Carrot cake

Pastel de zanahoria en formato magdalenas o carrot cake muffins

El otoño ya está oficialmente aquí y con él, empieza la temporada de horno, especias y verduras dulces y de raíz 😊 Y qué mejor manera de celebrarlo que con estos deliciosos carrot cake servidos en porciones individuales al más puro estilo muffin.

El carrot cake o tarta de zanahoria es un postre típico de Estados Unidos que en los últimos años se ha popularizado enormemente por todo el territorio occidental. Y, por consiguiente, es uno de los pasteles que más juego aportan a la hora de ser adaptados a su versión healthy. Y es que, si echas un vistazo por Internet, verás que los hay en mil y una versiones: veganos, con o sin gluten, con horno, sin horno, crudis, con plátano, sin plátano, con avena, con coco, con harina integral de espelta, y un largo etcétera con el que no me voy a entretener ahora.

Para la versión de hoy, me apetecía una carrot cake con huevos (utilizo huevos ecológicos en mi cocina), y con harina de avena como única harina. La avena es un cereal muy reconstituyente y, junto con los huevos, aportan un extra de nutrición y energía a este postre, haciéndolo ideal como merienda, desayuno o snack para deportistas y personas que necesitan calentar y nutrir  tu cuerpo.

Si lo deseas vegano, puedes sustituir los huevos por la mezcla vegana de lino (1 cucharada de lino molido x 3 cucharadas de agua = 1 huevo) y puedes utilizar copos de avena y bebida de avena sin gluten si lo prefieres y/o necesitas para celíacos o intolerantes al gluten.

En la receta de hoy, he querido presentar el carrot cake en formato muffin, para obtener así unos bocaditos individuales o carrot cake muffins, muy apetecibles para servir cuando tenemos invitados. Si lo deseamos, podemos hornear tu pastel en un molde grande para tartas y cubrirlo luego con el frosting y así obtendremos el clásico pastel de zanahoria en el formato más tradicional. Aunque, en este caso, es más que probable que tengamos que ajustar el tiempo de cocción y dejarlo unos minutos más en el horno.

Este carrot cake me encanta porque:

 

  • Es nutritivo y saciante.
  • Realizamos en versión saludable una de las recetas más populares de postres norteamericanos. ¡Adoro hacer versiones healthy de clásicos de todo el mundo!
  • Está repleto de especias aromáticas y calientes como la canela, nuez moscada y jengibre, que combinan a la perfección con la zanahoria y las nueces.
  • Utilizamos una verdura en nuestros postres para aportar textura y dulzor natural (me encantan los pasteles con protagonistas como la calabaza, el boniato, el calabacín o la remolacha, ¡están riquísimos!).
  • No lleva azúcar refinado. En este caso, utilizamos un endulzante natural como el sirope de agave. Si lo deseas, puedes sustituirlo por tu endulzante favorito (ajustando de dulzor si fuera necesario).
  • No lleva ningún tipo de aceite, margarina ni mantequilla, lo que lo convierte en una tarta para nada aceitosa.
  • El frosting vegano no está elaborado con anacardos ni ningún otro fruto seco, a diferencia de la mayoría de frostings vegetales. El ingrediente principal aquí es yogur de soja. Y, el resultado, resulta cremoso, ligero y aromático.
  • Los trocitos de nueces aportan textura crujiente a una tarta que, gracias al yogur y las zanahorias, resulta cremosa, tierna y naturalmente dulce.
  • Puedes elaborar toda la receta en un momento gracias a una batidora potente, estilo Vitamix, y olvidarte así de ensuciar mil cuencos.

 

 

Te dejo con la receta de este delicioso carrot cake:


Ingredientes (para 9 raciones)


  • 250 g de zanahorias ralladas (unas 2 zanahorias grandes)
  • 3 huevos
  • ½ taza yogur de soja
  • ½ taza de sirope de agave
  • ¼ taza bebida de avena
  • 2 c.p. levadura eco de repostería
  • 2 c.p. canela molida
  • ½ c.c. nuez moscada
  • ½ c.c. jengibre molido
  • 2 tazas de harina de avena[1]
  • 1 taza de nueces


FROSTING DE YOGUR DE SOJA


  • 1 taza de yogur de soja natural y ecológico
  • Ralladura de 1 limón
  • 2 c.s. zumo de limón
  • 3 c.s. azúcar de coco
  • 1 c.s. aceite de coco
  • 1 c.p. harina de maíz eco


Elaboración


  • Primero preparamos la harina de avena. Podemos hacerlo a partir de copos de avena, que trituraremos en cualquier batidora de vaso medio potente. Yo utilizo la Vitamix y funciona de maravilla. Reservamos la harina aparte.
  • Precalentamos el horno a 180ºC. Preparamos los moldes, untando la superficie con un poco de aceite y enharinándolo todo con un poco de harina de avena. Sacamos el exceso de harina y reservamos.
  • Limpiamos las zanahorias y las ponemos a trozos grandes en el vaso de la batidora. Pulsamos durante unos segundos a velocidad media, para obtener nuestra “zanahoria rallada”. Si no dispones de una batidora de vaso, puedes rallar la zanahoria directamente con un rallador y disponerla en un bol grande.
  • Añadimos todos los ingredientes líquidos a la zanahoria (huevos, yogur, sirope y leche) y mezclamos bien. Si utilizamos batidora, mezclamos unos segundos a velocidad media. Si lo hacemos en un bol, mezclamos bien con las varillas.
  • Añadimos los ingredientes secos (levadura, canela, nuez moscada, jengibre y la harina que habíamos separado) y volvemos a mezclar, dejando que la batidora lo mezcle todo bien, pero sin que triture demasiado los trocitos de zanahoria.
  • Finalmente, añadimos las nueces y dejamos que se mezcle durante unos segundos más a media velocidad. Si hacemos la mezcla en un bol, tendremos que añadir las nueces ya picadas.
  • Añadimos la mezcla a los moldes, llenándolos solo hasta ¾ de su volumen. Horneamos entre 30 y 40 minutos, hasta que estén dorados por todos los bordes y su interior esté cocido. El tiempo de cocción variará mucho en función de tu horno y del tipo de molde que utilices (¡hay veces que tengo pasteles en el horno por más de 1 hora!).
  • Mientras tanto, preparamos el frosting de yogur y limón. En una cazuela pequeña, podemos todos los ingredientes para la cobertura: yogur de soja, la ralladura de limón, el jugo, el azúcar de coco, el aceite de coco y la harina de maíz ecológica.
  • Mezclamos bien con unas varillas y encendemos el fuego. Cocemos a fuego medio durante unos 5 minutos, removiendo muy a menudo, hasta que empiece a hervir y la harina de maíz espese el frosting. Apagamos y reservamos.
  • Cuando saquemos el carrot cake del horno, lo dejamos enfriar completamente. Lo desmoldamos y lo cubrimos con el frosting, dejando que caiga ligeramente por los costados. Decoramos con una nuez si se desea.
  • Podemos conservar los carrot cake en la nevera durante unos 4 días. Y poner el frosting en el momento de servir, así mantendremos mejor la textura de la tarta.



