Torrijas saludables

Estamos ya en Semana Santa y este año, sin duda, será un año muy diferente para todos. Nos quedamos en casa, pero eso no significa que no podamos disfrutar de las fiestas, ¿y qué mejor para hacerlo que homenajearnos con estas deliciosas torrijas saludables?

Las torrijas son una de las recetas más tradicionales de estas festividades, tienen varios siglos de historia y, como en toda receta de la abuela, cada maestrillo tiene su librillo. Por norma general, las torrijas tradicionales se elaboran con pan seco, cortado en rebanadas gruesas, o con brioche especial para la ocasión. Se suelen hacer con leche infusionada con azúcar, canela (y, opcionalmente, ralladura de cítricos), con la que se empapan las rebanadas de pan. Se rebozan en huevo y se fríen. Finalmente, en el norte de España se espolvorean con azúcar y canela, mientras que en el sur se sirven con un almíbar a base de miel. Se toman calientes.

Como variante, existe la opción, también muy tradicional, de empapar las rebanadas en una infusión de vino en vez de usar leche.

Esta receta es famosa en todo el planeta y existen un montón de versiones, cada una con sus particularidades. En el mundo anglosajón, por ejemplo, a las torrijas se las conoce como French toasts, porque precisamente están inspiradas en la elaboración de pain perdu de nuestro país vecino.

Para la receta de hoy, vamos a preparar unas torrijas saludables elaboradas sin azúcar refinado, sin leche y sin freír. Hemos escogido un pan integral ecológico (el de la foto es de centeno), huevos eco y, en vez de leche, hemos usado bebida de avena, que es cremosa y densa y con un punto dulce. Substituimos el frito por la plancha y, para el toque final, ofrecemos dos opciones: la del rebozado clásico de azúcar (de coco) con canela o la de incorporar un poquito de melaza de arroz.

Si prefieres una opción vegana, te recomiendo que substituyas el huevo por una mezcla de harina de garbanzo y agua. Y, si lo que quieres es una versión sin nada de aceite, puedes optar por terminar la cocción de las torrijas al horno, a temperatura alta, durante unos minutos, hasta que queden doradas por ambos lados (en este caso te recomiendo que le des la vuelta a las torrijas cuando veas que ya están tostaditas por abajo).

Estas torrijas saludables me encantan porque:

  • Son fáciles de hacer.
  • Nos demuestran que podemos optar por opciones saludables igualmente deliciosas.
  • Están elaboradas con ingredientes ecológicos.
  • Son una forma fantástica de celebrar, especialmente en tiempos difíciles.
  • Son mucho más digestivas que las torrijas originales, al no ser fritas, no llevar lácteos, harinas refinadas ni azúcar blanco.

 

Te dejo con la receta de estas deliciosas torrijas saludables:

Ingredientes (para 4 personas)

  • 8 rebanadas de pan integral ecológico (280g)
  • 3 vasos de bebida vegetal (750g), yo he usado de avena, pero te sirve cualquiera sin azúcares añadidos y que sea más o menos dulce de manera natural
  • Ralladura de 1 naranja y de 1 limón. Sólo la parte de color, evitamos la parte blanca.
  • 1 ramita de canela
  • 2 huevos ecológicos
  • Un chorrito de AOVE
  • Frutos rojos al gusto para decorar
  • Decoración versión 1: un poco de azúcar de coco con canela. Decoración versión 2 (la de la foto): una cucharadita de sirope de arroz por persona

Elaboración

  • En un cazo, llevamos a ebullición la bebida de avena con la ralladura de los cítricos y la rama de canela. Una vez rompa a hervir, retiramos del fuego y dejamos que temple (unos 10 minutos), para que el líquido absorba todos los aromas y la mezcla quede a temperatura ambiente.
  • Cortamos el pan del día anterior a rebanadas gruesas, de unos 2 cm. Esta es la versión tradicional (y la que ves en la foto), pero a mí personalmente me gusta con las rebanadas un poco más finitas.
  • Disponemos el pan en una fuente ancha y vertemos la mezcla líquida por encima. Dejamos reposar unos 10 minutos, damos la vuelta a las rebanadas y dejamos reposar 10 minutos más.
  • Batimos los huevos en un plato. Calentamos una sartén grande, antiadherente, con un chorrito de aceite (no demasiado, sólo queremos que no se nos enganchen, no queremos freír las torrijas).
  • Vamos preparando las torrijas para la sartén: escurrimos el exceso de líquido, las pasamos por el huevo batido por las dos caras y las vamos colocando en la sartén. Dejamos que se doren por un lado, a fuego medio-alto durante un par de minutos, damos la vuelta y dejamos que se doren por el otro lado.
  • Servimos dos rebanadas por persona, con un poco de frutos rojos laminados (en mi receta he usado fresas y arándanos). Rociamos con una cucharadita de sirope de arroz. Si prefieres la otra variante, puedes espolvorear con un poquito de azúcar de coco con canela en polvo.

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rallador microplane

Rallador de cítricos Microplane

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Y si te han gustado estas torrijas saludables…

Y te apetecen otros dulces de temporada, te animo a que eches un vistazo a nuestra mona de Pascua sin gluten. El postre de Semana Santa típico en Catalunya en una versión libre de gluten con la que sorprender a tu familia.

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Pudding de chía

Hoy quiero compartir contigo una receta que se puso muy de moda hace algunos años y que, además de ser deliciosa, nos aporta un montón de beneficios para nuestra salud: el pudding de chía.

Para hacer el pudding de chía, la elaboración básica es realmente fácil: sólo tienes que mezclar bien una medida de semillas de chía x 4 o 5 medidas de líquido.

A partir de aquí, te comento algunos trucos para que te quede un pudding de chía perfecto:

  • Utiliza más o menos líquido en función de la textura que prefieras. Usa 4 medidas si te gusta un resultado más firme y 5 (o más) si lo que prefieres es una consistencia más cremosa. A mí, particularmente, me encanta con más líquido, pues es más ligero y cómodo de tomar.
  • Puedes usar cualquier leche vegetal para hacer tu pudding. Quedan bien las que son dulces de manera natural, como la leche de arroz o la leche de avena. Pero si puedes mezclar una leche más densa (como la de coco o de almendras, por ejemplo) con una más ligera (como la de arroz) el resultado es espectacularmente cremoso. Si haces esta combinación, como que la leche de coco (y la de almendras natural, sin edulcorantes) no es tan dulce, probablemente necesitarás añadir una cucharadita de algún endulzante saludable, para acabar de darle el punto justo de dulzor.
  • Además de las leches vegetales, también puedes elaborar tu pudding de chía con algún batido que no se oxide con facilidad (como un batido con mango, plátano o piña, por ejemplo).
  • Cuando hagas la mezcla, bate bien con unas varillas, y ves mezclando especialmente bien durante los 10 primeros minutos. En este tiempo, es cuando la chía suelta su mucílago y de adhiere al líquido que va encontrando. Si no mezclamos bien, se hacen grumos, que luego son mucho más difíciles de deshacer.
  • Una vez pasados estos primeros minutos de mezcla activa, deja reposar en la nevera un mínimo de 30 minutos (y hasta toda la noche, si quieres), para que se asienten bien las semillas. Pasado este tiempo, puedes añadir más líquido si ves que la mezcla ha quedado demasiado espesa y lo quieres más fluido.
  • Decora tu pudding con frutas, compotas y mermeladas caseras, harán que el resultado sea más ligero y fresco. Evita decorarlo con mueslis o frutos secos, queda demasiado denso.
  • Puedes guardar tu pudding hasta 4 días en la nevera e ir sacando a medida que lo necesites. Así pues, es la receta perfecta si te apetece hacer algo de batchcookingsaludable para tu semana.

