Horchata de chufa

Estamos ya en pleno verano y apetece un montón una buena horchata de chufa fresquita, ¿verdad? La horchata es una bebida vegetal original de Valencia y popular, de hecho, en toda España, que se consume especialmente durante los meses veraniegos.

Cuando aprieta más el calor, nuestro cuerpo nos pide comidas más ligeras y frescas. No nos apetece demasiado encender fogones y hornos y por eso las recetas rápidas y con poca cocción se convierten en las verdaderas protagonistas (porque, sabiamente, nuestro cuerpo escoge las elaboraciones que van a refrescar más nuestro organismo 😉).

La horchata, servida fría, nos va a refrescar un montón, pero a la vez es nutritiva y saciante, lo que la convierte en un superalimento en sí misma. Ahora bien, si te fijas, la mayoría de marcas comerciales añaden un montón de azúcar a la mezcla… con lo cual las horchatas convencionales se acaban convirtiendo en una fuente de azúcar innecesario y poco interesante para nuestro organismo.

Elaborar horchata en casa es facilísimo y te permite adaptar el punto de dulzor a tu paladar. Yo la preparo sin endulzante y le añado una buena cantidad de canela para aportarle el toque dulzón. Y te puedo asegurar que la chufa en sí ya es dulce de manera natural y que no necesitamos añadirle nada más 😊

Ahora bien, si necesitas, por supuesto que puedes incorporar un par de dátiles o un poco de sirope de arroz o agave, por ejemplo, a la hora de triturar la mezcla. También le queda de maravilla aromatizada con ralladura de limón. ¡Las posibilidades son muchas!

Resulta muy saludable introducir la chufa a nuestra vida, a poder ser de origen valenciano. Entre otros beneficios, este preciado tubérculo nos ayuda con:

 

  • Beneficia nuestra salud intestinal, regulando nuestro tránsito y disminuyendo las flatulencias, gracias a sus enzimas digestivas.
  • Contiene aceites esenciales que favorecen la salud cardiovascular.
  • Es muy rica en minerales y es baja en sodio.

Lo que más me gusta de la horchata de chufa casera es que:

 

  • Es súper fácil de hacer: ¡sólo necesitas 3 ingredientes y una buena batidora!
  • Resulta saciante y nutritiva. Es aromática y deliciosa.
  • Favorecemos el producto local con su consumo.
  • Es muy energética, ideal si hemos hecho deporte o actividad física.
  • Nos damos cuenta de lo sencillo que son de realizar las bebidas vegetales en casa.
  • Vuela rápido 😊

No me enrollo más y te dejo con la receta. Que la disfrutes:

Ingredientes (para 1 litro)

 

  • 250 g chufas (casi 2 tazas) + agua abundante para el remojo
  • 1 litro de agua para la horchata
  • 2 c.c. canela en polvo

Elaboración

 

  • Remojamos las chufas en agua abundante entre 12 y 24 horas.[1] Si hace mucho calor, podemos guardarlas en la nevera.
  • Colamos las chufas y las trituramos en una batidora potente, como la Vitamix, junto con el litro de agua y la canela.
  • Pasamos la mezcla por un colador súper fino o por una tela especial para bebidas vegetales. También es ideal colarla con la Vegan milker.
  • La reservamos en una botella de cristal y la guardamos en el refrigerador. Consumimos en un máximo de 2 días (es una bebida vegetal que aguanta poco tiempo en las mejores condiciones).

 


[1] Hay quien hace la horchata directamente, sin remojar. Lo he probado también y el resultado es igualmente bueno (y mucho más rápido). Sin embargo, considero que es mejor el remojo porque hará que la horchata sea más digestiva.

Para elaborar horchata, te puede interesar…

Vitamix Ascent 2500i

Mi batidora favorita para todo tipo de batidos y leches vegetales, ¡porque lo tritura todo y las bebidas vegetales quedan finísimas!

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Vegan Milker Classic, de Chufamix

La ayuda útil y limpia que nos permite elaborar nuestras bebidas vegetales con facilidad. Te enlazo con ella aquí. Y recuerda que tienes un descuento del 5% en tu primera compra por venir de mi parte, introduciendo el código CNS-NATURALMENTE.

Bolsa para hacer leches vegetales

En vez de utilizar una Vegan Milker, puedes optar por colar el resultado con una bolsa o colador bien finito, tipo malla. Te enlazo aquí con esta opción que puedes encontrar en Amazon.

Y si te ha gustado la horchata de chufa…

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Batido de fresa

Con la llegada de la primavera, arranca la temporada de fresas. En casa, nos encanta esta fruta: es muy rica en vitamina C, hierro y magnesio, y contiene muy poquitas calorías. Para disfrutarla, una de nuestras maneras favoritas es con este cremoso batido de fresa, que elaboramos una vez a la semana ¡mínimo!

Los batidos de frutas son una manera fantástica de romper el ayuno, y este en particular me encanta porque:

  • Es súuuper fácil de hacer, sólo requiere de 4 ingredientes, 3 minutos de tu tiempo y una batidora potente.
  • Te carga de vitaminas y energía para una mañana genial.
  • Es ideal para los más pequeños de la casa, por el color y por su dulzor natural.
  • Resulta cremoso y suave, gracias al toque del plátano maduro, que le aporta textura y sabor.
  • Es vegano.
  • Favorecemos nuestra flora bacteriana al incorporar los probióticos del yogur.

Este batido de fresa es una de esas elaboraciones estrella que lo tiene todo: por un lado, es muy sencilla y con ingredientes simples y, por el otro, gusta a todo el mundo. Además, ¡es una receta totalmente saludable! Por estos motivos, resulta la receta perfecta para estos días de confinamiento.

Si lo que quieres es darle un twist a esta receta, es perfecto porque puedes añadir o substituir ingredientes a tu gusto:

  • Puedes cambiar el plátano por otras frutas dulces, como por pera, manzana, melocotones, mango o piña madura, por ejemplo.
  • También podemos incorporar superalimentos como la maca, açaí… u otras semillas y cereales (chía, lino, almendras, cacahuetes, copos de avena…), para darle un plus de energía.
  • Si lo que preferimos es un punto detox, podemos añadir un poco de espinacas crudas o un trocito de pepino o de apio a nuestra mezcla.
  • Finalmente, puedes cambiar el yogur vegano por algún yogur ecológico o kéfir (mejor de cabra u oveja), si prefieres elaborarlo con lácteos.

Te dejo con esta deliciosa receta de batido de fresa:

 

Ingredientes (para 2 personas)

  • 2 vasos de fresas ecológicas, limpias y cortadas a trocitos (280g). Utilizamos fresas eco porque las convencionales absorben un montón de pesticidas.
  • 1 plátano maduro
  • un yogur vegetal sin azúcares, de 125ml (yo he usado de soja ecológico, de Sojade)
  • 1 vaso de bebida de arroz (250g)

Elaboración

  • Limpiamos y cortamos las fresas. Pelamos el plátano. Introducimos las frutas en el vaso de la batidora.
  • Añadimos el yogur vegetal y la bebida de arroz. Trituramos bien y servimos.

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Cuchillo puntilla

Una puntilla te será muy útil en esta receta para pelar y cortar todas las frutas. Te enlazo a este de Wüsthof de 9 cm, que podrás encontrar en Conasi. De la mejor calidad, un buen cuchillo para toda la vida.

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Vitamix Ascent 2500i

Para triturar todo lo que se te antoje, ideal para la receta de hoy, porque te deja el batido súper bien triturado. Es la batidora, con diferencia, que más finos deja los batidos 😉 Puedes encontrarla en Conasi aquí.

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Tabla de madera de olivo

Para cortar las frutas y verduras, una tabla de madera me resulta de lo más cómodo y orgánico. Por eso, es un básico en mi cocina 😉

Esta de Conasi me encanta porque está elaborada con madera de olivo ecológica, maciza y sin tratar. Acuérdate que tienes un 5% de descuento en la primera compra con el código CNS-NATURALMENTE.