[1] Para conseguir tu harina de avena, sólo tenemos que moler previamente en la batidora la misma cantidad de copos de avena.

Para esta receta, te puede interesar…

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Y, si te ha gustado la receta…

Te animo a que le eches un vistazo a estos deliciosos bizcochos y/o tartas con las que se te hará la boca agua de la manera más saludable:

¿Compartimos?

Bizcocho de yogur

Hacía un montón de tiempo que quería compartir contigo una receta de bizcocho de yogur casero. Y, aunque tengo un montón de ideas para bizcochos, hoy he querido ir a por el clásico, a por la cocina de mi madre, de mi abuela, y traerte esta versión saludable del bizcocho de yogur de toda la vida.

En nuestra casa, seguimos una receta que es famosísima en la tierra de mi madre, en les Terres de l’Ebre (y, de hecho, en varias zonas de Tarragona), y que se conoce con el nombre de “coc ràpid”. Se trata del típico bizcocho elaborado con la medida de un yogur de 125 ml, que nos sirve para calcular la cantidad del resto de ingredientes.

 

Si tengo que serte sincera, desde que hicimos el cambio de alimentación en nuestra casa (allí por el año 2011), esta versión de bizcocho había quedado bastante olvidada. En parte porque quería experimentar con otras opciones, en parte porque no quería utilizar ingredientes refinados. Pero tengo que reconocer que le tengo especial cariño a esta receta, y era evidente que, tarde o temprano, iba a mejorarla con ingredientes más interesantes y encontrar así una opción saludable del bizcocho tradicional de toda la vida.

Y hoy ha llegado el gran día 😊 La receta que te traigo no lleva lácteos, ya que he preferido introducir yogur de soja ecológico natural, sin aditivos ni azúcar. Tampoco lleva gluten, pues he utilizado harina de maíz integral ecológica, que me encanta cómo combina con el yogur. Y, en cuanto al azúcar, he querido sustituir el azúcar refinado por azúcar de coco ecológico, que tiene un índice glucémico muy bajo y nos aporta la textura de “azúcar” que nos interesa para esta receta.

Sí que he mantenido los huevos, de origen ecológico, pues le dan color y textura al bizcocho. Si quieres optar por una versión vegana, puedes cambiar cada huevo por la mezcla de “huevo” de 1 cucharada de chía por 3 cucharadas de agua.

 

Así pues, este es un bizcocho saludable sin gluten, sin azúcar y sin lácteos. CON huevos ecológicos, harina de maíz, yogur de soja y, con el toque final de pera, canela y limón.

En la versión tradicional, normalmente se usan 2 medidas de azúcar. Aunque, como que lo encuentro demasiado dulce (incluso cambiando el azúcar blanco por azúcar de coco), yo prefiero añadir sólo una medida de azúcar de coco. El resultado no resulta casi dulce, de hecho ¡es demasiado poco dulce! Pero a mí me gusta así. Primero, porque es más sano. Y, segundo, porque me aprovecho del dulzor de la pera y del chorrito de melaza de arroz por encima, que le echo en el último momento, antes de salir del horno. Y, con estos toques, el resultado es perfecto. Sin embargo, si no vas a utilizar ninguna fruta como topping o la melaza, te recomiendo que ajustes la cantidad de azúcar y la subas a una medida y ½.

 

Lo mejor de este bizcocho de yogur es que:

 

  • Es súper fácil de hacer, no tienes que andar pesando con la báscula ni nada.
  • Es súper rápido de preparar, pues en el tiempo que se te calienta el horno ya lo tienes listo.
  • Resulta esponjoso y tierno.
  • No se deshace. Lo bueno de utilizar huevos en la repostería sin gluten es que, como actúan de aglutinante, te dejan un resultado cohesionado y con una textura inmejorable. Así, ni te enteras de que es un bizcocho sin gluten.
  • Lleva harina de maíz, que combina a la perfección con el yogur de soja.
  • Nos aprovechamos del dulzor natural de la fruta. En este caso la pera. Que marida súper bien con el limón y la canela. También me encanta usar manzana y, los arándanos, que simplemente quedan de vicio en esta receta.
  • Puedes guardarlo en la nevera hasta 5 días (aunque no creo que te puedas resistir durante tanto tiempo, jeje).
  • Es clásico, nunca falla y es perfecto como merienda, desayuno o postre. Sirve como básico para toda la familia y podemos comerlo en multitud de ocasiones.
  • Podemos versionarlo como más nos guste. Podemos cambiar la harina de maíz por otras que tengamos en casa (de espelta integral, de arroz integral o de trigo sarraceno, por ejemplo), podemos cambiar la pera por la fruta que más nos apetezca e incluso realizar su versión vegana (con semillas de chía, como te he comentado antes).