Para la receta de hoy, te propongo un pudding de chía con cacao y coco, acompañado con compota de pera y fresa. Por supuesto, puedes simplificar la receta tanto como quieras (ya te he comentado más arriba cómo) y puedes versionarla con los ingredientes y las frutas que tengas en casa.

Esta opción me parece muy interesante por varios motivos, pero sobre todo porque nos ayuda a subir las defensas:

  • El omega-3 de las semillas de chía nos proporciona un efecto antiinflamatorio.
  • Las fresas (y las naranjas) son súper ricas en vitamina C.
  • Las peras nos ayudan a mantener las defensas altas.
  • El cacao contiene teobromina, que protege los glóbulos blancos.

Te dejo con la receta de este delicioso pudding de chía:

 

Ingredientes (para 4 personas)

  • ½ taza de semillas de chía (70g)
  • 1 taza y ½ de leche de arroz (375g)
  • una taza de leche de coco de brick (250g). Si no tienes, cambia la leche de coco por más leche de arroz y suprime la cucharada de melaza de arroz.
  • 1 c.s. melaza de arroz
  • 1 c.s. cacao en polvo
  • Para decorar: coco rallado, frutos rojos de tu elección (en mi caso, arándanos, fresas y frambuesas)

Para la compota de frutas:

  • 1 vaso y ½ de fresas limpias y cortadas a trocitos (200g)
  • 1 vaso y ½ de pera pelada y cortada a trocitos (200g)
  • 2 c.s. zumo de naranja (o limón)
  • Una pizca de sal marina

Elaboración

  • Empezamos preparando el pudding de chía. Mezclamos las leches vegetales con la melaza, las semillas de chía y el cacao en polvo en un bol redondo. Batimos bien, dejamos reposar 5 minutos y volvemos a mezclar. Vamos mezclando enérgicamente por tandas durante los 10 primeros minutos y así evitamos que se formen grumos.
  • Vertemos la mezcla en un recipiente hermético y dejamos reposar en la nevera, entre 30 minutos y toda la noche. Una vez pasado el tiempo de reposo, rectificamos de líquido si fuera necesario, ya que la chía siempre va chupando líquido.
  • Mientras el pudding reposa, preparamos la compota. Limpiamos bien las fresas y las cortamos. Pelamos las peras y las cortamos también a trocitos. Colocamos las peras en un cazo con una pizquita de sal marina y un poco de zumo de naranja, para que no se nos enganchen. Dejamos cocer a fuego lento, con tapa, durante 10 minutos, hasta que las peras empiecen a estar un poco blandas. Añadimos las fresas y dejamos cocer 15 minutos más, hasta que las frutas estén bien blandas y empiecen a deshacerse. Trituramos un poco con la ayuda de una batidora de brazo, para que nos quede una crema fina. Reservamos.
  • Servimos vasitos con un poco de compota de frutas en la base, una buena ración de pudding de chía encima y, para decorar, un poco de coco rallado, fresas laminadas y otros frutos rojos.

 

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Batidor de varillas de silicona

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Batidora de brazo Bamix Classic

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Si te ha gustado este pudding de chía…

Seguro que te gustan estas propuestas de desayuno que incorporan esta deliciosa y saludable semilla:

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Galletas de Navidad

Galletas de Navidad estilo gingerbread, de jengibre, saludables y sin gluten

La Navidad ya está aquí y este año quiero compartir contigo la receta que estoy preparando para regalar a mis seres queridos durante nuestros encuentros familiares: estas deliciosas galletas de Navidad al estilo gingerbread, de jengibre y especias, saludables, sin azúcares refinados y sin gluten.

 

Las galletas de Navidad son todo un clásico, especialmente en hogares del norte de Europa. Su origen hay que buscarlo en el pan de especias, que con el tiempo dio lugar a las galletas en forma de hombrecitos de pan de jengibre (y otras formas decorativas) y a las casas de pan de jengibre.

La receta tradicional se elabora con mantequilla, huevo, harina blanca, azúcar, melaza de caña, mezcla de especias (canela, jengibre, clavo y, opcionalmente, nuez moscada) y levadura y/o bicarbonato. También suele realizarse una cobertura con azúcar glas y leche, con la cual se pintan los detalles (botones, ojos y sonrisa) a las galletas.

Para nuestra receta, he optado por una cobertura de chocolate negro ecológico, con un 70% mínimo de cacao, porque me parece una opción mucho más saludable. Además, me encanta cómo combina el chocolate con el sabor de las especias.

En cuanto a la base de nuestras galletas de Navidad, utilizamos aceite de coco en vez de mantequilla, azúcar de coco eco en vez de azúcar refinado, mantenemos el huevo (ecológico), optamos por una mezcla de harinas sin gluten integrales (de arroz integral, de trigo sarraceno y de maíz ecológica), e incorporamos melaza de arroz o melaza de caña ecológica. En la receta más extendida, se utiliza melaza de caña, que le aporta el típico color oscuro. A mí me gusta mucho más utilizar melaza de arroz, pero si quieres ir a por la versión tradicional, con más carácter, te recomiendo escoger una melaza de caña que sea ecológica y mezclarla con la melaza, pues así tendremos un resultado más suave y agradable a todos los paladares.

También he reducido considerablemente la cantidad de azúcar y melaza de las recetas más convencionales, pues prefiero que el resultado no sea excesivamente dulce y que se potencie el sabor natural de las especias y harinas integrales.

Después de varias pruebas, puedo decirte que estas galletas de Navidad me encantan porque:

  • Son ligeramente crujientes por los lados y suaves por el centro, y se deshacen en la boca.
  • No requieren de ingredientes extraños, la mayoría los encuentras en tu despensa habitual.
  • Resultan mucho más saludables que en la versión original y no son para nada empalagosas.
  • Son libres de gluten.
  • Saben a gloria, son aromáticas y con carácter.
  • Son muy fáciles y divertidas de elaborar, especialmente con los más pequeños de la casa.
  • Resultan perfectas para merendar, como postre o para mojar en un vaso de leche de arroz o avena calentita.
  • Calientan, nutren y reconfortan durante los días de frío, y estimulan la circulación gracias a la mezcla de especias calientes.