Si te ha gustado este batido de fresa…

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Torrijas saludables

Estamos ya en Semana Santa y este año, sin duda, será un año muy diferente para todos. Nos quedamos en casa, pero eso no significa que no podamos disfrutar de las fiestas, ¿y qué mejor para hacerlo que homenajearnos con estas deliciosas torrijas saludables?

Las torrijas son una de las recetas más tradicionales de estas festividades, tienen varios siglos de historia y, como en toda receta de la abuela, cada maestrillo tiene su librillo. Por norma general, las torrijas tradicionales se elaboran con pan seco, cortado en rebanadas gruesas, o con brioche especial para la ocasión. Se suelen hacer con leche infusionada con azúcar, canela (y, opcionalmente, ralladura de cítricos), con la que se empapan las rebanadas de pan. Se rebozan en huevo y se fríen. Finalmente, en el norte de España se espolvorean con azúcar y canela, mientras que en el sur se sirven con un almíbar a base de miel. Se toman calientes.

Como variante, existe la opción, también muy tradicional, de empapar las rebanadas en una infusión de vino en vez de usar leche.

Esta receta es famosa en todo el planeta y existen un montón de versiones, cada una con sus particularidades. En el mundo anglosajón, por ejemplo, a las torrijas se las conoce como French toasts, porque precisamente están inspiradas en la elaboración de pain perdu de nuestro país vecino.

Para la receta de hoy, vamos a preparar unas torrijas saludables elaboradas sin azúcar refinado, sin leche y sin freír. Hemos escogido un pan integral ecológico (el de la foto es de centeno), huevos eco y, en vez de leche, hemos usado bebida de avena, que es cremosa y densa y con un punto dulce. Substituimos el frito por la plancha y, para el toque final, ofrecemos dos opciones: la del rebozado clásico de azúcar (de coco) con canela o la de incorporar un poquito de melaza de arroz.

Si prefieres una opción vegana, te recomiendo que substituyas el huevo por una mezcla de harina de garbanzo y agua. Y, si lo que quieres es una versión sin nada de aceite, puedes optar por terminar la cocción de las torrijas al horno, a temperatura alta, durante unos minutos, hasta que queden doradas por ambos lados (en este caso te recomiendo que le des la vuelta a las torrijas cuando veas que ya están tostaditas por abajo).

Estas torrijas saludables me encantan porque:

  • Son fáciles de hacer.
  • Nos demuestran que podemos optar por opciones saludables igualmente deliciosas.
  • Están elaboradas con ingredientes ecológicos.
  • Son una forma fantástica de celebrar, especialmente en tiempos difíciles.
  • Son mucho más digestivas que las torrijas originales, al no ser fritas, no llevar lácteos, harinas refinadas ni azúcar blanco.

 

Te dejo con la receta de estas deliciosas torrijas saludables:

Ingredientes (para 4 personas)

  • 8 rebanadas de pan integral ecológico (280g)
  • 3 vasos de bebida vegetal (750g), yo he usado de avena, pero te sirve cualquiera sin azúcares añadidos y que sea más o menos dulce de manera natural
  • Ralladura de 1 naranja y de 1 limón. Sólo la parte de color, evitamos la parte blanca.
  • 1 ramita de canela
  • 2 huevos ecológicos
  • Un chorrito de AOVE
  • Frutos rojos al gusto para decorar
  • Decoración versión 1: un poco de azúcar de coco con canela. Decoración versión 2 (la de la foto): una cucharadita de sirope de arroz por persona

Elaboración

  • En un cazo, llevamos a ebullición la bebida de avena con la ralladura de los cítricos y la rama de canela. Una vez rompa a hervir, retiramos del fuego y dejamos que temple (unos 10 minutos), para que el líquido absorba todos los aromas y la mezcla quede a temperatura ambiente.
  • Cortamos el pan del día anterior a rebanadas gruesas, de unos 2 cm. Esta es la versión tradicional (y la que ves en la foto), pero a mí personalmente me gusta con las rebanadas un poco más finitas.
  • Disponemos el pan en una fuente ancha y vertemos la mezcla líquida por encima. Dejamos reposar unos 10 minutos, damos la vuelta a las rebanadas y dejamos reposar 10 minutos más.
  • Batimos los huevos en un plato. Calentamos una sartén grande, antiadherente, con un chorrito de aceite (no demasiado, sólo queremos que no se nos enganchen, no queremos freír las torrijas).
  • Vamos preparando las torrijas para la sartén: escurrimos el exceso de líquido, las pasamos por el huevo batido por las dos caras y las vamos colocando en la sartén. Dejamos que se doren por un lado, a fuego medio-alto durante un par de minutos, damos la vuelta y dejamos que se doren por el otro lado.
  • Servimos dos rebanadas por persona, con un poco de frutos rojos laminados (en mi receta he usado fresas y arándanos). Rociamos con una cucharadita de sirope de arroz. Si prefieres la otra variante, puedes espolvorear con un poquito de azúcar de coco con canela en polvo.

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rallador microplane

Rallador de cítricos Microplane

Para rallar la ralladura de naranja y de limón, la mejor opción es un rallador del estilo Microplane. Con él, además de evitarte la parte blanca del cítrico – y su amargor asociado -, consigues un rallado fino y aromático.

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Sartén de titanio SKK

He probado varias sartenes y las que más me gustan son las sartenes ecológicas SKK, que están hechas sin teflón y con antiadherente reforzado con titanio. Si te interesa, te dejo el enlace aquí para que la encuentres en Conasi.

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Bandeja de cristal

Bandeja baja ideal para dejar las rebanadas de pan con la mezcla de bebida vegetal. También la puedes usar para hornear. Está hecha de vidrio borosilicato, material que no desprende tóxicos y es altamente resistente al calor. Encuéntrala en Conasi aquí.

Y si te han gustado estas torrijas saludables…

Y te apetecen otros dulces de temporada, te animo a que eches un vistazo a nuestra mona de Pascua sin gluten. El postre de Semana Santa típico en Catalunya en una versión libre de gluten con la que sorprender a tu familia.

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Pudding de chía

Hoy quiero compartir contigo una receta que se puso muy de moda hace algunos años y que, además de ser deliciosa, nos aporta un montón de beneficios para nuestra salud: el pudding de chía.

Para hacer el pudding de chía, la elaboración básica es realmente fácil: sólo tienes que mezclar bien una medida de semillas de chía x 4 o 5 medidas de líquido.

A partir de aquí, te comento algunos trucos para que te quede un pudding de chía perfecto:

  • Utiliza más o menos líquido en función de la textura que prefieras. Usa 4 medidas si te gusta un resultado más firme y 5 (o más) si lo que prefieres es una consistencia más cremosa. A mí, particularmente, me encanta con más líquido, pues es más ligero y cómodo de tomar.
  • Puedes usar cualquier leche vegetal para hacer tu pudding. Quedan bien las que son dulces de manera natural, como la leche de arroz o la leche de avena. Pero si puedes mezclar una leche más densa (como la de coco o de almendras, por ejemplo) con una más ligera (como la de arroz) el resultado es espectacularmente cremoso. Si haces esta combinación, como que la leche de coco (y la de almendras natural, sin edulcorantes) no es tan dulce, probablemente necesitarás añadir una cucharadita de algún endulzante saludable, para acabar de darle el punto justo de dulzor.
  • Además de las leches vegetales, también puedes elaborar tu pudding de chía con algún batido que no se oxide con facilidad (como un batido con mango, plátano o piña, por ejemplo).
  • Cuando hagas la mezcla, bate bien con unas varillas, y ves mezclando especialmente bien durante los 10 primeros minutos. En este tiempo, es cuando la chía suelta su mucílago y de adhiere al líquido que va encontrando. Si no mezclamos bien, se hacen grumos, que luego son mucho más difíciles de deshacer.
  • Una vez pasados estos primeros minutos de mezcla activa, deja reposar en la nevera un mínimo de 30 minutos (y hasta toda la noche, si quieres), para que se asienten bien las semillas. Pasado este tiempo, puedes añadir más líquido si ves que la mezcla ha quedado demasiado espesa y lo quieres más fluido.
  • Decora tu pudding con frutas, compotas y mermeladas caseras, harán que el resultado sea más ligero y fresco. Evita decorarlo con mueslis o frutos secos, queda demasiado denso.
  • Puedes guardar tu pudding hasta 4 días en la nevera e ir sacando a medida que lo necesites. Así pues, es la receta perfecta si te apetece hacer algo de batchcookingsaludable para tu semana.