 

Te dejo con la receta de este delicioso bizcocho de yogur casero:

 

Ingredientes para el bizcocho de yogur (para unas 8 raciones)

 

  • 3 huevos ecológicos
  • 1 medida de azúcar de coco
  • 1 yogur de soja ecológico natural, sin azúcares añadidos
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 medida de AOVE
  • 3 medidas de harina de maíz integral ecológica
  • 2 c.c. canela molida
  • 1 c.p. levadura de repostería ecológica (8 g)
  • 1 pera (o manzana, arándanos o fruta de tu gusto)
  • 2 c.s. melaza de arroz o tu endulzante líquido saludable favorito

 

Elaboración

 

  • Encendemos el horno a 180ºC.
  • En un bol, echamos las claras y las batimos hasta dejarlas a punto de nieve.
  • Añadimos el azúcar de coco y las yemas. Mezclamos bien con las varillas.
  • Incorporamos el yogur, la ralladura de limón y el aceite. Seguimos mezclando.
  • A continuación, añadimos los sólidos: la harina de maíz, a tandas, la canela y la levadura. Mezclamos bien hasta que quede una masa homogénea y cremosa.
  • Untamos un molde con aceite y harina. Echamos toda la masa en el molde, ayudándonos con la lengua para aprovecharlo todo.
  • Pelamos la pera, la cortamos a juliana fina y la distribuimos encima del bizcocho.
  • Horneamos entre 45 y 60 minutos, en función de la potencia de nuestro horno. Cuando le falten unos 10 minutos, lo sacamos del horno y lo untamos con la melaza de arroz, así le daremos un toque caramelizado en la superficie. Volvemos a meter el bizcocho en el horno y dejamos que se acabe de cocer los minutos que le falte. Sabremos que está listo al pinchar con un tenedor y que nos salga limpio.

 

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Espátula de silicona

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Molde

Este es el molde de Kaiser que tengo en casa, de 30 cm. Para esta receta es perfecto, ni demasiado grande, ni demasiado pequeño. Te dejo aquí el enlace para encontrarlo en Amazon.

 

Y, si te ha gustado la receta…

¿Quieres más ideas de tartas, pasteles y bizcochos saludables, sin azúcar refinado y muy muy deliciosos?

 

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Salsa de queso vegano

Salsa de queso vegano estilo cheddar

De todas las recetas de queso vegano, esta versión es, de lejos, la que más triunfa en casa y con todos mis amig@s: la salsa de queso vegano estilo cheddar. Se trata de una receta relativamente rápida (tardamos el tiempo de cocer la patata y la zanahoria), ya que no tiene que fermentar ni reposar, ni requiere elaboraciones ni ingredientes complicados.

Esta es la típica salsa de queso tipo cheddar en versión vegana. Resulta ideal para dipear, con nachos, pero también con crudités. También funciona de maravilla para untar en tortitas o en unas buenas tostadas de pan integral (como con este pan casero de trigo sarraceno). Incluso queda delicioso como queso para tus pizzas o como salsa para macarrones y todo tipo de pasta. Así que ya ves, una salsa súper versátil.

 

La verdad sea dicha, este queso vegano es totalmente adictivo. No sé si esto es positivo o negativo, lo que sí sé es que, cuando preparo esta receta en casa, literalmente vuela, de tan rica que está. Parece increíble que una base tan sencilla como la patata y la zanahoria puedan dar tanto juego. Pero sí. Por supuesto que sí. Con unos pocos aderezos, conseguimos una salsa de queso vegano que nada tiene que envidiar a la versión original con lácteos.

Esta receta se ha convertido en uno de mis básicos en la cocina y me encanta porque:

  • Es saciante y sabrosa.
  • Está elaborada con ingredientes saludables, utilizando verduras como base.
  • Nos aprovechamos de la textura pegajosa de la patata triturada para darle consistencia de queso fundido, bien cremosa.
  • Realmente sabe a queso.
  • Es vegana y, por lo tanto, está elaborada sin lácteos.
  • Es la receta perfecta para iniciarse en el mundo de los quesos veganos.
  • Resulta muy fácil de hacer, ¡solo tenemos que triturar todos los ingredientes!

Te dejo con la receta que va a entrar a formar parte de tu vida 😉 :

Ingredientes (para 4 personas)

  • 1 patata mediana
  • 1 zanahoria mediana
  • 25g AOVE
  • 85g agua de la cocción
  • 1 pizca de sal marina sin refinar
  • 1 c.s. de jugo de lima o limón
  • 20g levadura nutricional
  • 1 c.p. ajo en polvo
  • 1 c.s. cebolla deshidratada

 Elaboración

  • Ponemos agua abundante en un cazo y lo llevamos a hervir. Una vez empiece a hervir, echamos una pizca de sal, y la patata y la zanahoria peladas y cortadas a trozos medianos. Dejamos cocer entre 15 y 20 minutos, hasta que las verduras estén tiernas. Retiramos y guardamos el agua de la cocción.
  • Ponemos en el vaso de la batidora todos los ingredientes y batimos hasta obtener una crema fina y homogénea.

 

Observaciones

  • Este queso mejora con las horas, pero también se va quedando más espeso (puedes rectificarlo con más agua, si fuera necesario). Si lo prefieres, puedes hacer más cantidad y así tendrás para varios días. Se conserva en la nevera perfectamente hasta 4 días.
  • Receta adaptada de la receta de queso cremoso de Venu Sanz y Danza de Fogones.