Te dejo con esta deliciosa receta de galletas de Navidad, para que las disfrutes con toda la familia:

 

Ingredientes (para 2 bandejas de galletas)

  • ½ taza de aceite de coco, derretido (105g)
  • ½ taza de azúcar de coco (65g)
  • ¼ taza de melaza de arroz o bien una mezcla de melaza de caña ecológica y melaza de arroz (70g) [no me gusta usar los 70g de melaza de caña porque resulta demasiado fuerte en sabor, por eso mejor sólo melaza de arroz o una mezcla de ambos 😉 ]
  • 1 huevo grande eco
  • 2 c.p. jengibre molido
  • 2 c.p. canela en polvo
  • ½ c.c. clavos molidos
  • Una pizca de sal marina
  • 1 taza de harina de arroz integral (150g)
  • una taza de harina de trigo sarraceno (150g)
  • 1 taza harina de harina de maíz integral y ecológica (150g)
  • 1 c.c. bicarbonato sódico
  • ½ c.c. levadura de pastelería ecológica
  • Para la cobertura: chocolate negro ecológico para fundir, mínimo 70% cacao

Elaboración

  • En un bol grande, batimos el aceite de coco derretido junto con el azúcar de coco, hasta que el azúcar quede disuelto por completo. Seguimos batiendo durante un par de minutos.
  • Añadimos la melaza de arroz y el huevo, junto con las especias y una pizca de sal marina.
  • A parte, mezclamos las harinas con el bicarbonato y la levadura. Vamos añadiendo poco a poco la harina a la mezcla líquida, mientras mezclamos. Llegará un momento en el que tendremos que trabajar la masa con las manos. Mezclamos todo, solo hasta que estén todos los ingredientes bien incorporados, no más.
  • Cubrimos la masa con un paño limpio y la dejamos reposar durante un par de horas en un lugar fresco y seco. Si lo deseas, en este punto puedes dejar la masa cubierta con papel de film en la nevera, hasta 5 días, antes de utilizarla.
  • Precalentamos el horno a 180ºC. Disponemos la masa sobre un papel de horno, cubrimos con un segundo papel y la estiramos bien con un rodillo, hasta que tenga un grosor uniforme de medio centímetro aproximadamente. Sacamos el segundo papel de encima y lo aprovechamos para cubrir una bandeja para horno. Cortamos las galletas de Navidad con los moldes especiales y, con una pequeña espátula, vamos sacando cada galleta y las disponemos en la bandeja que hemos preparado a parte.
  • Horneamos durante unos 10 minutos las piezas pequeñas y hasta 15 minutos las piezas más grandes, hasta que los bordes adquieran un bonito tono tostado. En función del horno, tardaremos más o menos, así que tenemos que prestar atención las primeras veces. Porque si las horneamos de más, quedarán demasiado duras.
  • Sacamos del horno y dejamos reposar hasta que estén a temperatura ambiente, antes de comerlas, para que así adquieran la consistencia final.
  • Podemos guardarlas en un lugar ventilado, fresco y seco, durante unos 5 días.

Para las galletas de Navidad, te puede interesar…

Cortapastas de Navidad

Para darle forma a las galletas, nada mejor que un buen set de moldes o cortapastas con motivos navideños. Yo he utilizado estos, que puedes encontrar aquí en Amazon.

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Rodillo ergonómico

Rodillo de amasar, de acabado profesional, fabricado en Francia con madera maciza de haya, sin tratar y antiadherente natural. Su diseño ergonómico lo hace fácil de usar e ideal para dar forma a nuestras galletas y a cualquier tipo de masa. 

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Y, si te ha gustado la receta…

¿Te apetece echar un vistazo a estas otras delicias dulces?

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Carrot cake

Pastel de zanahoria en formato magdalenas o carrot cake muffins

El otoño ya está oficialmente aquí y con él, empieza la temporada de horno, especias y verduras dulces y de raíz 😊 Y qué mejor manera de celebrarlo que con estos deliciosos carrot cake servidos en porciones individuales al más puro estilo muffin.

El carrot cake o tarta de zanahoria es un postre típico de Estados Unidos que en los últimos años se ha popularizado enormemente por todo el territorio occidental. Y, por consiguiente, es uno de los pasteles que más juego aportan a la hora de ser adaptados a su versión healthy. Y es que, si echas un vistazo por Internet, verás que los hay en mil y una versiones: veganos, con o sin gluten, con horno, sin horno, crudis, con plátano, sin plátano, con avena, con coco, con harina integral de espelta, y un largo etcétera con el que no me voy a entretener ahora.

Para la versión de hoy, me apetecía una carrot cake con huevos (utilizo huevos ecológicos en mi cocina), y con harina de avena como única harina. La avena es un cereal muy reconstituyente y, junto con los huevos, aportan un extra de nutrición y energía a este postre, haciéndolo ideal como merienda, desayuno o snack para deportistas y personas que necesitan calentar y nutrir  tu cuerpo.

Si lo deseas vegano, puedes sustituir los huevos por la mezcla vegana de lino (1 cucharada de lino molido x 3 cucharadas de agua = 1 huevo) y puedes utilizar copos de avena y bebida de avena sin gluten si lo prefieres y/o necesitas para celíacos o intolerantes al gluten.

En la receta de hoy, he querido presentar el carrot cake en formato muffin, para obtener así unos bocaditos individuales o carrot cake muffins, muy apetecibles para servir cuando tenemos invitados. Si lo deseamos, podemos hornear tu pastel en un molde grande para tartas y cubrirlo luego con el frosting y así obtendremos el clásico pastel de zanahoria en el formato más tradicional. Aunque, en este caso, es más que probable que tengamos que ajustar el tiempo de cocción y dejarlo unos minutos más en el horno.

Este carrot cake me encanta porque:

 

  • Es nutritivo y saciante.
  • Realizamos en versión saludable una de las recetas más populares de postres norteamericanos. ¡Adoro hacer versiones healthy de clásicos de todo el mundo!
  • Está repleto de especias aromáticas y calientes como la canela, nuez moscada y jengibre, que combinan a la perfección con la zanahoria y las nueces.
  • Utilizamos una verdura en nuestros postres para aportar textura y dulzor natural (me encantan los pasteles con protagonistas como la calabaza, el boniato, el calabacín o la remolacha, ¡están riquísimos!).
  • No lleva azúcar refinado. En este caso, utilizamos un endulzante natural como el sirope de agave. Si lo deseas, puedes sustituirlo por tu endulzante favorito (ajustando de dulzor si fuera necesario).
  • No lleva ningún tipo de aceite, margarina ni mantequilla, lo que lo convierte en una tarta para nada aceitosa.
  • El frosting vegano no está elaborado con anacardos ni ningún otro fruto seco, a diferencia de la mayoría de frostings vegetales. El ingrediente principal aquí es yogur de soja. Y, el resultado, resulta cremoso, ligero y aromático.
  • Los trocitos de nueces aportan textura crujiente a una tarta que, gracias al yogur y las zanahorias, resulta cremosa, tierna y naturalmente dulce.
  • Puedes elaborar toda la receta en un momento gracias a una batidora potente, estilo Vitamix, y olvidarte así de ensuciar mil cuencos.

 

 

Te dejo con la receta de este delicioso carrot cake:


Ingredientes (para 9 raciones)


  • 250 g de zanahorias ralladas (unas 2 zanahorias grandes)
  • 3 huevos
  • ½ taza yogur de soja
  • ½ taza de sirope de agave
  • ¼ taza bebida de avena
  • 2 c.p. levadura eco de repostería
  • 2 c.p. canela molida
  • ½ c.c. nuez moscada
  • ½ c.c. jengibre molido
  • 2 tazas de harina de avena[1]
  • 1 taza de nueces


FROSTING DE YOGUR DE SOJA


  • 1 taza de yogur de soja natural y ecológico
  • Ralladura de 1 limón
  • 2 c.s. zumo de limón
  • 3 c.s. azúcar de coco
  • 1 c.s. aceite de coco
  • 1 c.p. harina de maíz eco