Para la receta de hoy, te propongo un pudding de chía con cacao y coco, acompañado con compota de pera y fresa. Por supuesto, puedes simplificar la receta tanto como quieras (ya te he comentado más arriba cómo) y puedes versionarla con los ingredientes y las frutas que tengas en casa.

Esta opción me parece muy interesante por varios motivos, pero sobre todo porque nos ayuda a subir las defensas:

  • El omega-3 de las semillas de chía nos proporciona un efecto antiinflamatorio.
  • Las fresas (y las naranjas) son súper ricas en vitamina C.
  • Las peras nos ayudan a mantener las defensas altas.
  • El cacao contiene teobromina, que protege los glóbulos blancos.

Te dejo con la receta de este delicioso pudding de chía:

 

Ingredientes (para 4 personas)

  • ½ taza de semillas de chía (70g)
  • 1 taza y ½ de leche de arroz (375g)
  • una taza de leche de coco de brick (250g). Si no tienes, cambia la leche de coco por más leche de arroz y suprime la cucharada de melaza de arroz.
  • 1 c.s. melaza de arroz
  • 1 c.s. cacao en polvo
  • Para decorar: coco rallado, frutos rojos de tu elección (en mi caso, arándanos, fresas y frambuesas)

Para la compota de frutas:

  • 1 vaso y ½ de fresas limpias y cortadas a trocitos (200g)
  • 1 vaso y ½ de pera pelada y cortada a trocitos (200g)
  • 2 c.s. zumo de naranja (o limón)
  • Una pizca de sal marina

Elaboración

  • Empezamos preparando el pudding de chía. Mezclamos las leches vegetales con la melaza, las semillas de chía y el cacao en polvo en un bol redondo. Batimos bien, dejamos reposar 5 minutos y volvemos a mezclar. Vamos mezclando enérgicamente por tandas durante los 10 primeros minutos y así evitamos que se formen grumos.
  • Vertemos la mezcla en un recipiente hermético y dejamos reposar en la nevera, entre 30 minutos y toda la noche. Una vez pasado el tiempo de reposo, rectificamos de líquido si fuera necesario, ya que la chía siempre va chupando líquido.
  • Mientras el pudding reposa, preparamos la compota. Limpiamos bien las fresas y las cortamos. Pelamos las peras y las cortamos también a trocitos. Colocamos las peras en un cazo con una pizquita de sal marina y un poco de zumo de naranja, para que no se nos enganchen. Dejamos cocer a fuego lento, con tapa, durante 10 minutos, hasta que las peras empiecen a estar un poco blandas. Añadimos las fresas y dejamos cocer 15 minutos más, hasta que las frutas estén bien blandas y empiecen a deshacerse. Trituramos un poco con la ayuda de una batidora de brazo, para que nos quede una crema fina. Reservamos.
  • Servimos vasitos con un poco de compota de frutas en la base, una buena ración de pudding de chía encima y, para decorar, un poco de coco rallado, fresas laminadas y otros frutos rojos.

 

Para este pudding de chía, te puede interesar…

Batidor de varillas de silicona

Para batir las semillas de coco junto con la bebida vegetal, unas buenas varillas son perfectas para que quede todo bien batido. Puedes encontrarlo en Conasi aquí.

Y acuérdate de que tienes un descuento del 5% en tu primera compra en Conasi introduciendo el código CNS-NATURALMENTE.

Batidora de brazo Bamix Classic

Una batidora de vaso tipo Bamix. Las batidoras de vaso son perfectas cuando necesitas preparar cantidades pequeñas: salsas, aliños, mayonesas… Y para triturar la compota de hoy es ideal.

La batidora Bamix Classic es muy interesante porque el acero inoxidable usado es de la mejor calidad y, además, te aseguran que se trata de un producto de gran calidad y que te va a durar años. Te dejo el enlace aquí para encontrarla en Conasi y recuerda que, por venir de mi parte, tienes un descuento del 5% en tu primera compra utilizando el código CNS-NATURALMENTE.

Olla SKK para vitro y gas

Por su antiadherente libre de PFOA ni metales pesados, con las ollas SKK cocinas con total confianza sin desprender tóxicos a los alimentos. Distribuyen el calor rápida y uniformemente tanto en la base como en las paredes. Esto permite perfectos resultados en la cocción y mayor eficiencia energética. Te irá de perlas para cocinar nuestra rica compota.

Puedes encontrarlas en Conasi a través de este enlace. Y recuerda que tienes un 5% de descuento al realizar tu primera compra en Conasi con el código CNS-NATURALMENTE.

Si te ha gustado este pudding de chía…

Seguro que te gustan estas propuestas de desayuno que incorporan esta deliciosa y saludable semilla:

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Carrot cake

Pastel de zanahoria en formato magdalenas o carrot cake muffins

El otoño ya está oficialmente aquí y con él, empieza la temporada de horno, especias y verduras dulces y de raíz 😊 Y qué mejor manera de celebrarlo que con estos deliciosos carrot cake servidos en porciones individuales al más puro estilo muffin.

El carrot cake o tarta de zanahoria es un postre típico de Estados Unidos que en los últimos años se ha popularizado enormemente por todo el territorio occidental. Y, por consiguiente, es uno de los pasteles que más juego aportan a la hora de ser adaptados a su versión healthy. Y es que, si echas un vistazo por Internet, verás que los hay en mil y una versiones: veganos, con o sin gluten, con horno, sin horno, crudis, con plátano, sin plátano, con avena, con coco, con harina integral de espelta, y un largo etcétera con el que no me voy a entretener ahora.

Para la versión de hoy, me apetecía una carrot cake con huevos (utilizo huevos ecológicos en mi cocina), y con harina de avena como única harina. La avena es un cereal muy reconstituyente y, junto con los huevos, aportan un extra de nutrición y energía a este postre, haciéndolo ideal como merienda, desayuno o snack para deportistas y personas que necesitan calentar y nutrir  tu cuerpo.

Si lo deseas vegano, puedes sustituir los huevos por la mezcla vegana de lino (1 cucharada de lino molido x 3 cucharadas de agua = 1 huevo) y puedes utilizar copos de avena y bebida de avena sin gluten si lo prefieres y/o necesitas para celíacos o intolerantes al gluten.

En la receta de hoy, he querido presentar el carrot cake en formato muffin, para obtener así unos bocaditos individuales o carrot cake muffins, muy apetecibles para servir cuando tenemos invitados. Si lo deseamos, podemos hornear tu pastel en un molde grande para tartas y cubrirlo luego con el frosting y así obtendremos el clásico pastel de zanahoria en el formato más tradicional. Aunque, en este caso, es más que probable que tengamos que ajustar el tiempo de cocción y dejarlo unos minutos más en el horno.

Este carrot cake me encanta porque:

 

  • Es nutritivo y saciante.
  • Realizamos en versión saludable una de las recetas más populares de postres norteamericanos. ¡Adoro hacer versiones healthy de clásicos de todo el mundo!
  • Está repleto de especias aromáticas y calientes como la canela, nuez moscada y jengibre, que combinan a la perfección con la zanahoria y las nueces.
  • Utilizamos una verdura en nuestros postres para aportar textura y dulzor natural (me encantan los pasteles con protagonistas como la calabaza, el boniato, el calabacín o la remolacha, ¡están riquísimos!).
  • No lleva azúcar refinado. En este caso, utilizamos un endulzante natural como el sirope de agave. Si lo deseas, puedes sustituirlo por tu endulzante favorito (ajustando de dulzor si fuera necesario).
  • No lleva ningún tipo de aceite, margarina ni mantequilla, lo que lo convierte en una tarta para nada aceitosa.
  • El frosting vegano no está elaborado con anacardos ni ningún otro fruto seco, a diferencia de la mayoría de frostings vegetales. El ingrediente principal aquí es yogur de soja. Y, el resultado, resulta cremoso, ligero y aromático.
  • Los trocitos de nueces aportan textura crujiente a una tarta que, gracias al yogur y las zanahorias, resulta cremosa, tierna y naturalmente dulce.
  • Puedes elaborar toda la receta en un momento gracias a una batidora potente, estilo Vitamix, y olvidarte así de ensuciar mil cuencos.