 

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Ollas SKK para vitro y gas

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Y, si te ha gustado la receta…

¿Quieres ideas para utilizar esta deliciosa salsa en otros platos? Aquí te dejo con algunas recetas:

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Turrón de Suchard vegano

¡Muy buenas! ¿Cómo va todo?

Hoy quiero compartir contigo una receta ideal para estas Navidades: el turrón de Suchard. En una versión más que interesante: con ingredientes ecológicos, vegano, sin lácteos ni azúcares refinados. Y, además, el resultado es tan rico que va a hacer las delicias de toda la familia e invitados. Te lo aseguro: éxito asegurado. Estuvimos probando este turrón en uno de los cursos de cocina navideña y ha sido una locura. Este turrón de Suchard es DELICIOSO.

La Navidad es una época que suele asociarse con un montón de excesos. Excesos, precisamente, de todo aquello que no nos resulta tan adecuado para fomentar nuestra salud: demasiadas grasas, demasiados hidratos refinados, demasiada proteína animal, demasiado alcohol y azúcar… Con lo cual, nuestras digestiones se vuelven más pesadas y solemos acabar las fiestas con algún que otro kilito de más.

Pero no entremos en pánico, porque voy a ayudarte 😉 Mi misión es acompañarte a tener unas fiestas con más consciencia, más saludables, e igual de sabrosas. Porque las fiestas están para compartir y disfrutar, ¿verdad?

Por eso, he empezado con este delicioso turrón de Suchard, elaborado con ingredientes ecológicos, vegano, y con todo el amor del mundo. Para que endulces las fiestas más saludablemente y con un resultado espectacular.

Si nunca te habías propuesto preparar tus propios turrones, este es el turrón perfecto para empezar. Necesitas unos pocos ingredientes bastante fáciles de encontrar y, además, la elaboración no podría ser más sencilla y rápida. Sólo necesitarás unas horas para refrigerarlo, que adquiera consistencia y, ¡voila! Ya tendrás tu súper turrón.

Para esta receta, he utilizado chocolate negro ecológico con un mínimo del 70% de cacao. Sin embargo, el chocolate está endulzado con azúcar de caña. Un endulzante que, como probablemente sabrás, no me gusta nada utilizar, ni que sea ecológico.

Normalmente prefiero usar chocolates endulzados con sirope de ágave u otros endulzantes menos refinados, pero he estado haciendo pruebas con el chocolate endulzado con ágave y hay un pequeño-gran problema: no se funde al baño maría, más bien adquiere una consistencia de pasta.

Estoy segura de que, con un poco más de estudio sobre el tema, voy a ser capaz de elaborar un turrón 100% saludable a partir de manteca de cacao, cacao en polvo y con el endulzante que más me guste.

Pero de momento, esta ha sido la primera aproximación y creo que es muy interesante porque:

  1. Los ingredientes son fáciles de encontrar en cualquier tienda bio y
  2. Es un turrón perfecto para quien decide elaborar su primer turrón.

No hace falta que lo diga, pero, por si acaso: este turrón es para tomar con moderación 😊 Sí, ya sé que va a ser muy difícil de llevar a la práctica el consejo (¡¡es absolutamente irresistible!!). Pero es importante recordar que, los dulces, con medida.

Bien, te dejo con la receta de esta delicia:

Ingredientes

  • 150 gr chocolate ecológico negro (mínimo 70% cacao)
  • 50 gr chocolate ecológico con leche vegetal (se puede sustituir por 50 gr chocolate negro ecológico)
  • 30 gr arroz integral hinchado natural (sin ingredientes añadidos)
  • 60 gr mantequilla de frutos secos natural (ideal: de almendra o avellana tostada)
  • 30 gr sirope de ágave (sólo en el caso de utilizar un chocolate con más del 70% de cacao)

 

Elaboración

  • En un recipiente al baño María, deshacemos los chocolates, mezclando bien.
  • Sacamos del fuego y añadimos la mantequilla de frutos secos. Y el ágave, si es que estamos utilizando un chocolate súper amargo y potente. Volvemos a mezclar bien con la ayuda de las varillas.
  • Mientras tanto, untamos un molde para turrón con un chorrito de AOVE.
  • Añadimos el arroz hinchado a la mezcla del chocolate y mezclamos con una espátula.
  • Extendemos el turrón en el molde y dejamos enfriar 6 horas en la nevera (o 2 horas en el congelador).
  • Una hora antes de servir, lo sacamos de la nevera, lo desmoldamos y dejamos que se atempere un poco.

 

Para esta receta, vas a necesitar:

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Molde de turrón

Este molde de turrón me gusta mucho porque, al ser de silicona, resulta muy cómodo a la hora de desmoldar. Puedes encontrarlo en Amazon a través de este enlace.

Si no te apetece comprar un molde sólo para los turrones, puedes hacerlo también con un molde alargado para pan de molde, o bien con un tetrabrik partido por la mitad longitudinalmente.

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Vitamix Ascent 2500i

Vitamix es una batidora muy potente, ideal para la receta de hoy: para hacer tus propias mantequillas de frutos secos (te ahorrarás bastante dinero si la haces tú mism@ en vez de comprarla hecha). Te dejo con el enlace de afiliados a Conasi aquí, donde puedes encontrar la Vitamix.

Y, si quieres aprender a hacer una buena mantequilla de frutos secos, te dejo aquí este enlace a mi entrada para aprender a elaborar tahini y cualquier mantequilla de frutos secos.

Y si te ha gustado la receta…

Te animo a que le eches un vistazo a estas elaboraciones perfectas para tus fiestas navideñas:

 

¿Me ehas una mano y compartimos la receta?

Helado de chocolate casero

Ya que parece ser que ha llegado el verano de golpe, quería compartir contigo una de esas recetas que, sí o sí, vamos a querer hacer durante nuestros días de más calor: el helado de chocolate. Todo un clásico en su versión más saludable.