Elaboración


  • Primero preparamos la harina de avena. Podemos hacerlo a partir de copos de avena, que trituraremos en cualquier batidora de vaso medio potente. Yo utilizo la Vitamix y funciona de maravilla. Reservamos la harina aparte.
  • Precalentamos el horno a 180ºC. Preparamos los moldes, untando la superficie con un poco de aceite y enharinándolo todo con un poco de harina de avena. Sacamos el exceso de harina y reservamos.
  • Limpiamos las zanahorias y las ponemos a trozos grandes en el vaso de la batidora. Pulsamos durante unos segundos a velocidad media, para obtener nuestra “zanahoria rallada”. Si no dispones de una batidora de vaso, puedes rallar la zanahoria directamente con un rallador y disponerla en un bol grande.
  • Añadimos todos los ingredientes líquidos a la zanahoria (huevos, yogur, sirope y leche) y mezclamos bien. Si utilizamos batidora, mezclamos unos segundos a velocidad media. Si lo hacemos en un bol, mezclamos bien con las varillas.
  • Añadimos los ingredientes secos (levadura, canela, nuez moscada, jengibre y la harina que habíamos separado) y volvemos a mezclar, dejando que la batidora lo mezcle todo bien, pero sin que triture demasiado los trocitos de zanahoria.
  • Finalmente, añadimos las nueces y dejamos que se mezcle durante unos segundos más a media velocidad. Si hacemos la mezcla en un bol, tendremos que añadir las nueces ya picadas.
  • Añadimos la mezcla a los moldes, llenándolos solo hasta ¾ de su volumen. Horneamos entre 30 y 40 minutos, hasta que estén dorados por todos los bordes y su interior esté cocido. El tiempo de cocción variará mucho en función de tu horno y del tipo de molde que utilices (¡hay veces que tengo pasteles en el horno por más de 1 hora!).
  • Mientras tanto, preparamos el frosting de yogur y limón. En una cazuela pequeña, podemos todos los ingredientes para la cobertura: yogur de soja, la ralladura de limón, el jugo, el azúcar de coco, el aceite de coco y la harina de maíz ecológica.
  • Mezclamos bien con unas varillas y encendemos el fuego. Cocemos a fuego medio durante unos 5 minutos, removiendo muy a menudo, hasta que empiece a hervir y la harina de maíz espese el frosting. Apagamos y reservamos.
  • Cuando saquemos el carrot cake del horno, lo dejamos enfriar completamente. Lo desmoldamos y lo cubrimos con el frosting, dejando que caiga ligeramente por los costados. Decoramos con una nuez si se desea.
  • Podemos conservar los carrot cake en la nevera durante unos 4 días. Y poner el frosting en el momento de servir, así mantendremos mejor la textura de la tarta.



[1] Para conseguir tu harina de avena, sólo tenemos que moler previamente en la batidora la misma cantidad de copos de avena.

Para esta receta, te puede interesar…

Espátula de silicona

Cuando quiero aprovechar toda la masa del bol o de la batidora, me encanta utilizar una buena espátula de silicona, libre de tóxicos.

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Vitamix Ascent 2500i

La auténtica responsable de que hacer un pastel de zanahoria se convierta en la tarea más fácil del mundo. Vitamix es una batidora perfecta para triturar todo lo que se te antoje, y te facilita muchísimo el trabajo, especialmente e la repostería. Es la batidora, de lejos, que más finos deja los batidos y las cremas. E incluso nos hace harina de cualquier cereal 😉 Puedes encontrarla en Conasi aquí.

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Molde de silicona

El molde perfecto si lo que quieres es hornear tu carrot cake al estilo tradicional. Te enlazo a este de silicona platino, de la marca Lurch, que da muy buen resultado. Lo puedes encontrar en Conasi aquí. Y recuerda que tienes un 5% de descuento con el código CNS-NATURALMENTE al realizar tu primera compra.

Y, si te ha gustado la receta…

Te animo a que le eches un vistazo a estos deliciosos bizcochos y/o tartas con las que se te hará la boca agua de la manera más saludable:

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Bizcocho de yogur

Hacía un montón de tiempo que quería compartir contigo una receta de bizcocho de yogur casero. Y, aunque tengo un montón de ideas para bizcochos, hoy he querido ir a por el clásico, a por la cocina de mi madre, de mi abuela, y traerte esta versión saludable del bizcocho de yogur de toda la vida.

En nuestra casa, seguimos una receta que es famosísima en la tierra de mi madre, en les Terres de l’Ebre (y, de hecho, en varias zonas de Tarragona), y que se conoce con el nombre de “coc ràpid”. Se trata del típico bizcocho elaborado con la medida de un yogur de 125 ml, que nos sirve para calcular la cantidad del resto de ingredientes.

 

Si tengo que serte sincera, desde que hicimos el cambio de alimentación en nuestra casa (allí por el año 2011), esta versión de bizcocho había quedado bastante olvidada. En parte porque quería experimentar con otras opciones, en parte porque no quería utilizar ingredientes refinados. Pero tengo que reconocer que le tengo especial cariño a esta receta, y era evidente que, tarde o temprano, iba a mejorarla con ingredientes más interesantes y encontrar así una opción saludable del bizcocho tradicional de toda la vida.

Y hoy ha llegado el gran día 😊 La receta que te traigo no lleva lácteos, ya que he preferido introducir yogur de soja ecológico natural, sin aditivos ni azúcar. Tampoco lleva gluten, pues he utilizado harina de maíz integral ecológica, que me encanta cómo combina con el yogur. Y, en cuanto al azúcar, he querido sustituir el azúcar refinado por azúcar de coco ecológico, que tiene un índice glucémico muy bajo y nos aporta la textura de “azúcar” que nos interesa para esta receta.

Sí que he mantenido los huevos, de origen ecológico, pues le dan color y textura al bizcocho. Si quieres optar por una versión vegana, puedes cambiar cada huevo por la mezcla de “huevo” de 1 cucharada de chía por 3 cucharadas de agua.

 

Así pues, este es un bizcocho saludable sin gluten, sin azúcar y sin lácteos. CON huevos ecológicos, harina de maíz, yogur de soja y, con el toque final de pera, canela y limón.

En la versión tradicional, normalmente se usan 2 medidas de azúcar. Aunque, como que lo encuentro demasiado dulce (incluso cambiando el azúcar blanco por azúcar de coco), yo prefiero añadir sólo una medida de azúcar de coco. El resultado no resulta casi dulce, de hecho ¡es demasiado poco dulce! Pero a mí me gusta así. Primero, porque es más sano. Y, segundo, porque me aprovecho del dulzor de la pera y del chorrito de melaza de arroz por encima, que le echo en el último momento, antes de salir del horno. Y, con estos toques, el resultado es perfecto. Sin embargo, si no vas a utilizar ninguna fruta como topping o la melaza, te recomiendo que ajustes la cantidad de azúcar y la subas a una medida y ½.

 

Lo mejor de este bizcocho de yogur es que:

 

  • Es súper fácil de hacer, no tienes que andar pesando con la báscula ni nada.
  • Es súper rápido de preparar, pues en el tiempo que se te calienta el horno ya lo tienes listo.
  • Resulta esponjoso y tierno.
  • No se deshace. Lo bueno de utilizar huevos en la repostería sin gluten es que, como actúan de aglutinante, te dejan un resultado cohesionado y con una textura inmejorable. Así, ni te enteras de que es un bizcocho sin gluten.
  • Lleva harina de maíz, que combina a la perfección con el yogur de soja.
  • Nos aprovechamos del dulzor natural de la fruta. En este caso la pera. Que marida súper bien con el limón y la canela. También me encanta usar manzana y, los arándanos, que simplemente quedan de vicio en esta receta.
  • Puedes guardarlo en la nevera hasta 5 días (aunque no creo que te puedas resistir durante tanto tiempo, jeje).
  • Es clásico, nunca falla y es perfecto como merienda, desayuno o postre. Sirve como básico para toda la familia y podemos comerlo en multitud de ocasiones.
  • Podemos versionarlo como más nos guste. Podemos cambiar la harina de maíz por otras que tengamos en casa (de espelta integral, de arroz integral o de trigo sarraceno, por ejemplo), podemos cambiar la pera por la fruta que más nos apetezca e incluso realizar su versión vegana (con semillas de chía, como te he comentado antes).

