champiñones y los cortamos a cuartos. Añadimos el boniato y los champis a la sartén y rehogamos hasta que estén las verduras doradas.
  • Vamos limpiando las hojas de kale, le quitamos el tronco y las partimos en un tamaño de unos 5×5 cm. La añadimos a la sartén, bajamos el fuego un poco y dejamos que se ablanden las hojas.
  • Añadimos una pizca de sal, la levadura nutricional y las especias. Dejamos cocer unos 6 minutos.
  • Retiramos del fuego. Añadimos el jugo de limón, los granos de granada y las nueces. Servimos y disfrutamos.

 

Observaciones

  • Puedes añadirle garbanzos y ya tienes tu plato principal en un momento 😊(a mí personalmente me encanta la combinación de col kale con garbanzos).

 

Para esta receta, te será muy útil:

Cuchillo de cerámica Kyocera

Para cortar frutas y verduras, un buen cuchillo de cerámica es indispensable en mi cocina. Porque, además, no se desafilan y son más ligeros que los de acero.

Puedes encontrarlo en Conasi aquí. Y recuerda que tienes un 5% de descuento con el código CNS-NATURALMENTE al realizar tu primera compra en Conasi.

Sartén SKK

Yo de momento estoy usando la sartén de Castey, que me parece una opción adecuada. De todos modos, he probado varias y las que más me gustan son las sartenes ecológicas SKK, que están hechas sin teflón y con antiadherente reforzado con titanio. Si te intersa, te dejo el enlace aquí para que la encuentres en Conasi.

Acuérdate que tienes un 5% de descuento en la primera compra en Conasi introduciendo el código CNS-NATURALMENTE.

Si te gustan las recetas con kale, te animo a que pruebes estos deliciosos espaguetis con pesto de kale, están para chuparse los dedos 🙂

Ya me contarás qué te ha parecido la receta 😉

Falafel de lentejas rojas

¡Buenas! ¿Cómo estás?

Hoy quiero compartir contigo una receta que hacía mucho que tenía ganas de hacer y con la cual aún no me había puesto al lío: el falafel de lentejas rojas.

Siempre me ha encantado el falafel, es una gran opción para vegetarianos, veganos y todos los que no comemos carne cuando vamos a comer fuera y queremos gastar poco. Me encanta comerlo en restaurantes; pero, la verdad, nunca lo había elaborado yo misma con éxito.

Cuando lo había probado a la manera tradicional, se me desparramaba la masa y, además, sentía que el hecho de tomar el garbanzo tan crudo no me resultaba digestivo. Cuando había optado por hacerlo a partir del garbanzo cocido -en mi propia reinvención de la receta-, el resultado parecía más bien una burger de garbanzos. Así que tampoco me servía.

Finalmente, la solución la he encontrado en la lenteja roja: una legumbre que, al ser de pequeño tamaño y no tener piel, resulta muy digestiva. Con ella los falafels me encantan, primero por el color y segundo porque la lenteja en seguida pregermina, así que te llevas una dosis extra de vitaminas y digestibilidad.

Te recomiendo que acompañes esta receta con una buena salsa de yogur ecológico (vegetal o de cabra u oveja) o de la clásica salsa de tahín y limón (que es tal y como lo hicimos en casa y puedes ver en las fotos, la combinación es deliciosa), una buena ensalada con chucrut y pepino y, si te animas, puedes envolver tu falafel en el clásico pan de pita. ¡Éxito asegurado!