Y es que sí, los helados apetecen, y mucho, a partir del momento en el que las temperaturas suben. Nuestro cuerpo nos pide refrescarnos y, ¿qué mejor manera de hacerlo que con un buen helado fresquito?

Pero a la vez, los helados convencionales también tienen sus desventajas. Los que encontramos en el mercado suelen estar hechos a base de azúcar, natas, lácteos y aditivos artificiales, para conseguir el sabor y la textura deseadas. Por suerte, hay algunas marcas ecológicas que ya empiezan a comercializar helados elaborados a partir de leches vegetales y melazas orgánicas, pero son una minoría y suelen ser más difíciles de encontrar.

Por eso, mi propuesta es muy sencilla: hazte tú mism@ tus helados. Tú controlas los ingredientes y así te aseguras de que tu helado va a ser delicioso para tu paladar y para tu salud. Además, con la técnica que voy a enseñarte vas a necesitar poquísimos ingredientes, fáciles de encontrar, y vas a tener hecho el helado en menos de 10 minutos.

Antes de empezar, quería comentarte que existen varias técnicas para hacer helados. Lo importante es conseguir una textura cremosa. Tradicionalmente se obtiene usando huevo, pero en cocina saludable se suele trabajar sobre estos métodos:

  • Espesando la mezcla con agar-agar y kuzu, maicena o cualquier otro espesante natural.
  • Usando leche de coco como base, que ya de por sí tiene una consistencia cremosa.
  • Usando plátanos congelados como base para nuestro helado.

Precisamente con esta última técnica es con la que vamos a trabajar. En primer lugar, porque solo necesitas plátanos congelados, y no te lías con cocciones. En segundo lugar, porque si no tienes heladera es una forma muy cómoda de hacerte un súper helado sin tener que pasar horas volviendo al congelador a triturar la mezcla.

Hoy te dejo con una receta muy fácil y absolutamente deliciosa que va a gustar a toda la familia. Un recurso perfecto para hacer más llevadero el calor del verano de manera saludable y económica.

 

Ingredientes (para 3 personas)

  • 3 plátanos maduros congelados
  • 1 chorrito de bebida de coco o cualquier otra bebida vegetal
  • 2 cucharadas de cacao puro sin azúcar
  • 2 cucharadas de crema de cacahuete sin azúcares añadidos (opcional)
  • 4 cuadraditos de chocolate negro ecológico (endulzado con Stevia o sirope de ágave)

 

Topping para nuestro helado de chocolate:

  • ½ vaso de bebida vegetal
  • 1 cucharadita de harina de arroz
  • 2 cucharaditas de cacao puro
  • 2 cucharaditas de melaza de arroz o 1 de ágave
  • Nibs de cacao para decorar

 

Elaboración

  • Sacamos los plátanos del congelador (personalmente, me gusta congelarlos pelados y enteros), los partimos en dos y los metemos en el vaso de la batidora. Trituramos hasta obtener una crema fina, incorporando un chorrito de leche de coco y el cacao.
  • Añadimos la crema de cacahuete y el chocolate. Esta vez, trituramos solo un poquito, porque queremos que nos queden trocitos de chocolate enteros.
  • Ponemos la mezcla en un recipiente y mantenemos en el congelador mientras preparamos la salsa de chocolate caliente.
  • En un cazo pequeño, calentamos todos los ingredientes (excepto los nibs de cacao), y llevamos a ebullición. Mezclamos continuamente para que no se formen grumos y para que no se enganche la mezcla al fondo del cazo.
  • Dejamos hervir un par de minutos hasta que la salsa espese. Reservamos.
  • Servimos el helado junto con un poco de la salsa caliente por encima. Decoramos con unos nibs de cacao.

¡Buen provecho y a disfrutar del calorcito!

 

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Vitamix Ascent 2500i

Vitamix es una batidora muy potente, ideal para la receta de hoy, porque para triturar las frutas congeladas necesitamos una máquina que tenga potencia. De hecho, con las batidoras convencionales vas a necesitar añadir más líquido a los plátanos para no estropear las cuchillas. Así que, luego, vas a tener que volver a poner la mezcla en el congelador, porque el helado ya no estará helado una vez triturado todo.

Con Vitamix, te aseguras de que los helados y smoothies quedan perfectos.

Te dejo con el enlace de afiliados a Conasi aquí y acuérdate de tu descuento del 5% por tu primera compra con el código CNS-NATURALMENTE.

Si te gustan las recetas cremosas a base de frutas, te recomiendo que le eches un vistazo a estas deliciosas recetas:

 

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Salsa carbonara vegetal

¡Buenas!

¿Cómo estás?

Espero que muy bien 🙂 Hoy te traigo una receta que suuper rica en su versión más saludable: la salsa carbonara. Hoy la vamos a hacer en mi versión vegetariana y sin lácteos (pero sí lleva huevo). Pero si quieres, la puedes adaptar fácilmente a la versión vegana (evitando las yemas y listos 😉 ).

Esta es una de esas recetas que, de vez en cuando, nos apetece hacer, y siempre es interesante tener opciones para disfrutar del antojo por una deliciosa carbonara de origen vegetal. Ya verás, es deliciosa, y además nos evitamos los quesos, natas y bacon que, al fin y al cabo, no son nada sanos.