 

Te dejo con la receta de este delicioso bizcocho de yogur casero:

 

Ingredientes para el bizcocho de yogur (para unas 8 raciones)

 

  • 3 huevos ecológicos
  • 1 medida de azúcar de coco
  • 1 yogur de soja ecológico natural, sin azúcares añadidos
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 medida de AOVE
  • 3 medidas de harina de maíz integral ecológica
  • 2 c.c. canela molida
  • 1 c.p. levadura de repostería ecológica (8 g)
  • 1 pera (o manzana, arándanos o fruta de tu gusto)
  • 2 c.s. melaza de arroz o tu endulzante líquido saludable favorito

 

Elaboración

 

  • Encendemos el horno a 180ºC.
  • En un bol, echamos las claras y las batimos hasta dejarlas a punto de nieve.
  • Añadimos el azúcar de coco y las yemas. Mezclamos bien con las varillas.
  • Incorporamos el yogur, la ralladura de limón y el aceite. Seguimos mezclando.
  • A continuación, añadimos los sólidos: la harina de maíz, a tandas, la canela y la levadura. Mezclamos bien hasta que quede una masa homogénea y cremosa.
  • Untamos un molde con aceite y harina. Echamos toda la masa en el molde, ayudándonos con la lengua para aprovecharlo todo.
  • Pelamos la pera, la cortamos a juliana fina y la distribuimos encima del bizcocho.
  • Horneamos entre 45 y 60 minutos, en función de la potencia de nuestro horno. Cuando le falten unos 10 minutos, lo sacamos del horno y lo untamos con la melaza de arroz, así le daremos un toque caramelizado en la superficie. Volvemos a meter el bizcocho en el horno y dejamos que se acabe de cocer los minutos que le falte. Sabremos que está listo al pinchar con un tenedor y que nos salga limpio.

 

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Espátula de silicona

Para aprovechar toda la masa del bol, me encanta utilizar una buena espátula de silicona, libre de tóxicos.

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Varillas de silicona

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Molde

Este es el molde de Kaiser que tengo en casa, de 30 cm. Para esta receta es perfecto, ni demasiado grande, ni demasiado pequeño. Te dejo aquí el enlace para encontrarlo en Amazon.

 

Y, si te ha gustado este bizcocho de yogur…

¿Quieres más ideas de tartas, pasteles y bizcochos saludables, sin azúcar refinado y muy muy deliciosos?

 

¿Compartimos?

Bizcocho de chocolate

Se acerca San Valentín… Y, con él, llega el momento perfecto para deleitarnos con elaboraciones más cuidadas, de esas que nos hacen la vida un poquito más dulce y nos estimulan en todos los sentidos. Como este delicioso bizcocho de chocolate. Que, además de saludable, no lleva gluten, es vegano y está libre de harinas y azúcares refinados.

Es la primera receta de bizcocho de chocolate que publico. Aunque, la verdad, hacía ya mucho tiempo que quería compartir contigo este tipo de receta 😊

Existen miles de versiones increíbles, por supuesto. Pero lo que hace especial a esta que te comparto hoy es que está elaborada con ingredientes que harán subir la temperatura de los comensales. Así, aprovechamos:

  • Todo el potencial del cacao, estimulante que potencia la secreción de endorfinas y dopamina.
  • Los beneficios del plátano, conocido desde antaño por su forma fálica como un potente afrodisíaco.
  • El poder revitalizante y nutritivo del trigo sarraceno, cereal integral que equilibra elemento agua, reforzando los órganos sexuales.
  • El color rosado que aporta la remolacha, símbolo de pasión y ternura.
  • La dulzura y cremosidad de la almendra, alimento asociado con la fertilidad de la mujer.
  • Y el poder afrodisíaco de las fresas.

Así que sí, este es el pastel perfecto para culminar una cena romántica.

Pero, de hecho, no creo que necesitemos demasiadas excusas para disfrutar de este bizcocho de chocolate, porque sencillamente ¡está riquísimo! Y querrás tomarlo a todas horas, independientemente de si vas a disfrutarlo sol@ o acompañad@ 😉

A mí me encanta porque:

  • Es cremoso, denso y se deshace en la boca.
  • Tiene el dulce perfecto, ni demasiado ni demasiado poco.
  • Es rico en chocolate y su sabor es intenso.
  • No lleva gluten.
  • Es saciante.
  • Está elaborado con productos de origen 100% vegetal: un postre totalmente vegano.
  • Es mil veces más saludable que los bizcochos elaborados con ingredientes refinados.
  • Es reconfortante y te transporta a tu infancia.
  • Lleva una deliciosa cobertura de remolacha, rosa, cremosa y aromática.

Pues bien, sin más preámbulos, te dejo con esta delicia para que disfrutes como más te apetezca 😉 En la fotografía tienes la receta completa (salen unas 12 raciones). Pero si te apetece, puedes hacer la mitad de cantidad, te saldrá de un tamaño perfecto si en casa sois pocos.

 

Ingredientes

Para el bizcocho de chocolate

  • 1 taza (150 gr) harina de trigo sarraceno
  • 2/3 taza (100 gr) harina de arroz integral
  • ½ taza (50 gr) cacao puro en polvo
  • 2 c.p. levadura en polvo ecológica
  • 1 c.c. bicarbonato de sodio
  • 1 pizca de sal marina
  • ½ taza sirope de agave (130 gr)
  • ¼ taza aceite de coco (50 gr)
  • 1 y ½ taza (375 gr) leche de avena sin gluten (o la bebida vegetal que quieras)
  • 1 c.p. vinagre de manzana
  • 2 plátanos muy maduros (170 gr)
  • 2 c.s. lino + 6 c.s. agua
  • Fresas o frambuesas para decorar

 

Cobertura rosa de remolacha

  • 1 taza anacardos (100 gr) puestos a remojo
  • 2 c.s. remolacha cruda rallada
  • ¼ taza de leche de coco o la leche vegetal que más te guste
  • 2 c.s. sirope de agave
  • 1 c.p. crema de almendras (opcional)
  • 2 c.s. aceite de coco ecológico

 

Elaboración

  • Precalentamos el horno a 180ºC.
  • En un bol, mezclamos todos los ingredientes secos: harinas, cacao, levadura, bicarbonato y sal. Mezclamos bien.
  • En el vaso de la batidora, introducimos todos los ingredientes líquidos: agave, aceite de coco, bebida de avena, vinagre, plátanos a trozos, lino y agua. Trituramos hasta obtener una crema bien fina.
  • Añadimos los sólidos a los líquidos, en el vaso de la batidora, y mezclamos suavemente, a baja velocidad, permitiendo que se integren bien los ingredientes.
  • Untamos un molde con aceite y lo cubrimos de harina. Esparcimos bien la harina por toda la superficie, quitando el exceso si es necesario. Echamos dentro la masa del bizcocho. Horneamos entre 50 y 60 minutos a 180ºC. Sacamos del horno.
  • Mientras se enfría, preparamos la cobertura. Colamos los anacardos y los colocamos en un recipiente alto, apto para triturar, junto con el resto de los ingredientes. Con la ayuda de la batidora de brazo, vamos triturando todo hasta obtener una crema bien fina y homogénea. Reservamos.
  • Una vez el pastel esté frío, lo desmoldamos y colocamos sobre un plato plano. Servimos con la cobertura rosa por encima y las fresas o frambuesas por encima.