Te dejo con la receta. Los ingredientes son para 6 falafels, así que puede ser una buena idea hacer de más y tenerlos ya hechos en el congelador para cuando tienes un antojo 😉

Ingredientes

  • 120 gr de lenteja roja
  • ½ cebolla tierna pequeña
  • 1 zanahoria
  • Una pizca de sal marina sin refinar
  • 1 c.p. comino en polvo
  • Pimienta molida al gusto
  • 1 diente de ajo
  • Un puñado de perejil fresco
  • Un chorrito de AOVE para darle forma a los falafels

 

Elaboración

  • Dejamos las lentejas a reposo la noche anterior en un bol con agua templada.
  • Las colamos bien y, mientras se secan en el mismo colador, preparamos todos los ingredientes de los falafels y los introducimos en el vaso de la batidora. Añadimos las lentejas y trituramos hasta obtener una masa más o menos fina.
  • Pasamos la mezcla a un recipiente hermético y lo dejamos reposar en la nevera durante, al menos, una hora.
  • Precalentamos el horno a 200ºC (con ventilador. Será a 220ºC si no dispones de ventilador) y disponemos una bandeja de horno con papel parafinado.
  • Con las manos húmedas en aceite de oliva, hacemos la forma de los falafels y los colocamos en la bandeja. Horneamos por 20 minutos, les damos la vuelta y horneamos por 20 minutos más o hasta que estén doradas las dos caras.

¡Buen provecho!

 

Para esta receta, te será muy útil:

FB_2500i_2

Vitamix Ascent 2500i

Vitamix es una batidora muy potente, ideal para la receta de hoy, porque para triturar las lentejas sólo remojadas necesitamos una máquina que tenga potencia. Te dejo con el enlace de afiliados a Conasi aquí y acuérdate de tu descuento del 5% por tu primera compra con el código CNS-NATURALMENTE.

Espátula de silicona

Para aprovechar toda la masa para los falafels una vez triturada en la Vitamix. Encuéntrala en Conasi aquí y aprovéchate del descuendo del 5% en tu primera compra con el código CNS-NATURALMENTE.

Recipiente de cristal Centric

Para guardar la masa de falafels en la nevera, mientras reposa, lo mejor es usar recipientes de cristal. Te enlazo a este de Conasi que tiene dos tapas, una en plástico libre de BPA que cierra herméticamente (ideal para transportar) y la otra de cristal (perfecta para usar en casa). Recuerda que tienes un descuento del 5% por tu primera compra en Conasi usando el código CNS-NATURALMENTE.

Si te ha gustado la receta y te apetece experimentar con las legumbres, te animo a que le eches un vistazo a estas deliciosas albóndigas de azukis con salsa de remolacha. Son nutritivas e ideales para introducir proteína vegetal de buenísima calidad a tu vida 🙂

Agradeceré mucho que compartas la receta, o, si te animas a probarla y quieres compartir tu experiencia, etiquétame y así podré ver tus creaciones 😉

Salsa de tahín y limón

¡Muy buenas!

¿Cómo estás?

Hoy te escribo para compartir contigo una de las recetas que me ha tenido enamorada durante las últimas semanas: la salsa de tahín y limón.

De esta salsa, hay miles de versiones. De hecho, en macrobiótica se suelen preparar un montón de aliños a partir del tahín y el limón. Hoy, sin embargo, quiero mostrarte la versión más clásica, árabe, mediterránea al 100% y que puedes encontrar fácilmente acompañando tu falafel en cualquier restaurante turco 😉

De hecho, encontré la idea para esta receta en el libro Jerusalénde Yoyam Ottolenghi y Sami Tamimi, la Bíblia de la cocina de la ciudad. (¿Sabéis que me encanta la cocina de Ottolenghi? Si no conoces su trabajo, échale un vistazo y me cuentas 😉 Lo que hace con las verduras es sencillamente espectacular.)

En Jerusalén utilizan este aliño casi para cualquier cosa. Así que te recomiendo que pruebes y experimentes 🙂 Le queda súper bien al falafel, cualquier hamburguesa vegetal, garbanzos, calabazas asadas, ensaladas, col lombarda, boniato, higos, etc. y con alimentos condimentados con comino, pimentón dulce, perejil. Vaya, con toda una paleta bien mediterránea.