 

 

Te dejo con la receta de este delicioso carrot cake:


Ingredientes (para 9 raciones)


  • 250 g de zanahorias ralladas (unas 2 zanahorias grandes)
  • 3 huevos
  • ½ taza yogur de soja
  • ½ taza de sirope de agave
  • ¼ taza bebida de avena
  • 2 c.p. levadura eco de repostería
  • 2 c.p. canela molida
  • ½ c.c. nuez moscada
  • ½ c.c. jengibre molido
  • 2 tazas de harina de avena[1]
  • 1 taza de nueces


FROSTING DE YOGUR DE SOJA


  • 1 taza de yogur de soja natural y ecológico
  • Ralladura de 1 limón
  • 2 c.s. zumo de limón
  • 3 c.s. azúcar de coco
  • 1 c.s. aceite de coco
  • 1 c.p. harina de maíz eco


Elaboración


  • Primero preparamos la harina de avena. Podemos hacerlo a partir de copos de avena, que trituraremos en cualquier batidora de vaso medio potente. Yo utilizo la Vitamix y funciona de maravilla. Reservamos la harina aparte.
  • Precalentamos el horno a 180ºC. Preparamos los moldes, untando la superficie con un poco de aceite y enharinándolo todo con un poco de harina de avena. Sacamos el exceso de harina y reservamos.
  • Limpiamos las zanahorias y las ponemos a trozos grandes en el vaso de la batidora. Pulsamos durante unos segundos a velocidad media, para obtener nuestra “zanahoria rallada”. Si no dispones de una batidora de vaso, puedes rallar la zanahoria directamente con un rallador y disponerla en un bol grande.
  • Añadimos todos los ingredientes líquidos a la zanahoria (huevos, yogur, sirope y leche) y mezclamos bien. Si utilizamos batidora, mezclamos unos segundos a velocidad media. Si lo hacemos en un bol, mezclamos bien con las varillas.
  • Añadimos los ingredientes secos (levadura, canela, nuez moscada, jengibre y la harina que habíamos separado) y volvemos a mezclar, dejando que la batidora lo mezcle todo bien, pero sin que triture demasiado los trocitos de zanahoria.
  • Finalmente, añadimos las nueces y dejamos que se mezcle durante unos segundos más a media velocidad. Si hacemos la mezcla en un bol, tendremos que añadir las nueces ya picadas.
  • Añadimos la mezcla a los moldes, llenándolos solo hasta ¾ de su volumen. Horneamos entre 30 y 40 minutos, hasta que estén dorados por todos los bordes y su interior esté cocido. El tiempo de cocción variará mucho en función de tu horno y del tipo de molde que utilices (¡hay veces que tengo pasteles en el horno por más de 1 hora!).
  • Mientras tanto, preparamos el frosting de yogur y limón. En una cazuela pequeña, podemos todos los ingredientes para la cobertura: yogur de soja, la ralladura de limón, el jugo, el azúcar de coco, el aceite de coco y la harina de maíz ecológica.
  • Mezclamos bien con unas varillas y encendemos el fuego. Cocemos a fuego medio durante unos 5 minutos, removiendo muy a menudo, hasta que empiece a hervir y la harina de maíz espese el frosting. Apagamos y reservamos.
  • Cuando saquemos el carrot cake del horno, lo dejamos enfriar completamente. Lo desmoldamos y lo cubrimos con el frosting, dejando que caiga ligeramente por los costados. Decoramos con una nuez si se desea.
  • Podemos conservar los carrot cake en la nevera durante unos 4 días. Y poner el frosting en el momento de servir, así mantendremos mejor la textura de la tarta.



[1] Para conseguir tu harina de avena, sólo tenemos que moler previamente en la batidora la misma cantidad de copos de avena.

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Espátula de silicona

Cuando quiero aprovechar toda la masa del bol o de la batidora, me encanta utilizar una buena espátula de silicona, libre de tóxicos.

Encuéntrala en Conasi aquí y recuerda que tienes un descuento del 5% con el código CNS-NATURALMENTE 🙂

Vitamix Ascent 2500i

La auténtica responsable de que hacer un pastel de zanahoria se convierta en la tarea más fácil del mundo. Vitamix es una batidora perfecta para triturar todo lo que se te antoje, y te facilita muchísimo el trabajo, especialmente e la repostería. Es la batidora, de lejos, que más finos deja los batidos y las cremas. E incluso nos hace harina de cualquier cereal 😉 Puedes encontrarla en Conasi aquí.

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Molde de silicona

El molde perfecto si lo que quieres es hornear tu carrot cake al estilo tradicional. Te enlazo a este de silicona platino, de la marca Lurch, que da muy buen resultado. Lo puedes encontrar en Conasi aquí. Y recuerda que tienes un 5% de descuento con el código CNS-NATURALMENTE al realizar tu primera compra.

Y, si te ha gustado la receta…

Te animo a que le eches un vistazo a estos deliciosos bizcochos y/o tartas con las que se te hará la boca agua de la manera más saludable:

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Bizcocho de yogur

Hacía un montón de tiempo que quería compartir contigo una receta de bizcocho de yogur casero. Y, aunque tengo un montón de ideas para bizcochos, hoy he querido ir a por el clásico, a por la cocina de mi madre, de mi abuela, y traerte esta versión saludable del bizcocho de yogur de toda la vida.

En nuestra casa, seguimos una receta que es famosísima en la tierra de mi madre, en les Terres de l’Ebre (y, de hecho, en varias zonas de Tarragona), y que se conoce con el nombre de “coc ràpid”. Se trata del típico bizcocho elaborado con la medida de un yogur de 125 ml, que nos sirve para calcular la cantidad del resto de ingredientes.

 

Si tengo que serte sincera, desde que hicimos el cambio de alimentación en nuestra casa (allí por el año 2011), esta versión de bizcocho había quedado bastante olvidada. En parte porque quería experimentar con otras opciones, en parte porque no quería utilizar ingredientes refinados. Pero tengo que reconocer que le tengo especial cariño a esta receta, y era evidente que, tarde o temprano, iba a mejorarla con ingredientes más interesantes y encontrar así una opción saludable del bizcocho tradicional de toda la vida.

Y hoy ha llegado el gran día 😊 La receta que te traigo no lleva lácteos, ya que he preferido introducir yogur de soja ecológico natural, sin aditivos ni azúcar. Tampoco lleva gluten, pues he utilizado harina de maíz integral ecológica, que me encanta cómo combina con el yogur. Y, en cuanto al azúcar, he querido sustituir el azúcar refinado por azúcar de coco ecológico, que tiene un índice glucémico muy bajo y nos aporta la textura de “azúcar” que nos interesa para esta receta.

Sí que he mantenido los huevos, de origen ecológico, pues le dan color y textura al bizcocho. Si quieres optar por una versión vegana, puedes cambiar cada huevo por la mezcla de “huevo” de 1 cucharada de chía por 3 cucharadas de agua.

 

Así pues, este es un bizcocho saludable sin gluten, sin azúcar y sin lácteos. CON huevos ecológicos, harina de maíz, yogur de soja y, con el toque final de pera, canela y limón.