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Molde de silicona platino

El molde perfecto para hornear tus tartas, mucho más cómodo en silicona que los rígidos. Te enlazo a este de silicona platino, de la marca Lurch, que da muy buen resultado. Lo puedes encontrar en Conasi aquí. Y recuerda que tienes un 5% de descuento con el código CNS-NATURALMENTE al realizar tu primera compra.

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Para triturar todo lo que se te antoje, ideal para la receta de hoy, porque te deja la masa bien triturada. Incluso tritura las semillas de lino, si lo dejas más rato.

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Bol de acero inox

Me gustan los boles de acero inoxidable para cocinar porque son libres de tóxicos y mucho más cómodos de manejar que los de vidrio. Por eso, para cocinar uso boles de acero inoxidable, como estos de “A slice of green”, fabricados en acero inxocidable de la mejor calidad — los puedes encontrar aquí. Y, para servir, prefiero un bonito bol de cristal, como este de aquí.

Y, si te ha gustado este bizcocho de chocolate…

Quizás te interesa echarle un vistazo a estas deliciosas recetas donde el cacao, chocolate o algarroba son los auténticos protagonistas:

¿Compartimos la receta?

Turrón de Suchard vegano

Hoy quiero compartir contigo una receta ideal para estas Navidades: el turrón de Suchard. En una versión más que interesante: con ingredientes ecológicos, vegano, sin lácteos ni azúcares refinados. Y, además, el resultado es tan rico que va a hacer las delicias de toda la familia e invitados. Te lo aseguro: éxito asegurado. Estuvimos probando este turrón en uno de los cursos de cocina navideña y ha sido una locura. Este turrón de Suchard es DELICIOSO.

La Navidad es una época que suele asociarse con un montón de excesos. Excesos, precisamente, de todo aquello que no nos resulta tan adecuado para fomentar nuestra salud: demasiadas grasas, demasiados hidratos refinados, demasiada proteína animal, demasiado alcohol y azúcar… Con lo cual, nuestras digestiones se vuelven más pesadas y solemos acabar las fiestas con algún que otro kilito de más.

Pero no entremos en pánico, porque voy a ayudarte 😉 Mi misión es acompañarte a tener unas fiestas con más consciencia, más saludables, e igual de sabrosas. Porque las fiestas están para compartir y disfrutar, ¿verdad?

Por eso, he empezado con este delicioso turrón de Suchard, elaborado con ingredientes ecológicos, vegano, y con todo el amor del mundo. Para que endulces las fiestas más saludablemente y con un resultado espectacular.

Si nunca te habías propuesto preparar tus propios turrones, este turrón de Suchard es el turrón perfecto para empezar. Necesitas unos pocos ingredientes bastante fáciles de encontrar y, además, la elaboración no podría ser más sencilla y rápida. Sólo necesitarás unas horas para refrigerarlo, que adquiera consistencia y, ¡voila! Ya tendrás tu súper turrón.

Para esta receta, he utilizado chocolate negro ecológico con un mínimo del 70% de cacao. Sin embargo, el chocolate está endulzado con azúcar de caña. Un endulzante que, como probablemente sabrás, no me gusta nada utilizar, ni que sea ecológico.

Normalmente prefiero usar chocolates endulzados con sirope de ágave u otros endulzantes menos refinados, pero he estado haciendo pruebas con el chocolate endulzado con ágave y hay un pequeño-gran problema: no se funde al baño maría, más bien adquiere una consistencia de pasta.

Estoy segura de que, con un poco más de estudio sobre el tema, voy a ser capaz de elaborar un turrón 100% saludable a partir de manteca de cacao, cacao en polvo y con el endulzante que más me guste.

Pero de momento, esta ha sido la primera aproximación y creo que es muy interesante porque:

  1. Los ingredientes son fáciles de encontrar en cualquier tienda bio y
  2. Es un turrón perfecto para quien decide elaborar su primer turrón.

No hace falta que lo diga, pero, por si acaso: este turrón es para tomar con moderación 😊 Sí, ya sé que va a ser muy difícil de llevar a la práctica el consejo (¡¡es absolutamente irresistible!!). Pero es importante recordar que, los dulces, con medida.

Bien, te dejo con la receta de esta delicia:

Ingredientes

  • 150 gr chocolate ecológico negro (mínimo 70% cacao)
  • 50 gr chocolate ecológico con leche vegetal (se puede sustituir por 50 gr chocolate negro ecológico)
  • 30 gr arroz integral hinchado natural (sin ingredientes añadidos)
  • 60 gr mantequilla de frutos secos natural (ideal: de almendra o avellana tostada)
  • 30 gr sirope de ágave (sólo en el caso de utilizar un chocolate con más del 70% de cacao)

 

Elaboración

  • En un recipiente al baño María, deshacemos los chocolates, mezclando bien.
  • Sacamos del fuego y añadimos la mantequilla de frutos secos. Y el ágave, si es que estamos utilizando un chocolate súper amargo y potente. Volvemos a mezclar bien con la ayuda de las varillas.
  • Mientras tanto, untamos un molde para turrón con un chorrito de AOVE.
  • Añadimos el arroz hinchado a la mezcla del chocolate y mezclamos con una espátula.
  • Extendemos el turrón en el molde y dejamos enfriar 6 horas en la nevera (o 2 horas en el congelador).
  • Una hora antes de servir, lo sacamos de la nevera, lo desmoldamos y dejamos que se atempere un poco.

 

Para este turrón de Suchard, te puede interesar…

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Molde de turrón

Este molde de turrón me gusta mucho porque, al ser de silicona, resulta muy cómodo a la hora de desmoldar. Puedes encontrarlo en Amazon a través de este enlace.

Si no te apetece comprar un molde sólo para los turrones, puedes hacerlo también con un molde alargado para pan de molde, o bien con un tetrabrik partido por la mitad longitudinalmente.

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Vitamix Ascent 2500i

Vitamix es una batidora muy potente, ideal para la receta de hoy: para hacer tus propias mantequillas de frutos secos (te ahorrarás bastante dinero si la haces tú mism@ en vez de comprarla hecha). Te dejo con el enlace de afiliados a Conasi aquí, donde puedes encontrar la Vitamix.

Y, si quieres aprender a hacer una buena mantequilla de frutos secos, te dejo aquí este enlace a mi entrada para aprender a elaborar tahini y cualquier mantequilla de frutos secos.

Y si te ha gustado este turrón de Suchard…

Te animo a que le eches un vistazo a estas elaboraciones perfectas para tus fiestas navideñas:

¿Compartimos la receta?

Chocolate a la taza de algarroba

Aprovecho que hace unas semanas impartí un taller sobre cocina saludable con algarroba, para el Espai Ebre Km0, del Ajuntament d’Amposta, para compartiros una de las recetas que más triunfaron en la sesión: el chocolate a la taza de algarroba.