No me enrollo más y te dejo con la receta, ya verás que rápida, fácil y deliciosa 🙂 Sólo necesitas 5 ingredientes, una batidora de brazo y un recipiente adecuado para batir:

Salsa de tahín y limón

Ingredientes

  • 2 c.s. tahin
  • Zumo de ½ limón
  • ½ diente de ajo
  • 1 pizca de sal
  • 8 c.s. agua

 

Elaboración

  • Echamos todos los ingredientes en un vaso apto para triturar y batimos con la ayuda de la batidora de brazo.

Observaciones

  • El resultado es una salsa líquida y fluida que funciona perfecta como aliño. A mí personalmente me gusta con más limón (adoro el ácido del cítrico), pero prueba a tu gusto hasta encontrar tu punto, y añade más o menos agua en función de tus preferencias.

Espero que te guste 🙂

 

Para esta receta, te recomiendo usar:

Batidora Bamix Classic

Una batidora de vaso tipo Bamix. Las batidoras de vaso son perfectas cuando necesitas preparar cantidades pequeñas: salsas, aliños, mayonesas… Y para la receta de hoy, es ideal.

La batidora Bamix Classic es muy interesante porque el acero inoxidable usado es de la mejor calidad y, además, te aseguran que se trata de un producto de gran calidad y que te va a durar años. Te dejo el enlace aquí para encontrarla en Conasi y recuerda que, por venir de mi parte, tienes un descuento del 5% en tu primera compra utilizando el código CNS-NATURALMENTE.

Personal Blender PB 150

Una batidora tipo personal blender es también una gran opción a la hora de triturar pequeñas cantidades. Lo bueno de este tipo de batidoras es que además podrás triturar todo tipo de semillas y hacerte tu propio tahín para la receta.

La PS 150 es el modelo más sencillo, te dejo aquí el enlace para encontrarla en Conasi. Y acuérdate de nuestro descuento del 5% en tu primera compra con el código CNS-NATURALMENTE.

Si te gustan las recetas de salsas y aliños, échale un vistazo a esta deliciosa mayonesa vegana de aguacate. Rápida, fácil, riquísima 🙂 Y, por supuesto, nuestro falafel de lentejas rojas te está esperando para ser acompañado por esta deliciosa salsa.

Guía práctica para vivir sin plástico

Guía práctica para vivir sin plástico (I): la cocina

 

Hace un tiempo que me vengo planteando una cuestión importante:

¿Cómo puede ser que generemos tal cantidad de residuos plásticos?

Durante los primeros meses de planteamiento, empecé a hacer consciencia de cada uno de los momentos en los que este material rodea nuestra vida cuotidiana y el uso que le damos. Y la verdad, la situación me resultaba cada vez más alarmante. En el supermercado, los alimentos que consumimos vienen presentados en envoltorios plásticos, muchas veces totalmente innecesarios.

Incluso llevando a cabo una alimentación esencialmente ecológica, me daba cuenta de que muchos de los productos que compraba vienen envueltos en este material. Leches vegetales, proteínas vegetales, verduras ecológicas en grandes superficies (gran exclamación especialmente en este punto), cereales integrales que vienen en bolsitas de plástico, etc. etc. etc. La lista es, sencillamente, infinita.

Poco después, empecé a ser bombardeada con imágenes sobre nuestros océanos, llenos de plástico. Observaba atónita cómo nuestras playas están cada vez más llenas de basuras, incluso aquellas que, aparentemente, parecen limpias. He hecho limpieza de playas, he viajado por países en los que te ves, literalmente, cubierto de desechos… Y después de todas estas constataciones, y muchas más, me doy cuenta de que, si tenemos el mundo de este modo, es porque NOSOTROS somos los que lo ensuciamos. Cada uno de nosotros. El exterior no es más que un reflejo del interior, de nuestros hábitos.

Por este motivo, me planteo lo siguiente: este uso (abuso, de hecho) del plástico tiene que cambiar. Así de simple. No podemos permitirnos seguir contaminando nuestra tierra de este modo. Tenemos que darle la vuelta al uso que hacemos de los materiales que utilizamos en nuestra vida diaria. O de lo contrario las consecuencias serán catastróficas. Es imperativo. Y muy urgente.