Como verás, es una receta bastante proteínica (tenemos el tempeh, el tofu, los huevos, los anacardos…) y, si la sirves con unos buenos espaguetis, resulta ideal para tomar cuando practicamos deporte 😊

Para hacerla, vas a necesitar:

 

Ingredientes (para 2 personas)

  • 200 gr espaguetis integrales (o espaguetis de calabacín servidos crudos)
  • agua abundante
  • sal marina sin refinar

Para la salsa:

  • ½ vaso de bebida vegetal
  • 200 gr de tofu ahumado
  • ½ vaso de agua
  • 4 c.s. levadura nutricional
  • ½ vaso de anacardos
  • Jugo de ½ limón mediano
  • 2 c.s. de AOVE (yo he usado el aceite de freír el tempeh)
  • 1 c.c. cúrcuma
  • 2 yemas de huevos ecológicos (opcional)
  • Pimienta negra al gusto
  • Una pizca de sal marina

Para el “bacon”:

  • 60 gr tempeh
  • 2 c.s. tamari
  • 2 c.s. ágave
  • 1 c.s. vinagre de manzana
  • 1 c.c. pimentón rojo
  • ½ c.c. ajo molido
  • Un chorro de AOVE

Elaboración

  • Empezamos con el «bacon»: cortamos el tempeh a bastoncitos y lo freímos en un chorrito de aceite de oliva. Cuando se vaya dorando, añadimos el resto de los ingredientes y dejamos cocer un par de minutos más, hasta que se caramelice y se dore. Disponemos en un plato plano cubierto de papel absorbente. Reservamos.
  • En una olla grande con agua abundante hirviendo a borbotones, añadimos una buena pizca de sal marina y cocemos los espaguetis, hasta que estén al dente.
  • Mientras se cuece la pasta, preparamos la salsa: disponemos todos los ingredientes (excepto los huevos) en el vaso de la batidora y trituramos hasta obtener una crema fina.
  • Colamos la pasta, la mezclamos con la salsa, añadimos las yemas de huevo (opcionalmente) y servimos en un plato con el tempeh por encima, unas hojitas de albahaca fresca y un poco de pimienta negra recién molida.

¡Buen provecho!

 

Para la receta de hoy, he usado:

Sartén SKK

Las sartenes ecológicas SKK están hechas sin teflón y con antiadherente reforzado con titanio, de calidad superior. Además, puedes elegir entre 13 tamaños diferentes. Encuéntrala aquí.

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Batidora Vitamix Ascent 2500i

Para triturar todo lo que se te antoje, ideal para la receta de hoy, porque te deja una salsa finísima y encima la puedes calentar directamente con su programa de sopas 😉

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Espátula de sillicona

Para aprovechar toda la salsa del vaso de la batidora, vas a necesitar una buena espátula de silicona, libre de tóxicos.

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Si te gustan las recetas italianas, échale un vistazo a esta cremosa pannacotta vegana y a su hermano el tiramisú. Sencillamente deliciosos 🙂

 

Y, si te ha gustado la receta, comparte 😉

Pannacotta vegana

¡Buenos días!

Hoy quiero sorprenderte con una receta de postre muy especial, muy sencilla y de aires italianos: la pannacotta vegana.

Tradicionalmente, este postre está elaborado a partir de leche, gelatina y azúcar. Una vez cocinado, se deja enfriar y se sirve con mermelada de frutos rojos. Y, como sabrás, es uno de los postres más típicos de Italia, así que triunfa muchísimo. Qué simple, ¿verdad?

El postre que hoy te presento viene inspirado en el postre tradicional, pero adaptándolo al paladar más saludable: lo haremos sin lácteos, con agar agar (la gelatina de origen vegetal más interesante) y substituyendo el azúcar por sirope de ágave.

Para mí, es súper importante poder seguir haciendo las recetas de toda la vida, en versión saludable. Y es una de las cosas que más me piden mis client@s, también. Porque nos gusta el sabor de lo conocido y porque son los «clásicos» con los que triunfas seguro.

En realidad, y cómo te puedes imaginar, esta es una receta súper sencilla. Tiene 5 ingredientes y se hace en 10 minutos. Así que es perfecta para elaborar cuando tienes prisa y quieres un postre simple, ligero y refrescante, pero con todo el sabor que le pides a cualquier dulce. ¿El resultado? Una propuesta absolutamente deliciosa y fresca y que sienta estupendamente, ideal para sorprender con algo fácil cuando tienes invitados.

Te dejo con la receta:

 

Ingredientes (para 4 personas)

  • ½ litro de bebida de avena
  • 2 c.s. ágave (25 gr)
  • 1 c.p. agar agar en copos (4 gr)
  • 1 c.c. ralladura de limón
  • 1/3 taza de anacardos crudos
  • 4 c.s. mermelada de frutos rojos sin azúcar
  • Unas hojitas de menta para decorar

Elaboración

  • En un cazo, ponemos todos los ingredientes excepto la ralladura de limón y lo llevamos a ebullición. Dejamos que hierva 5 minutos a fuego medio, hasta que el agar agar quede disuelto por completo.
  • Apagamos el fuego, añadimos la ralladura de limón (siempre sin la parte blanca, que amarga) y trituramos con la ayuda de una batidora.
  • Ponemos la mezcla caliente en vasitos y dejamos enfriar una hora a temperatura ambiente y una hora más en la nevera.
  • Servimos con una cucharada de mermelada de frutos rojos por encima y unas hojitas de menta fresca.

Y, ¡tachán! Esto es todo 🙂 Solo nos queda disfrutarla en una buena compañía y saborear cada cucharada.

 

Para esta receta, he usado:

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Vitamix Ascent 2500i

Puedes triturar el resultado y, además, si usas su programa de sopas, puedes ahorrarte de ensuciar un cacharro haciendo la preparación directamente en ella.

Vitamix es una de las mejores batidoras del mercado. Encuéntrala en Conasi aquí.

Mermelada de frutos del bosque

Para las mermeladas, me gusta escoger las ecológicas y sin azúcares añadidos. Esta de Conasi es especialmente interesante porque está elaborada a partir de fruta, solo fruta, al 100%, sin ningún tipo de endulzante. Una opción súper interesante.

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Alga agar agar en copos

La mejor de las opciones para realizar cualquier gelatina, el alga agar agar es natural, fresca y muy depurativa. Es perfecta para esta receta. Al usarla en copos, tendremos que hervir durante 5-10 minutos hasta que esté completamente disuelta.