Una receta sencilla, rápida y perfecta para cualquier tarde de otoño e invierno, cuando apetece algo calentito que nutra y refuerce. Además, sabes que está hecho con los mejores ingredientes. Así que es muuucho más saludable que el chocolate a la taza convencional: sin lácteos, sin azúcar. Y sólo necesitas 4 ingredientes base (+ algún extra opcional) que fácilmente tendrás en casa.

Antes de empezar con la receta, te quería presentar un poquito a nuestra amiga la algarroba, que es no es más que el fruto del árbol llamado algarrobo. Resulta que desde hace miles de años que ha estado vinculado al paisaje de la costa mediterránea. ¿No tienes memorias, de cuando eras peque, de ir al campo y chupar una vaina de algarroba?

Sí, desde siempre la algarroba ha estado en nuestros campos (los que están más cerquita del mar Mediterráneo). Y, de hecho, España es el país con más producción de algarroba a nivel mundial. Aunque también goza de mucha popularidad en otras partes del mundo, como Argentina, Perú, Marruecos y varios países mediterráneos.

La algarroba pertenece a la familia de las leguminosas, y tiene forma de vaina de color marrón oscuro que contiene, a su vez, una tierna pulpa y las semillas, más duras. Para obtener la harina de algarroba, que es el modo en el que más se suele encontrar la algarroba para consumo humano, se separa la pulpa, se tuesta y se tritura hasta obtener el polvo que conocemos.

Con las semillas, se elaboran otros preparados también muy interesantes, como la goma de garrofín, que actúa como gelificante natural y es conocido en el mercado como E-410.

Propiedades

Lo que, sin duda, me parece más interesante de este fruto es, por un lado, que es local, con lo cual con su elección favorecemos un consumo consciente. Y, por otro lado, sus beneficios para nuestro organismo:

  • Y es que, a diferencia del cacao, la algarroba no contiene teobromina y, por lo tanto, no excita ni resulta adictiva. Es perfecta para toda la familia y, en especial, para los más pequeños de la casa. Si notas que a tu hij@ le excita el cacao/chocolate, te recomiendo que evites el cacao a partir de cierta hora de la tarde y optes por elaboraciones, más suaves, a partir de la algarroba.
  • A diferencia del cacao, no contiene ácido oxálico, que inhibe la absorción de hierro y calcio.
  • Además, la algarroba es muy baja en grasas, en comparación con su compañero el cacao. Ideal para quien siga una dieta pobre en grasa.
  • También es muy rica en taninos, con lo cual tiene un gran poder astringente. Perfecto para casos de gastroenteritis y diarreas.
  • Su sabor es dulce, con lo cual no necesitaremos añadir tanto endulzante como si usáramos cacao en polvo. Puedes utilizarla como sustituto del cacao en cualquier receta. Sólo te recomiendo empezar con menos cantidad de dulce e ir añadiéndole el endulzante poco a poco, hasta encontrar su punto.

Hoy empezamos con una receta bien sencilla para ir familiarizándonos con ella, si es que aún no la conoces:  el chocolate a la taza, un «chocolate caliente» a base de algarroba, ideal para estos días tan fresquitos 😉 Funciona de maravilla como merienda, es vegana, sin gluten, sin edulcorantes refinados. Y además con todos los beneficios de la algarroba (por supuesto, también la puedes hacer cambiando la harina de algarroba por cacao en polvo puro).

Pues bien, te dejo con la receta de este delicioso chocolate a la taza:

Ingredientes (para 3 personas)

  • 2 tazas de bebida vegetal de arroz (500 gr)
  • dos cucharadas de harina de arroz integral (20 gr)
  • 2 cucharadas de harina de algarroba (20 gr)
  • Una pizca de canela en polvo o una rama de canela en rama
  • de una a dos cucharadas de melaza de arroz (25-50 gr)
  • Nata de coco (opcional) a partir de una lata de leche de coco ecológica para decorar, o bien un poco de chocolate negro eco laminado

Elaboración

  • Si queremos preparar nata de coco, tendremos que poner la lata de leche de coco a la nevera la noche anterior. Así se separa la parte sólida de la parte líquida.
  • Para preparar la algarroba a la taza, empezamos poniendo a calentar una taza y media de bebida vegetal en un cazo, al fuego.
  • Mientras tanto, mezclamos en un bol la media taza de bebida de arroz que quedaba, la harina de arroz, la harina de algarroba, la melaza y la canela. Y lo batimos todo con las varillas.
  • Cuando la leche del cazo empiece a hervir, introducimos la mezcla que tenemos en el bol. Y vamos mezclando con las varillas, hasta que empiece a hervir y espesar. Dejamos hervir a fuego suave mientras vamos removiendo durante unos 2 minutos. Apagamos el fuego y servimos.
  • Si vamos a decorar con nata de coco, sacamos la lata de la nevera. Ponemos la parte sólida (la de arriba) en un bol, y batimos con unas varillas o, si tienes unas varillas eléctricas, mucho mejor con ellas, hasta formar una nata montada. Si preferimos decorar con chocolate, simplemente tenemos que hacer las láminas con un cuchillo, cortando bien finito el chocolate.

Observaciones

  • Puedes cambiar la bebida de arroz por cualquier leche vegetal de tu agrado. En este caso, posiblemente tendrás que ajustar la cantidad de dulce que añades a tu algarroba a la taza. Y es que la leche de arroz es bastante más dulce que otras, como la de avena o la de soja natural.
  • Puedes cambiar la canela en polvo por chile en polvo o la raspadura de media vaina de vainilla. A mí, personalmente, me encanta el chocolate con chile 🙂
  • También puedes cambiar la melaza de arroz por tu endulzante favorito. Te recomiendo este en particular porque es muy suave y bastante equilibrado. Si usas, por ejemplo, sirope de ágave, tendrás que utilizar mucha menos cantidad, porque su poder endulzante es enorme.

 

Para este chocolate a la taza, te puede interesar…

Batidor de varillas

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Olla SKK de calidad superior

SKK es una marca en quien confío plenamente. Porque sus ollas y sartenes están fabricadas con materiales libres de tóxicos y sin PFOA. Esta que te enlazo aquí es el modelo pequeño, indicado para todo tipo de cocinas excepto inducción. Tienes un montón de tamaños y toda una gamma especial para inducción.

Bol de acero inoxidable

Me gustan los boles de acero inoxidable porque son libres de tóxicos y mucho más cómodos de manejar que los de vidrio. Por eso, para cocinar uso boles de acero inoxidable, como estos de «A slice of green», fabricados en acero inxocidable de la mejor calidad — los puedes encontrar aquí. Y, para servir, prefiero un bonito bol de cristal, como este de aquí.

Y si te ha gustado este chocolate a la taza…

Seguro que te van a gustar estas recetas dulces y a base de cacao. Te recuerdo que puedes cambiar el cacao por algarroba siempre que quieras ;):

 

¿Me echas una mano y compartimos la receta? 😉

Helado de chocolate casero

Ya que parece ser que ha llegado el verano de golpe, quería compartir contigo una de esas recetas que, sí o sí, vamos a querer hacer durante nuestros días de más calor: el helado de chocolate. Todo un clásico en su versión más saludable.

Y es que sí, los helados apetecen, y mucho, a partir del momento en el que las temperaturas suben. Nuestro cuerpo nos pide refrescarnos y, ¿qué mejor manera de hacerlo que con un buen helado fresquito?