En este punto, aparece una cuestión interesante. O la resistencia más bien. Se trata del hecho de que, sí, es difícil hacer cambios. Nuestra vida diaria suele ser ajetreada y la comodidad acaba anteponiéndose a los demás valores por una cuestión de casi necesidad. Es más cómodo ir al supermercado, es más cómodo comprar comida preparada, es más cómodo que nos lo den todo “masticado”. Es más cómodo quejarnos sobre cómo las grandes empresas siguen empaquetando y fabricando en materiales tóxicos para el planeta y para nuestra salud. Y no hacer cambios al respecto.

Pero chicas, chicos, nosotros tenemos el poder. Como consumidores, cada uno de nosotros tiene un poder inmenso que a veces no llegamos a creernos. Nuestra huella cuenta. La tuya, la mía, y la de cada una de las personas que estamos aquí y ahora y que estamos haciendo todo lo posible por crear un mundo mejor. Y lo positivo: cada vez somos más. Vamos a darle la vuelta. Estoy convencida.

Por este motivo, he querido escribir este artículo (sí, estoy en modo guerrera 😊) y compartir contigo todos los trucos y utensilios que me están haciendo más fácil llevar a cabo el objetivo “vivir sin plástico”. Sin duda, aún me queda mucho por recorrer, y voy haciendo cambios poquito a poco, pero la convicción es firme y los pasos seguros.

Hoy, quiero abordar el tema desde el punto de vista de la cocina. Un lugar en el que solemos consumir muchísimo plástico, ya sea por los embalajes que cubren nuestros alimentos como por los materiales en los que están fabricados los utensilios que utilizamos.

 

  1. Utensilios sin tóxicos

Empezando con los utensilios, te recomiendo leer el artículo del blog de Conasi “Tóxicos en los utensilios de cocina”, aquí encontrarás un estudio exhaustivo de los materiales habituales con los que se fabrica el menaje de cocina, su toxicidad para la salud y las alternativas más saludables.

En general, vamos a optar por utensilios fabricados en vidrio, silicona, acero inoxidable quirúrgico, madera y bambú. Aunque estos dos últimos no están permitidos en las cocinas profesionales por tratarse de materiales porosos, personalmente me parecen muy interesantes, sobre todo por la calidad energética que transmiten a los alimentos[1].

A continuación, voy a detallarte algunos utensilios que me parecen de lo más interesantes:

 

Tuppers de cristal

Sin duda, la mejor opción cuando estamos en casa. Podemos añadir los alimentos en caliente sin riesgos para nuestra salud, y taparlos para guardar en nevera una vez se hayan enfriado.

Por suerte, cada vez hay más facilidad para encontrar este tipo de recipientes en casi cualquier tienda de menaje. Pero por si te interesa, tienes el enlace aquí para encontrar estos de Conasi, que me gustan especialmente por lo ligeros que son.

Te recuerdo que tienes un descuento del 5% en tu primera compra en Conasi introduciendo el código CNS-NATURALMENTE

Si quieres más información sobre el tema, entra aquí y te cuento porque confío en esta empresa, formando parte de su programa de afiliados. Esto significa que si compras en Conasi a través de este código, yo me llevaré una pequeña comisión por la venta.

Tienes toda la información sobre colaboraciones aquí 🙂

Fiambreras de acero inoxidable

A la hora de salir a comer fuera, yo personalmente prefiero las fiambreras de toda la vida, en acero inoxidable. Más que nada porque prefiero optimizar peso, espacio, y reducir riesgos (no me gusta llevar cristal, por ejemplo, cuando salgo de excursión). Así que una buena fiambrera rectangular y bien hermética es siempre una buena opción.

Aquí te dejo con el enlace a la fiambrera que más me gusta de Conasi.