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Si te gustan las recetas de postres italianos, no puedes perderte este espectacular tiramisú vegano que he preparado para ti. Te va a encantar 🙂

Y, si te ha gustado la receta, compártela 😉 compartir es vivir.

Tiramisú vegano

¡Buenos días!

Empezamos la semana con una receta bien dulce para darnos un súper capricho: el tiramisú vegano. Mi postre favorito.

Desde bien pequeña, el tiramisú ha sido mi postre favorito, sin lugar a duda. Cuando he estado en Italia no he podido parar de comerlo y me encanta ser súper estricta con el resultado: es un postre que, o se hace bien, o sale fatal (según mi punto de vista). Y no hay cosa que me alegre más el día que encontrar un sitio donde hagan “un buen tiramisú”.

Ahora bien, aunque la versión tradicional me resulte exquisita, a la vez me resulta muy pesada, y realmente prefiero la versión healthy. Por eso siempre estoy buscando la manera de hacer un tiramisú saludable, sin azúcares ni harinas refinadas y sin lácteos, de manera que lo digiera mejor y no resulte perjudicial para mi salud. Y, a la vez, y muy muy importante, que sepa a gloria. Porque por muy sano que sea, si el tiramisú no está delicioso no me va a convencer. Es lo que tiene ser una fanática del dichoso postre.

Pues bien, después de varios años de pruebas, he dado con LA RECETA (sí, en mayúsculas, has leído bien): cremosa, de textura increíble y sabor insuperable. Realmente creo que no tengo que seguir buscando, porque esta es perfecta.

Había probado con otros frutos secos (el sabor no es tan neutro), haciendo una crema de arroz (rico pero muy laborioso) incluso con amasake (también muy rico, pero se subía más de precio). Hoy, puedo decirte que esta receta, con anacardos, queda deliciosa y te va a encantar, seguro. A ti y a tus amigos, familia, compañeros… Hace menos de una semana que se acabó el que hice en casa y ya me están diciendo que lo echan de menos. No te digo nada más.

El secreto me lo han dado los chicos de Dimensión Vegana: dejamos a remojo los anacardos en la bebida vegetal durante varias horas, hacemos la crema y la dejamos reposar 8 horas más a temperatura ambiente, antes de formar las capas del pastel, para que fermente un poco la crema. Realmente, hace la diferencia.

Pero no te adelanto más y te dejo con la receta:

Ingredientes (para unas 8 raciones)

Para la crema:

  • 2 tazas y ½ de anacardos crudos
  • 2 tazas bebida de avena
  • Zumo de ½ limón
  • 1 c.c. pasta de umeboshi
  • 3 dátiles

Para el bizcocho:

  • 1 taza y ¼ de harina integral ecológica (100 gr)
  • ½ taza de ágave (70 gr)
  • 2 c.p. levadura ecológica
  • 1 c.c. ralladura de limón
  • 5 c.s. aove (40 gr)
  • 1 c.p. vinagre de manzana (5 gr)
  • 1 taza de bebida de avena (160 gr)
  • ½ c.c. canela en polvo

Extra:

  • Un vaso de café de cereales o café ecológico
  • 2 c.s. cacao en polvo puro para decorar

 

Elaboración

  • Tal y como te he avanzado, empezamos poniendo a remojo los anacardos en la bebida de avena durante una hora mínimo. Me gusta trabajar la bebida de avena – y no tanto la de arroz – en postres en los que necesito una leche que me aporte cremosidad, como es el caso. Pero si no tienes, puedes usar la de arroz sin ningún problema.
  • En el vaso de la batidora, ponemos los anacardos con la bebida y el resto de los ingredientes. Y trituramos a máxima potencia hasta obtener una crema cremosa y finita. Reservamos fuera de la nevera y dejamos reposar toda la noche (mínimo 8 horas).
  • Preparamos el café y lo dejamos enfriar. A mí me gusta usar café de cereales, porque no es estimulante y me aseguro de poder disfrutar del tiramisú también por la noche 😊. Pero si te gusta más tradicional, te recomiendo usar un buen café ecológico de producción justa.
  • Precalentamos el horno a 180ºC. Mientras tanto, mezclamos los ingredientes del bizcocho en un bol o bien lo trituramos todo en el vaso de la batidora. Untamos de aceite y harina un molde para horno – el mismo que vamos a usar para montar el tiramisú – y echamos la mezcla en él. Horneamos durante 40 minutos, hasta que esté dorado y hecho por dentro.
  • Dejamos enfriar. Sacamos el bizcocho del molde y, con un cuchillo largo, lo cortamos por la mitad horizontalmente. Limpiamos el molde y lo secamos.
  • En el mismo molde, untamos 1/3 de la cantidad de la crema, esparciéndola bien con la ayuda de una espátula.
  • Ponemos el café en un plato. Hundimos una mitad del bizcocho en él. A continuación, lo sacamos y colocamos encima de la crema.
  • Hacemos una segunda capa de crema (con otro tercio de la cantidad) y una segunda capa de bizcocho untado en café. Finalmente cubrimos con la última capa de crema. Dejamos reposar unas horas en la nevera, hasta que esté firme.
  • En el momento de servir, espolvoreamos un poco de cacao en polvo encima del tiramisú, con la ayuda de un colador pequeño para que quede bien esparcido.

¡A disfrutar!

 

Para esta receta, te recomiendo utilizar:

Molde desmontable de silicona

Molde desmontable de silicona sin tóxicos y con base de cristal, para que también puedas servir las tartas y quiches en el mismo molde en el que se ha horneado.

Súper práctico y fácil de usar. Creado para que no se te desmonte nada.

Encuéntralo en Conasi aquí.