En la versión tradicional, normalmente se usan 2 medidas de azúcar. Aunque, como que lo encuentro demasiado dulce (incluso cambiando el azúcar blanco por azúcar de coco), yo prefiero añadir sólo una medida de azúcar de coco. El resultado no resulta casi dulce, de hecho ¡es demasiado poco dulce! Pero a mí me gusta así. Primero, porque es más sano. Y, segundo, porque me aprovecho del dulzor de la pera y del chorrito de melaza de arroz por encima, que le echo en el último momento, antes de salir del horno. Y, con estos toques, el resultado es perfecto. Sin embargo, si no vas a utilizar ninguna fruta como topping o la melaza, te recomiendo que ajustes la cantidad de azúcar y la subas a una medida y ½.

 

Lo mejor de este bizcocho de yogur es que:

 

  • Es súper fácil de hacer, no tienes que andar pesando con la báscula ni nada.
  • Es súper rápido de preparar, pues en el tiempo que se te calienta el horno ya lo tienes listo.
  • Resulta esponjoso y tierno.
  • No se deshace. Lo bueno de utilizar huevos en la repostería sin gluten es que, como actúan de aglutinante, te dejan un resultado cohesionado y con una textura inmejorable. Así, ni te enteras de que es un bizcocho sin gluten.
  • Lleva harina de maíz, que combina a la perfección con el yogur de soja.
  • Nos aprovechamos del dulzor natural de la fruta. En este caso la pera. Que marida súper bien con el limón y la canela. También me encanta usar manzana y, los arándanos, que simplemente quedan de vicio en esta receta.
  • Puedes guardarlo en la nevera hasta 5 días (aunque no creo que te puedas resistir durante tanto tiempo, jeje).
  • Es clásico, nunca falla y es perfecto como merienda, desayuno o postre. Sirve como básico para toda la familia y podemos comerlo en multitud de ocasiones.
  • Podemos versionarlo como más nos guste. Podemos cambiar la harina de maíz por otras que tengamos en casa (de espelta integral, de arroz integral o de trigo sarraceno, por ejemplo), podemos cambiar la pera por la fruta que más nos apetezca e incluso realizar su versión vegana (con semillas de chía, como te he comentado antes).

 

Te dejo con la receta de este delicioso bizcocho de yogur casero:

 

Ingredientes para el bizcocho de yogur (para unas 8 raciones)

 

  • 3 huevos ecológicos
  • 1 medida de azúcar de coco
  • 1 yogur de soja ecológico natural, sin azúcares añadidos
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 medida de AOVE
  • 3 medidas de harina de maíz integral ecológica
  • 2 c.c. canela molida
  • 1 c.p. levadura de repostería ecológica (8 g)
  • 1 pera (o manzana, arándanos o fruta de tu gusto)
  • 2 c.s. melaza de arroz o tu endulzante líquido saludable favorito

 

Elaboración

 

  • Encendemos el horno a 180ºC.
  • En un bol, echamos las claras y las batimos hasta dejarlas a punto de nieve.
  • Añadimos el azúcar de coco y las yemas. Mezclamos bien con las varillas.
  • Incorporamos el yogur, la ralladura de limón y el aceite. Seguimos mezclando.
  • A continuación, añadimos los sólidos: la harina de maíz, a tandas, la canela y la levadura. Mezclamos bien hasta que quede una masa homogénea y cremosa.
  • Untamos un molde con aceite y harina. Echamos toda la masa en el molde, ayudándonos con la lengua para aprovecharlo todo.
  • Pelamos la pera, la cortamos a juliana fina y la distribuimos encima del bizcocho.
  • Horneamos entre 45 y 60 minutos, en función de la potencia de nuestro horno. Cuando le falten unos 10 minutos, lo sacamos del horno y lo untamos con la melaza de arroz, así le daremos un toque caramelizado en la superficie. Volvemos a meter el bizcocho en el horno y dejamos que se acabe de cocer los minutos que le falte. Sabremos que está listo al pinchar con un tenedor y que nos salga limpio.

 

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Espátula de silicona

Para aprovechar toda la masa del bol, me encanta utilizar una buena espátula de silicona, libre de tóxicos.

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Varillas de silicona

Este batidor de varillas de silicona platino, de la marca Lurch, es una gran opción, porque el material es seguro, y es muy cómodo de usar y limpiar. Lo puedes encontrar en Conasi aquí, y si es tu primera compra, tendrás un 5% de descuento con el código CNS-NATURALMENTE.

Molde

Este es el molde de Kaiser que tengo en casa, de 30 cm. Para esta receta es perfecto, ni demasiado grande, ni demasiado pequeño. Te dejo aquí el enlace para encontrarlo en Amazon.

 

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Cómo hacer tahini

El tahini es la pasta o crema de sésamo, muy popular en la gastronomía de Oriente Medio, donde se utiliza para multitud de platos tradicionales, como el hummus o el baba ganoush, por ejemplo. O como base para salsas, como la típica salsa de tahini y limón. Muchas veces me preguntáis cómo hacer tahini casero u otras mantequillas de frutos secos, porque veis que las utilizo un montón en mi cocina. Y la verdad es que no puede ser más sencillo 🙂

Por eso hoy te dejo con todos los trucos para hacer tahini por ti mism@. Además, esta es una receta doble, porque este procedimiento también te servirá para elaborar cualquier mantequilla de frutos secos. Como la crema de cacahuete, la mantequilla de almendras o la crema de avellanas (que nos sirve como base para una deliciosa “Nutella” saludable y vegana).

Aunque puedes comprar el tahini y las mantequillas de frutos secos en cualquier herbolario (en los supermercados es súper difícil encontrarlos sin aditivos), resulta mucho más económico hacerlo en casa. Además, te aseguras de que utilizas ingredientes 100% de calidad y le das ese toque que a ti más te gusta.

El sésamo o ajonjolí es una semilla que destaca por su alto contenido en calcio. Si te interesa cómo conseguir calcio de fuentes que no sean los lácteos, una buena dosis te la darán las algas, las hojas verdes (y el brócoli especialmente) y, por supuesto, el sésamo. El sésamo también es rico en otros minerales como el magnesio, el fósforo, el cobre, el manganeso o el hierro.

Como otras semillas y frutos secos, es una gran fuente de lípidos, grasas saludables y omega-6. Las semillas de sésamo son ricas también en proteínas y destacan por su efecto remineralizante, reconstituyente y energético, perfectas para deportistas y para personas que presentan síntomas de debilidad, para estudiantes y para paliar los efectos del estrés oxidativo.

Ahora bien, si quieres beneficiarte de todas las ventajas de estas semillas, tendrás que masticarlas bien (proceso algo difícil, tratándose de semillas tan pequeñas) o triturarlas, para que nuestros intestinos sean capaces de absorber todos sus nutrientes. Por este motivo, tomar tahini es tan beneficioso para tu salud. Es una manera fácil de asegurarte que absorbes todos los nutrientes del sésamo.

Para utilizarlo en la cocina, es mucho mejor si lo diluyes en algún preparado: es mucho más digestivo y no es tan graso como si lo tomaras solo. Puedes diluirlo con un poco de agua y miso para preparar la clásica salsa de tahini y miso macrobiótica, también te sirve como base para la salsa de tahini y limón, ideal para acompañar falafels, ensaladas o kebabs vegetales. Diluido con un poco de melaza de arroz, funciona de maravilla como una crema untable para unas buenas tostadas elaboradas con pan de calidad. Puedes añadirlo a tus aliños, vinagretas y patés vegetales, como el hummus de garbanzos, el paté de remolacha o el baba ganoush (paté de berenjenas). E incluso introducirlo en los porridges del desayuno o en postres veganos para darle el toque cremoso y graso de la leche o la mantequilla.