 

Botellas y jarras de vidrio

Para sustituir a las botellas de plástico, nada mejor que una buena botella de cristal o una jarra tradicional. A mí personalmente me resulta muy cómodo reutilizar las botellas de cristal en las que vienen otros productos, limpiarlas bien y tenerlas a disposición con agua fresca y aguas de sabores (con limón y pepino, limón y menta, etc.) en la nevera.

 

Botella térmica de acero inoxidable

El gran descubrimiento 😊 Para ir al trabajo, para las excursiones, siempre que salgo de casa me acompaña esta preciosidad:

He hecho bastante búsqueda sobre el tema, y si bien hay otras marcas buenísimas, esta de Qwetch me ha conquistado el corazón. Primero, por su relación calidad-precio. En segundo lugar, por su estética de líneas finas y por su gran capacidad (la mía es de 750 ml). También puedes encontrarla en otros tamaños. Es hermética, no transmite sabores y mantiene las bebidas frías o calientes durante horas.

Te dejo el enlace a continuación.

 

Potes de cristal

Ideales para guardar semillas, cereales integrales, legumbres, frutos secos… todos los productos que compras a granel los puedes guardar de un modo bonito y ecológico en potes de cristal.

Puedes reutilizar los potes que encuentras en otros productos para tal uso o, si te apetece algo más estético, te recomiendo las clásicas jarras de Mason Jars. En este enlace te dejo con la página web que distribuye estas jarras en España.

 

Bolsas de silicona

Para evitar las bolsas plásticas de almacenamiento de alimentos, nada mejor que estas bolsitas de silicona de Stasher. ¡Un gran descubrimiento! Sirven para almacenar, transportar e incluso cocinar.

Puedes cortar la fruta madura, meterla en la bolsita, congelarla y tenerla siempre lista para tus batidos. Ñamm….

Te dejo el enlace aquí, para que puedas encontrarlas en Conasi.

 

Bee’s Wrap

Son telas de algodón encerado que sirven para envolver tus alimentos, una vez abiertos. Funciona estupendamente como sustituto del film y del papel de aluminio y es un producto totalmente sostenible y reutilizable.

Te dejo el enlace aquí con todas las posibilidades que te ofrece Conasi.

 

Boc’n’roll

En la misma línea, tenemos Boc’n’roll, un sustituto perfecto para el papel de aluminio en bocatas y sándwiches. Lo tengo desde que iba a la universidad y todavía me aguanta impecable.

Te dejo el enlace para encontrarlo en Amazon, tienes un montón de modelos para escoger.

 

Pajitas de acero inoxidable

Para los amantes de tomar sus bebidas en pajitas, tenemos soluciones en acero inoxidable mucho más interesantes que las convencionales en plástico. ¿Sabías que España es el país que más pajitas deshecha de la Unión Europea? 13 millones de pajitas al día. Escalofriante, ¿no crees?

Por este motivo, te recomiendo alternativas en acero inoxidable (más duraderas que las de materiales biodegradables y más seguras que las de cristal).

En Conasi encontrarás éstas tan bonitas totalmente fabricadas en acero inoxidable:

Y si quieres algo un poco más económico y con el cepillo de limpieza incorporado, te recomiendo estas, tienen la parte de arriba de silicona moldeable, lo que las hace más cómodas  para su uso:

 

  1. La compra sin plástico

He aquí otro frente de acción súper importante: la compra sin plástico. A la hora de enfrentarnos a este reto, tenemos varios truquillos que van a hacer mucho más fácil alcanzar nuestro objetivo de minimizar el uso de plásticos. Y todo pasa por nuestras elecciones.

A continuación, te detallo algunas ideas que he ido descubriendo:

 

Bolsas de malla o algodón para comprar vegetales a granel

Mi compañera Teresa me regaló un par de bolsas del estilo (mil gracias, preciosa!!) y la verdad es que ha habido un antes y un después. Estoy encantada 🙂 Tanto en la frutería como en el supermercado, puedes olvidarte ya de las incómodas bolsas de plástico de un solo uso. Incluso te sirve para introducir los productos a granel que puedas comprar.