Pero a la vez, los helados convencionales también tienen sus desventajas. Los que encontramos en el mercado suelen estar hechos a base de azúcar, natas, lácteos y aditivos artificiales, para conseguir el sabor y la textura deseadas. Por suerte, hay algunas marcas ecológicas que ya empiezan a comercializar helados elaborados a partir de leches vegetales y melazas orgánicas, pero son una minoría y suelen ser más difíciles de encontrar.

Por eso, mi propuesta es muy sencilla: hazte tú mism@ tus helados. Tú controlas los ingredientes y así te aseguras de que tu helado va a ser delicioso para tu paladar y para tu salud. Además, con la técnica que voy a enseñarte vas a necesitar poquísimos ingredientes, fáciles de encontrar, y vas a tener hecho el helado en menos de 10 minutos.

Antes de empezar, quería comentarte que existen varias técnicas para hacer helados. Lo importante es conseguir una textura cremosa. Tradicionalmente se obtiene usando huevo, pero en cocina saludable se suele trabajar sobre estos métodos:

  • Espesando la mezcla con agar-agar y kuzu, maicena o cualquier otro espesante natural.
  • Usando leche de coco como base, que ya de por sí tiene una consistencia cremosa.
  • Usando plátanos congelados como base para nuestro helado.

Precisamente con esta última técnica es con la que vamos a trabajar. En primer lugar, porque solo necesitas plátanos congelados, y no te lías con cocciones. En segundo lugar, porque si no tienes heladera es una forma muy cómoda de hacerte un súper helado sin tener que pasar horas volviendo al congelador a triturar la mezcla.

Hoy te dejo con una receta muy fácil y absolutamente deliciosa que va a gustar a toda la familia. Un recurso perfecto para hacer más llevadero el calor del verano de manera saludable y económica.

 

Ingredientes (para 3 personas)

  • 3 plátanos maduros congelados
  • 1 chorrito de bebida de coco o cualquier otra bebida vegetal
  • 2 cucharadas de cacao puro sin azúcar
  • 2 cucharadas de crema de cacahuete sin azúcares añadidos (opcional)
  • 4 cuadraditos de chocolate negro ecológico (endulzado con Stevia o sirope de ágave)

 

Topping para nuestro helado de chocolate:

  • ½ vaso de bebida vegetal
  • 1 cucharadita de harina de arroz
  • 2 cucharaditas de cacao puro
  • 2 cucharaditas de melaza de arroz o 1 de ágave
  • Nibs de cacao para decorar

 

Elaboración

  • Sacamos los plátanos del congelador (personalmente, me gusta congelarlos pelados y enteros), los partimos en dos y los metemos en el vaso de la batidora. Trituramos hasta obtener una crema fina, incorporando un chorrito de leche de coco y el cacao.
  • Añadimos la crema de cacahuete y el chocolate. Esta vez, trituramos solo un poquito, porque queremos que nos queden trocitos de chocolate enteros.
  • Ponemos la mezcla en un recipiente y mantenemos en el congelador mientras preparamos la salsa de chocolate caliente.
  • En un cazo pequeño, calentamos todos los ingredientes (excepto los nibs de cacao), y llevamos a ebullición. Mezclamos continuamente para que no se formen grumos y para que no se enganche la mezcla al fondo del cazo.
  • Dejamos hervir un par de minutos hasta que la salsa espese. Reservamos.
  • Servimos el helado junto con un poco de la salsa caliente por encima. Decoramos con unos nibs de cacao.

¡Buen provecho y a disfrutar del calorcito!

 

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Vitamix es una batidora muy potente, ideal para la receta de hoy, porque para triturar las frutas congeladas necesitamos una máquina que tenga potencia. De hecho, con las batidoras convencionales vas a necesitar añadir más líquido a los plátanos para no estropear las cuchillas. Así que, luego, vas a tener que volver a poner la mezcla en el congelador, porque el helado ya no estará helado una vez triturado todo.

Con Vitamix, te aseguras de que los helados y smoothies quedan perfectos.

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Si te gustan las recetas cremosas a base de frutas, te recomiendo que le eches un vistazo a estas deliciosas recetas:

 

¿Compartimos?

Galletas caseras de avena, arándanos y nueces

Hace unas semanas que me apetecía un montón compartir también contigo esta receta que preparé para un grupo de mujeres hermosas en uno de mis retiros y que os dejó encantadas: las galletas caseras de avena, nueces y arándanos.

La verdad es que tenía muchas ganas de encontrar un ratito para ponerme a escribir y a sacar las fotos, porque, sinceramente, es una de esas recetas que cuando la encuentras… bueno, simplemente sabes que has encontrado LA RECETA de galletas de avena.

Durante mucho tiempo he estado haciendo pruebas con galletas a base de avena y plátano. Son rápidas de hacer, te requieren pocos ingredientes y de calidad. Pero siempre me salían demasiado pegajosas o no me acababa de gustar la textura.

Estas, sin embargo, inspiradas en una receta de Lole Salas (@datesandavocados), son diferentes a todas las demás. Sí que vas a necesitar unos cuantos ingredientes más que en la versión fácil de “avena + plátano” (10, en total), pero merece la pena, ya verás.

En estas galletas encontrarás:

  • El punto de crujiente que necesitas, de las nueces.
  • Cremosidad, gracias al aceite de coco.
  • Dulce natural, del plátano y los dátiles. ¿Qué mejor que la propia fruta para endulzar nuestras elaboraciones?
  • Aromas tropicales, gracias al coco rallado.
  • Frescura de los arándanos, que aportan balance a un postre de horno.
  • Consistencia, gracias a los copos de avena y las semillas de chía.

Así que sí, tenemos 10 ingredientes pero te aseguro que cada uno de ellos tiene su función y inciden espectacularmente bien en el resultado.

Te dejo con la receta para que lo compruebes por ti mism@:

Ingredientes (para 12 galletas)

  • 1 taza y ½ copos de avena
  • ¼ taza nueces troceadas
  • ¼ taza coco rallado
  • Una pizca de sal marina
  • ¼ taza leche vegetal (de avena o de arroz)
  • 2 c.s. chía
  • 1 plátano
  • 6 dátiles
  • 3 c.s. aceite de coco
  • ½ taza arándanos frescos (o ¼ de taza de arándanos secos)

 

Elaboración

  • En un vaso, ponemos la leche vegetal junto con las 2 cucharadas de chía, y dejamos reposar unos 10 minutos.
  • En el vaso de la batidora, introducimos el plátano, los dátiles, el aceite y la bebida vegetal con la chía, y batimos bien.
  • Incorporamos el coco, la avena, una pizca de sal, las nueces y los arándanos. Y volvemos a batir, pero esta vez a velocidad media y durante menos tiempo (queremos que nos quede algún grumito, para notar los trozos de copos de avena, las nueces y los arándanos).
  • Dejamos reposar la masa durante 20 minutos.
  • Mientras tanto, calentamos el horno a 170ºC con ventilación (o a 180ºC si no tenemos ventilación). Cubrimos una bandeja de horno con papel parafinado.
  • Nos mojamos las manos con un poco de agua, vamos dando forma a las galletas y las colocamos encima de la bandeja.
  • Horneamos 10 minutos por un lado y 10 minutos por el otro. Hasta que las galletas estén ligeramente doradas por ambos lados.
  • Dejamos reposar y tomamos a temperatura ambiente.
  • Las podemos guardar hasta 4-5 días en la nevera, en un tarro hermético.

 

¡Espero que las disfrutéis!

 

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Y, si te gustan las recetas con avena y chía, seguro que te van a encantar estas deliciosas recetas:

 

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