Para elaborar cualquier mantequilla de semillas o frutos secos necesitarás:

  • 1 batidora potente, de vaso, o un procesador de alimentos.
  • Un mínimo de 300 g de semillas o frutos secos, crudos y pelados. Puedes escoger uno o un par de ellos:
    • Sésamo
    • Nueces
    • Avellanas
    • Almendras
    • Cacahuetes
    • Semillas de girasol
    • Nueces pecanas
    • Nueces de Macadamia
    • Pistachos
    • Anacardos

Y, si te apetece, puedes ponerle algún ingrediente extra para aportarle tu toque particular: canela, vainilla, una pizca de sal marina para una receta salada, una cucharadita de melaza de arroz para darle un toque dulce, especias al gusto…

Proceso de elaboración

Para su elaboración, vamos a empezar tostando el sésamo o los frutos secos de tu elección. Puedes tostar el sésamo en la sartén, pero para cantidades grandes como la de nuestra receta, a mí me resulta mucho más cómodo tostarlo en el horno. Además, te aseguras un tostado uniforme. Me gusta que el sésamo adquiera un ligero color dorado, ni muy tostado, ni muy blanco.

Para el tahini, se utilizan variedades claras. Dejaremos el sésamo negro para otras elaboraciones. Aunque puedes hacer crema de sésamo negro, la verdad es que tiene un sabor muy fuerte, más amargo y es más difícil de maridar e introducir en nuestros platos en el día a día.

Por supuesto, también puedes optar por no tostar las semillas o frutos secos, pero el resultado tiene menos carácter y cuesta más conseguir una textura fina a la hora de procesar la materia prima.

Una vez tostado, introducimos el sésamo en el vaso de la batidora y, a partir de aquí, el tiempo y la paciencia harán el resto del proceso. Es tan sencillo como dejar que se trituren las semillas a velocidad media durante unos minutos, dejando que ellas mismas saquen su propio aceite y creen esa textura untuosa que tanto nos gusta.

El tiempo de triturado variará en función de la batidora y el fruto seco. Así, por ejemplo: los cacahuetes o anacardos son frutos secos que rápidamente hacen mantequilla (entre 5 y 10 minutos), mientras que las avellanas y el sésamo tardan un poco más (10, 15 minutos) y las nueces pecanas aún son más lentas (hasta 20 minutos pueden tardar).

 

Cómo solucionar posibles fallos

Es importante no desesperar si vemos que no nos sale la textura cremosa porque el sésamo o los frutos secos se enganchan a las paredes de la batidora. En este caso, normalmente los posibles fallos se deben a:

 

  • Falta de tiempo de triturado. Vamos a seguir bajando con la espátula la pasta hacia abajo, con la batidora apagada, y vamos a seguir triturando, si hace falta a menor velocidad.
  • No hay suficiente sésamo o frutos secos. Si por mucho que bajemos la pasta, se queda enganchada y no hay manera que la cojan las cuchillas, posiblemente se deba a que no hay suficientes frutos secos. Tostamos unos pocos más, los añadimos y seguimos triturando.
  • La batidora no es suficiente potente. Si ninguna de las soluciones anteriores funciona, puede ser que, simplemente, la batidora no sea suficiente potente. A veces ocurre. Con la batidora de brazo, por ejemplo, difícilmente conseguirás hacer tahini o mantequilla de frutos secos. En este caso, mejor compra el tahini en tiendas de productos ecológicos.

Pues bien, una vez contados todos los detalles sobre cómo hacer tahini casero, te dejo aquí con la receta explicada paso a paso:

Ingredientes

  • 2 tazas de sésamo crudo (300 g)
  • 1 c.p. de aceite de coco, aceite de sésamo o aove (opcional)

Elaboración

  • Tostamos el sésamo en el horno o la sartén. Al horno, a 180ºC durante unos 18 minutos (en función de tu horno), removiendo cada 5 minutos. En la sartén, puedes tostarlo a fuego fuerte, sin parar de remover las semillas con una cuchara de madera. Si haces mantequilla de frutos secos, es mucho mejor tostarlos en el horno, pues el tostado resulta mucho más uniforme.

  • Introducimos el sésamo en el vaso de la batidora y trituramos 1 minuto a máxima potencia o hasta que se forma una pasta y deja de triturar porque el sésamo se ha adherido a las paredes. En este punto, paramos la máquina y bajamos la pasta hacia abajo con la ayuda de una espátula.
  • Volvemos a arrancar, esta vez a potencia media (a la velocidad 3 con la Vitamix o Thermomix) y dejamos así hasta que se forme una pasta más o menos líquida. Tardará unos 10 minutos, en función de tu batidora y del fruto seco o semilla.
  • Añadimos el aceite si queremos un resultado más cremoso y subimos a velocidad 4 o 5, lo que deje la crema sin que se quede enganchada en las paredes. Y trituramos a esta velocidad durante unos 5 minutos más. Apagamos.
  • Colocamos el tahini en un pote de cristal hermético y lo dejamos atemperar. Aunque estas son elaboraciones que aguantan bien fuera de la nevera algunas semanas, yo siempre las guardo en la nevera, pues así siempre se conservan mejor y no se enrancian los aceites (como a veces ocurre en verano). El tahini y las mantequillas de frutos secos pueden aguantar muchas semanas en perfecto estado, hasta meses, dentro de la nevera.

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Lámina de silicona para hornear

La solución para no tener que usar papel de horno cada vez. Sin duda, será una de mis próximas adquisiciones. Es perfecta como base para tostar el sésamo u otros frutos secos, para que no se nos enganchen a la bandeja del horno.

Te enlazo a esta que puedes encontrar en Conasi. Y recuerda que, si es tu primera compra, tienes un descuento del 5% por venir de mi parte con el código CNS-NATURALMENTE.

Vitamix Ascent 2500

La verdad es que una buena batidora Vitamix es perfecta para esta receta, porque necesitas una batidora potente para poder hacer tahini o mantequilla de frutos secos. Yo estoy más que contenta de poder estrenar mi Vitamix con esta receta 🙂

Puedes encontrarla en Conasi aquí. Recuerda que, con el código CNS-NATURALMENTE, tienes un 5% de descuento en tu primera compra.

Tarro de consera Weck

Estos preciosos tarros de conserva son herméticos y perfectos si quieres conservar tu tahini casero en un recipiente de la mejor calidad.

Te remito a este de Weck, que puedes encontrar en Conasi. Y recuerda que tienes un 5% de descuento en tu primera compra con el código CNS-NATURALMENTE.

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¿Qué te parecen estas deliciosas recetas donde utilizar tu tahini casero?

 

¿Compartimos la receta?

Batido verde

Batido verde de invierno

Esta semana quería compartir contigo una de mis recetas favoritas para el desayuno: este delicioso batido verde, elaborado con frutas y verduras de la estación y con chute extra de vitamina C.

Si bien es cierto que los batidos suelen apetecer más de cara a primavera y verano, a mí últimamente el cuerpo me pide depurar un poco y, como mis intestinos están volviendo a digerir bien el crudo, muchas mañanas me levanto con antojo de una de estas preciosidades.

El batido verde es, sin duda, una gran opción para nuestros desayunos saludables. Lo conseguimos triturando las frutas junto con alguna verdura verde, que le aporta este bonito color. También añadimos agua o alguna bebida vegetal y, opcionalmente, podemos incorporar semillas, frutos secos, especias (como canela o jengibre), superalimentos (del estilo hierba de trigo, matcha o espirulina, por ejemplo) o incluso copos de avena, para hacerlo aún más completos nutricionalmente.

A mí, personalmente, me gusta mantenerlo simple. Por eso, en la versión de hoy, verás que el batido sólo lleva frutas, kale y agua. No le pongo bebida vegetal porque he optado por incorporar naranjas. Y siempre que escojo frutas ácidas para mis batidos, me gusta más añadir agua que leche, cuestión de gustos.

El batido verde es una fantástica opción para familiarizarte con las frutas y las hojas verdes. Y me encanta porque:

  •  Es fácil y rápido de preparar.
  • Incorporas un montón de vitaminas y minerales a tu cuerpo.
  • Activa y despierta, perfectos para tomar en ayunas o antes de la comida del mediodía.
  • Es hidratante y diurético, perfecto para combatir los excesos y la retención de líquidos.
  • Frena la acción de los radicales libres, al ser súper ricos en antioxidantes.
  • Te da un chute de energía, perfecto para empezar el día con buen pie.