Te dejo aquí el enlace a la página de Amazon donde puedes encontrar las de la foto.

 

Bolsas de algodón para la compra

Todo un clásico: las bolsas grandes de algodón para poner toda tu compra en un mismo sitio. Siempre llevo alguna en el bolso (o las utilizo de bolso, directamente) y me sirven para poner la compra en cualquier momento.

Ahora ya se encuentran en casi cualquier lugar, con estampados preciosos. Así que te dejo que descubras por ti mism@ 😊

A mí me gusta conservar las de eventos bonitos en los que he estado.

 

Compra fruta y verdura local

Punto súper importante. Sí, no tiene nada que ver con el uso de plásticos a nivel aparente, pero va muy en la línea. Hace unos días, en nuestra charla en Rototom con Héctor Molina, divulgador en consciencia alimentaria, Héctor comentaba que cuando compramos verduras y frutas a las grandes superficies, en realidad estamos dando de comer a Monsanto y otras grandes empresas que monopolizan los cultivos a través de sus propias semillas, fertilizantes y pesticidas.

Si compramos a agricultores locales, que soporten métodos sostenibles, favorecemos la economía local y un uso responsable de nuestra tierra. Si vives en el pueblo, te será más fácil encontrar agricultores cerca y, en las ciudades, cada vez más se están expandiendo redes de consumo directo. La Colmena que dice sí es un buen ejemplo de ello.

 

Evita los productos envasados y compra producto seco sin procesar

Sé que este probablemente será el punto más difícil de conseguir, pero no es imposible. Se trata de volver a lo natural, a lo de antaño. A las legumbres, los frutos secos a granel, los cereales integrales…

Llénate la despensa de este tipo de productos, y cómpralos a granel siempre que te sea posible. Así, cuando vayas a prepararte la comida, lo primero que vas a ver serán esas lentejas coral tan apetecibles, o ese arrocito integral que te está llamando. Haz de los productos sencillos los verdaderos protagonistas de tu cocina y deja que te llenen de energía con sus superpoderes. No sólo vas a ayudar al planeta con tu impacto “zero waste” sino que además vas a nutrirte con alimentos vivos y de calidad, que potencian tu salud a todos los niveles.

 

 

Conclusiones

Espero que este artículo te haya servido de utilidad para inspirarte a hacer cambios en tu vida diaria. Cualquier duda o sugerencia que tengas, no dudes en compartirlo en los comentarios de abajo 😉

Próximamente voy a escribir un segundo artículo sobre el tema, centrándome en cómo vivir sin plástico en el baño. Os mantendré informados 😊

Mientras tanto, te animo a que eches un vistazo al artículo sobre batidoras que escribí hace unos meses por si te interesa descubrir cuál es la batidora que más se adapta a tus necesidades.

 

[1] Si quieres lavar tus cucharas de madera a consciencia, te recomiendo el truquillo que nos enseñó Montse Bradford en sus clases: se trata de hervir estos utensilios durante unos 20 minutos para quitar toda la grasa que con el tiempo se va acumulando en sus tejidos.

Helado de chocolate casero

Ya que parece ser que ha llegado el verano de golpe, quería compartir contigo una de esas recetas que, sí o sí, vamos a querer hacer durante nuestros días de más calor: el helado de chocolate. Todo un clásico en su versión más saludable.

Y es que sí, los helados apetecen, y mucho, a partir del momento en el que las temperaturas suben. Nuestro cuerpo nos pide refrescarnos y, ¿qué mejor manera de hacerlo que con un buen helado fresquito?

Pero a la vez, los helados convencionales también tienen sus desventajas. Los que encontramos en el mercado suelen estar hechos a base de azúcar, natas, lácteos y aditivos artificiales, para conseguir el sabor y la textura deseadas. Por suerte, hay algunas marcas ecológicas que ya empiezan a comercializar helados elaborados a partir de leches vegetales y melazas orgánicas, pero son una minoría y suelen ser más difíciles de encontrar.