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Para hacer la crema de anacardos, mezclar la masa del bizcocho y todo lo que se te antoje. Una de las mejores batidoras del mercado. Encuéntrala en Conasi aquí y acuérdate de tu descuento del 5% en tu primera compra con el código CNS-NATURALMENTE.

Espátula de silicona

Para aprovechar toda la crema y todo el bizcocho de la batidora, será imprescindible una buena espátula de silicona, libre de tóxicos.

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Si te gustan las tartas y pasteles en su versión más saludable y cremosa, te animo a que eches un vistazo a este delicioso pastel de arándanos y coco, te va a encantar, ya lo verás.

Y, si te ha gustado la receta, me sentiré super agradecida de que la compartas con quienes más quieras 🙂Namaste

Pastel cremoso de arándanos y coco

¡Buenos días!

Hoy te traigo una receta realmente deliciosa, un postre perfecto para celebraciones y para compartir: este cremoso pastel de arándanos y coco.

Me encanta la combinación del coco y los arándanos, y el otro día estaba pensando que quería crear un pastel que tuviera estos dos ingredientes como elementos principales. Quería hacer algo tipo vegan cheesecake pero al horno (no quería algo raw con base de anacardos) y suuper cremoso. Una galleta crujiente de base, el centro bien cremoso y ligero, una salsa abundante de arándanos al toque de limón y más nata de coco para darle más cremosidad al asunto. Esa era mi idea. Así que me puse a ello. Y el resultado, no está nada mal, ¿verdad?

En casa gustó un montón. Así que he querido compartirla contigo para que tú y los tuyos podáis disfrutar de ella también. Lo mejor: sin lácteos, sin azúcares refinados, sin harinas refinadas. Una tarta totalmente sin culpa. Puedes adaptarla a la versión sin gluten con facilidad y cambiar el endulzante (yo he usado ágave) por el que más te guste.

¡Espero que la disfrutes!

Ingredientes (para un molde de 24 cm de diámetro)

Para la galleta:

  • ½ taza de harina integral de trigo (80 gr)
  • 1 taza de copos de avena finos (90 gr)
  • ½ taza de nueces (60 gr)
  • 4 c.s. ágave (60 gr)
  • ½ taza aceite de coco o de girasol ecológico (75 gr)

Para el relleno:

  • 2 tazas leche de coco (400 gr)
  • ½ paquete de tofu firme (200 gr)
  • 4 c.s. ágave (60 gr)
  • 2 c.s. harina de arroz (30 gr)
  • 1 c.s. aceite de coco o de girasol ecológico (15 gr)
  • 1 c.p. ralladura de limón

Para la salsa de arándanos:

  • 3 tazas de arándanos (200 gr)
  • 1 taza de agua fría (200 gr)
  • 2 c.s. ágave (30 gr)
  • 2 c.s. harina de arroz (30 gr)
  • 1 c.s. jugo de limón (15 gr)

Para la decoración:

  • Crema de coco al gusto[1]
  • Ágave al gusto
  • Ralladura de limón

 

Elaboración

  • Calentamos el horno a 180ºC.
  • Mientras tanto, preparamos la galleta triturando ligeramente las nueces en el vaso de la batidora y mezclándolas con el resto de ingredientes. Extendemos la galleta en un molde redondo apto para horno y horneamos 15 minutos. Se adaptará mejor si sólo cubres la base, pero puedes hacer como en la foto y cubrir también las paredes, lo único es que necesitarás volver a montar las paredes a mitad de la cocción.
  • Mientras se hornea la galleta, trituramos el relleno en el vaso de la batidora, hasta obtener una crema fina y homogénea. Bajamos el horno a 175ºC, extendemos la crema encima la galleta y volvemos a meter en el horno. Ahora, durante 1 hora.
  • Finalmente, preparamos la salsa de arándanos poniendo todos los ingredientes, excepto el jugo de limón, en un cazo. Calentamos y vamos removiendo a menudo, para que no se agarre la harina al fondo. Dejamos que hierva unos 5-7 minutos hasta que la harina espese y los arándanos empiecen a soltar su jugo. Añadimos el limón, mezclamos, apagamos el fuego y echamos por encima del pastel.
  • Dejamos reposar durante unas horas a temperatura ambiente y unas más en nevera, para que adquiera consistencia.
  • Para servir, montamos un poco de crema de coco batiéndola en un bol junto con un chorrito de ágave. Y la añadimos por encima del pastel junto con un poco de ralladura de limón.

[1] La crema de coco la obtenemos de la parte de arriba de la lata de leche de coco, cuando la temperatura ambiente es fría o cuando hemos dejado la lata durante toda la noche en la nevera. Es la parte más sólida (se habrá quedado una parte totalmente líquida, acuosa, en la parte de abajo).

 

Para esta receta, te recomiendo usar:

Molde desmontable de silicona

Molde desmontable de silicona sin tóxicos y base de cristal, para servir las tartas y quiches en el mismo molde que se ha horneado. Súper práctico y fácil de usar. Creado para que no se te desmonte nada.

Encuéntralo en Conasi aquí.

Batidor de varillas de silicona

Para montar la nata de coco y mezclar la salsa de arándanos. Ideal para postres y pastelería. Puedes encontrarlo en Conasi aquí.

Y acuérdate de que tienes un descuento del 5% en tu primera compra en Conasi introduciendo el código CNS-NATURALMENTE

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Batidora Vitamix Ascent 2500i

Para hacer la galleta, triturar el relleno de coco y todo lo que se te antoje. Una de las mejores batidoras del mercado. Encuéntrala en Conasi aquí.

Si te gustan las tartas y pasteles en su versión más saludable y deliciosa, te animo a que eches un vistazo a este brownie de calabaza y coco, te va a encantar, ya lo verás.

 

Y, si te ha gustado la receta, me sentiré super agradecida de que la compartas con quienes más quieras 🙂 Namaste