La propuesta de hoy es muy especial porque, por una parte, es la primera receta de batido verde que publico (¡increíble que aún no hubiera publicado ninguna! jeje). Y, por la otra, porque desde que la elaboré en casa de mi mejor amiga una mañana de noviembre, con kale de su propio huerto, se ha convertido en una de mis versiones favoritas. Y la preparo religiosamente cada semana.

Así que, sin más dilación, te dejo con esta belleza para que la disfrutes:

 

Ingredientes (para 2 personas)

  • un plátano maduro
  • 2 naranjas
  • un kiwi
  • una pera
  • un vaso de col kale limpia
  • una c.s. perejil fresco (opcional)
  • ½ vaso de agua

Elaboración

  • Pelamos el plátano, el kiwi, la pera y las naranjas y ponemos todas las frutas, a trozos, en el vaso de la batidora. Es importante que sacar bien la piel blanca de la naranja. De lo contrario, nuestro batido será demasiado amargo.
  • Añadimos la col, limpia, y el perejil, picado. Batimos bien y vamos incorporando el agua poco a poco, hasta obtener la consistencia deseada.

Observaciones

  • Si no tienes batidora de vaso y quieres hacerlo con tu batidora de brazo, tendrás que cortar todos los ingredientes a trozos más pequeños. Empezar a triturar el agua con la naranja, y poco a poco ir añadiendo los demás ingredientes.

Contraindicaciones

  • Para las personas con colon irritable, enfermedad de Chron o alteraciones gastrointestinales.
  • Si presentas síntomas de debilidad, estás muy delgad@, con mucho frío interior y con dificultades para digerir, es mejor optar por batidos de frutas y verduras cocidas, especialmente en las estaciones más frías.

 

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Cuchillo puntilla

Una puntilla te será muy útil en esta receta para pelar y cortar todas las frutas. Te enlazo a este de Wüsthof de 9 cm, que podrás encontrar en Conasi. De la mejor calidad, un buen cuchillo para toda la vida.

Y recuerda que tienes un descuento del 5% en tu primera compra en Conasi con el código CNS-NATURALMENTE.

A2500i_Ascent_green-front

Vitamix Ascent 2500i

Para triturar todo lo que se te antoje, ideal para la receta de hoy, porque te deja el batido súper bien triturado. Es la batidora, con diferencia, que más finos deja los batidos 😉 Puedes encontrarla en Conasi aquí.

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Tabla de madera de olivo

Para cortar las frutas y verduras, una tabla de madera me resulta de lo más cómodo y orgánico. Por eso, es un básico en mi cocina 😉

Esta de Conasi me encanta porque está elaborada con madera de olivo ecológica, maciza y sin tratar. Acuérdate que tienes un 5% de descuento en la primera compra con el código CNS-NATURALMENTE.

Y, si te ha gustado este batido verde…

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¿Compartimos la receta?

Chocolate a la taza de algarroba

Aprovecho que hace unas semanas impartí un taller sobre cocina saludable con algarroba, para el Espai Ebre Km0, del Ajuntament d’Amposta, para compartiros una de las recetas que más triunfaron en la sesión: el chocolate a la taza de algarroba.

Una receta sencilla, rápida y perfecta para cualquier tarde de otoño e invierno, cuando apetece algo calentito que nutra y refuerce. Además, sabes que está hecho con los mejores ingredientes. Así que es muuucho más saludable que el chocolate a la taza convencional: sin lácteos, sin azúcar. Y sólo necesitas 4 ingredientes base (+ algún extra opcional) que fácilmente tendrás en casa.

Antes de empezar con la receta, te quería presentar un poquito a nuestra amiga la algarroba, que es no es más que el fruto del árbol llamado algarrobo. Resulta que desde hace miles de años que ha estado vinculado al paisaje de la costa mediterránea. ¿No tienes memorias, de cuando eras peque, de ir al campo y chupar una vaina de algarroba?

Sí, desde siempre la algarroba ha estado en nuestros campos (los que están más cerquita del mar Mediterráneo). Y, de hecho, España es el país con más producción de algarroba a nivel mundial. Aunque también goza de mucha popularidad en otras partes del mundo, como Argentina, Perú, Marruecos y varios países mediterráneos.

La algarroba pertenece a la familia de las leguminosas, y tiene forma de vaina de color marrón oscuro que contiene, a su vez, una tierna pulpa y las semillas, más duras. Para obtener la harina de algarroba, que es el modo en el que más se suele encontrar la algarroba para consumo humano, se separa la pulpa, se tuesta y se tritura hasta obtener el polvo que conocemos.

Con las semillas, se elaboran otros preparados también muy interesantes, como la goma de garrofín, que actúa como gelificante natural y es conocido en el mercado como E-410.

Propiedades

Lo que, sin duda, me parece más interesante de este fruto es, por un lado, que es local, con lo cual con su elección favorecemos un consumo consciente. Y, por otro lado, sus beneficios para nuestro organismo:

  • Y es que, a diferencia del cacao, la algarroba no contiene teobromina y, por lo tanto, no excita ni resulta adictiva. Es perfecta para toda la familia y, en especial, para los más pequeños de la casa. Si notas que a tu hij@ le excita el cacao/chocolate, te recomiendo que evites el cacao a partir de cierta hora de la tarde y optes por elaboraciones, más suaves, a partir de la algarroba.
  • A diferencia del cacao, no contiene ácido oxálico, que inhibe la absorción de hierro y calcio.
  • Además, la algarroba es muy baja en grasas, en comparación con su compañero el cacao. Ideal para quien siga una dieta pobre en grasa.
  • También es muy rica en taninos, con lo cual tiene un gran poder astringente. Perfecto para casos de gastroenteritis y diarreas.
  • Su sabor es dulce, con lo cual no necesitaremos añadir tanto endulzante como si usáramos cacao en polvo. Puedes utilizarla como sustituto del cacao en cualquier receta. Sólo te recomiendo empezar con menos cantidad de dulce e ir añadiéndole el endulzante poco a poco, hasta encontrar su punto.

Hoy empezamos con una receta bien sencilla para ir familiarizándonos con ella, si es que aún no la conoces:  el chocolate a la taza, un «chocolate caliente» a base de algarroba, ideal para estos días tan fresquitos 😉 Funciona de maravilla como merienda, es vegana, sin gluten, sin edulcorantes refinados. Y además con todos los beneficios de la algarroba (por supuesto, también la puedes hacer cambiando la harina de algarroba por cacao en polvo puro).

Pues bien, te dejo con la receta de este delicioso chocolate a la taza:

Ingredientes (para 3 personas)

  • 2 tazas de bebida vegetal de arroz (500 gr)
  • dos cucharadas de harina de arroz integral (20 gr)
  • 2 cucharadas de harina de algarroba (20 gr)
  • Una pizca de canela en polvo o una rama de canela en rama
  • de una a dos cucharadas de melaza de arroz (25-50 gr)
  • Nata de coco (opcional) a partir de una lata de leche de coco ecológica para decorar, o bien un poco de chocolate negro eco laminado

Elaboración

  • Si queremos preparar nata de coco, tendremos que poner la lata de leche de coco a la nevera la noche anterior. Así se separa la parte sólida de la parte líquida.
  • Para preparar la algarroba a la taza, empezamos poniendo a calentar una taza y media de bebida vegetal en un cazo, al fuego.
  • Mientras tanto, mezclamos en un bol la media taza de bebida de arroz que quedaba, la harina de arroz, la harina de algarroba, la melaza y la canela. Y lo batimos todo con las varillas.
  • Cuando la leche del cazo empiece a hervir, introducimos la mezcla que tenemos en el bol. Y vamos mezclando con las varillas, hasta que empiece a hervir y espesar. Dejamos hervir a fuego suave mientras vamos removiendo durante unos 2 minutos. Apagamos el fuego y servimos.
  • Si vamos a decorar con nata de coco, sacamos la lata de la nevera. Ponemos la parte sólida (la de arriba) en un bol, y batimos con unas varillas o, si tienes unas varillas eléctricas, mucho mejor con ellas, hasta formar una nata montada. Si preferimos decorar con chocolate, simplemente tenemos que hacer las láminas con un cuchillo, cortando bien finito el chocolate.