Por eso, mi propuesta es muy sencilla: hazte tú mism@ tus helados. Tú controlas los ingredientes y así te aseguras de que tu helado va a ser delicioso para tu paladar y para tu salud. Además, con la técnica que voy a enseñarte vas a necesitar poquísimos ingredientes, fáciles de encontrar, y vas a tener hecho el helado en menos de 10 minutos.

 

Antes de empezar, quería comentarte que existen varias técnicas para hacer helados. Lo importante es conseguir una textura cremosa. Tradicionalmente se obtiene usando huevo, pero en cocina saludable se suele trabajar sobre estos métodos:

  • Espesando la mezcla con agar-agar y kuzu, maicena o cualquier otro espesante natural.
  • Usando leche de coco como base, que ya de por sí tiene una consistencia cremosa.
  • Usando plátanos congelados como base para nuestro helado.

Precisamente con esta última técnica es con la que vamos a trabajar. En primer lugar, porque solo necesitas plátanos congelados, y no te lías con cocciones. En segundo lugar, porque si no tienes heladera es una forma muy cómoda de hacerte un súper helado sin tener que pasar horas volviendo al congelador a triturar la mezcla.

 

Hoy te dejo con una receta muy fácil y absolutamente deliciosa que va a gustar a toda la familia. Un recurso perfecto para hacer más llevadero el calor del verano de manera saludable y económica.

 

Ingredientes (para 3 personas)

  • 3 plátanos maduros congelados
  • 1 chorrito de bebida de coco o cualquier otra bebida vegetal
  • 2 cucharadas de cacao puro sin azúcar
  • 2 cucharadas de crema de cacahuete sin azúcares añadidos (opcional)
  • 4 cuadraditos de chocolate negro ecológico (endulzado con Stevia o sirope de ágave)

 

Topping de nuestro helado de chocolate:

  • ½ vaso de bebida vegetal
  • 1 cucharadita de harina de arroz
  • 2 cucharaditas de cacao puro
  • 2 cucharaditas de melaza de arroz o 1 de ágave
  • Nibs de cacao para decorar

 

Elaboración

  • Sacamos los plátanos del congelador (personalmente, me gusta congelarlos pelados y enteros), los partimos en dos y los metemos en el vaso de la batidora. Trituramos hasta obtener una crema fina, incorporando un chorrito de leche de coco y el cacao.
  • Añadimos la crema de cacahuete y el chocolate. Esta vez, trituramos solo un poquito, porque queremos que nos queden trocitos de chocolate enteros.
  • Ponemos la mezcla en un recipiente y mantenemos en el congelador mientras preparamos la salsa de chocolate caliente.
  • En un cazo pequeño, calentamos todos los ingredientes (excepto los nibs de cacao), y llevamos a ebullición. Mezclamos continuamente para que no se formen grumos y para que no se enganche la mezcla al fondo del cazo.
  • Dejamos hervir un par de minutos hasta que la salsa espese. Reservamos.
  • Servimos el helado junto con un poco de la salsa caliente por encima. Decoramos con unos nibs de cacao.

¡Buen provecho y a disfrutar del calorcito 😉 !

 

Para esta receta, he usado:

Vitamix Ascent 2500i

Vitamix es una batidora muy potente, ideal para la receta de hoy, porque para triturar las frutas congeladas necesitamos una máquina que tenga potencia. De hecho, con las batidoras convencionales vas a necesitar añadir más líquido a los plátanos para no estropear las cuchillas. Así que, luego, vas a tener que volver a poner la mezcla en el congelador, porque el helado ya no estará helado una vez triturado todo.

Con Vitamix, te aseguras de que los helados y smoothies quedan perfectos.

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Si te gustan las recetas cremosas a base de frutas, te recomiendo que le eches un vistazo a este delicioso smoothie bowl de frutos rojos. Te va a encantar 🙂