Observaciones

  • Puedes cambiar la bebida de arroz por cualquier leche vegetal de tu agrado. En este caso, posiblemente tendrás que ajustar la cantidad de dulce que añades a tu algarroba a la taza. Y es que la leche de arroz es bastante más dulce que otras, como la de avena o la de soja natural.
  • Puedes cambiar la canela en polvo por chile en polvo o la raspadura de media vaina de vainilla. A mí, personalmente, me encanta el chocolate con chile 🙂
  • También puedes cambiar la melaza de arroz por tu endulzante favorito. Te recomiendo este en particular porque es muy suave y bastante equilibrado. Si usas, por ejemplo, sirope de ágave, tendrás que utilizar mucha menos cantidad, porque su poder endulzante es enorme.

 

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Batidor de varillas

Este batidor de varillas de silicona platino, de la marca Lurch, es una gran opción, porque el material es seguro, y es muy cómodo de usar y limpiar. Lo puedes encontrar en Conasi aquí, y si es tu primera compra, tendrás un 5% de descuento con el código CNS-NATURALMENTE.

Olla SKK de calidad superior

SKK es una marca en quien confío plenamente. Porque sus ollas y sartenes están fabricadas con materiales libres de tóxicos y sin PFOA. Esta que te enlazo aquí es el modelo pequeño, indicado para todo tipo de cocinas excepto inducción. Tienes un montón de tamaños y toda una gamma especial para inducción.

Bol de acero inoxidable

Me gustan los boles de acero inoxidable porque son libres de tóxicos y mucho más cómodos de manejar que los de vidrio. Por eso, para cocinar uso boles de acero inoxidable, como estos de «A slice of green», fabricados en acero inxocidable de la mejor calidad — los puedes encontrar aquí. Y, para servir, prefiero un bonito bol de cristal, como este de aquí.

Y si te ha gustado este chocolate a la taza…

Seguro que te van a gustar estas recetas dulces y a base de cacao. Te recuerdo que puedes cambiar el cacao por algarroba siempre que quieras ;):

 

¿Me echas una mano y compartimos la receta? 😉

Desayuno de avena y chía

O el clásico overnight oats con semillas de chía, tahín e higos

Hoy te traigo una receta que te va a encantar, primero, porque es súper fácil de hacer y, segundo, porque es muy nutritiva y saludable: un delicioso desayuno de avena con chía e higos.

Este desayuno no es más que mi versión personal del clásico overnight oats: un desayuno que consiste en copos de avena remojados durante toda la noche (ya sea en agua, zumos naturales o leche o bebida vegetal) y que, últimamente, se ha puesto bastante de moda en el mundo healthy.

En cualquier caso, no es que este desayuno haya surgido de la nada. De hecho, la idea de dejar los copos de avena en remojo durante la noche ya hace décadas (incluso siglos) que se viene haciendo: el Bircher Muesli, un desayuno típico de Suiza, es donde se encuentra, en realidad, el origen del overnight oats actual.

El doctor suizo Max Oskar Bircher-Benner, creador del muesli, fue quien introdujo esta novedosa técnica de remojar los copos de avena y, en su propuesta, estos se mezclaban con manzana rallada a la hora de consumirlos. De ese modo, sus pacientes introducían más fruta en su consumo diario.

Actualmente, en Internet podrás encontrar mil versiones del overnight oats: con plátano y nibs de cacao; fresas y semillas de chía; zanahoria rallada, nueces y canela (al más puro estilo carrot cake); yogur y arándanos; cacao y mantequilla de cacahuetes; mango, piña y coco rallado (en su versión más tropical)… en fin, que tienes tantas posibilidades como se te ocurra. Además, siempre puedes hacer la receta con las frutas, semillas y frutos secos que tengas en casa, pues es una propuesta que funciona muy bien con casi cualquier ingrediente.

Hoy te propongo, para empezar, una receta más bien básica: el desayuno de avena con semillas de chía, higos y mantequilla de sésamo (tahín). Esta propuesta es perfecta para la temporada de finales de verano y otoño, el momento en el que empiezan a bajar las temperaturas, pero aún no ha llegado el frío invernal. Cuando llega invierno, te aconsejo que optes por un reconfortante porridge, calentito y reparador, el típico desayuno escocés también a base de copos de avena pero ya cocidos y que, por lo tanto, genera mucho más calor interior que la receta de hoy.

En la propuesta que tienes a continuación, he optado por esta combinación porque los higos combinan a la perfección con el tahín, ya lo verás. 😊 Además, le he añadido también semillas de chía para aportarle un poco más de textura crujiente a la preparación. En origen, el overnight oats se prepara con copos de avena gruesos, pero a mí personalmente me resultan mucho más digestivos los copos finos, y por eso en la foto verás que he usado estos últimos. La única diferencia a la hora de preparar la receta es que con los copos finos necesitarás poner un poco más de líquido al remojo que con los gruesos.

Una de las ventajas que me gusta destacar de la esta receta es que es el desayuno perfecto para llevar de viaje. Te preparas el tarro la noche anterior y te funciona de maravilla como desayuno o merienda del día siguiente. A mí no hay cosa que me siente mejor cuando estoy fuera de casa que un desayuno nutritivo y reparador 😉

Si tienes calor y te quieres refrescar, tómate este desayuno bien fresquito. Si hace frío fuera (y/o dentro de ti) y te apetece algo más reconfortante, puedes calentar tu overnight oats unos minutos en un cazo mediano. Queda también la mar de bien.

Te dejo ya con la receta de este delicioso desayuno de avena:

 

Ingredientes (para 3 personas)

  • 1 taza de copos de avena tradicionales
  • 2 c.s. semillas de chía
  • 1 c.c. canela en polvo
  • 2 tazas de bebida vegetal de arroz (hasta 2 tazas y ½ si utilizas copos de avena finos)
  • 1 taza de higos o fruta de tu elección cortada a trocitos para decorar
  • 2 c.s. mantequilla de frutos secos (con tahín o crema de cacahuete queda fenomenal)

Elaboración

  • Mezclamos los copos de avena, la canela, la chía, la mantequilla de frutos secos y la bebida vegetal en un recipiente. Y lo dejamos toda la noche en la nevera.
  • A la mañana siguiente, limpiamos los higos y los cortamos a trozos. Los colocamos en un vaso o pote de cristal grande y vamos añadiendo la mezcla de avena. Decoramos con unos higos más y un poco de mantequilla de frutos secos.

 

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Recipiente de cristal Centric

Para guardar la mezcla de copos de avena y bebida vegetal, mientras reposa, lo mejor es usar recipientes de cristal. Te enlazo a este de Conasi que tiene dos tapas, una en plástico libre de BPA que cierra herméticamente (ideal para transportar) y la otra de cristal (perfecta para usar en casa). Recuerda que tienes un descuento del 5% por tu primera compra en Conasi usando el código CNS-NATURALMENTE.

Tarro para conserva Weck

Para presentar el overnight oats, he optado por un tarro de cristal del estilo de los tarros para conserva Weck. Tienes el enlace aquí para encontrarlos en Conasi. Y recuerda que con el código CNS-NATURALMENTE, tienes un descuento del 5% en tu primera compra.

Cuchillo de cerámica Kyocera

Para cortar frutas y verduras, un buen cuchillo de cerámica es indispensable en mi cocina. Porque, además, no se desafilan y son más ligeros que los de acero.

Puedes encontrarlo en Conasi aquí. Y recuerda que tienes un 5% de descuento con el código CNS-NATURALMENTE al realizar tu primera compra en Conasi.

Si te ha gustado este desayuno de avena…

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Te agradeceré un montón que compartas esta receta, le des un like o me dejes un mensaje en los comentarios para saber qué te ha parecido 😉