Crema de champiñones

Hoy quiero compartir contigo una receta súper deliciosa, muy fácil de elaborar e ideal para subir nuestras defensas: la crema de champiñones. Esta es una de mis cremas favoritas, pues los champiñones aportan un gusto espectacular a esta receta. Además, es una de las cremas más rápidas que conozco, ya que los champiñones se cuecen enseguida, con lo cual es la crema perfecta para los días en los que no nos apetece pasarnos demasiado tiempo en la cocina.

Para apoyarte y hacer tribu (virtual) en estos días tan extraños que estamos viviendo, me apetece compartir contigo una receta que cumpla con estas 3 condiciones: primero, que suba las defensas de manera natural; segundo, que sea fácil de elaborar, sin grandes complicaciones; y, finalmente, que los ingredientes sean fáciles de encontrar. Y, por supuesto, esta deliciosa crema de champiñones cumple con estos requisitos 😊

Para reforzar nuestro sistema inmune y mantenernos lo más fuertes posibles, es momento de:

 

  • Hidratarnos con caldos vegetales calientes, sopas, añadiendo miso o tamari eco al final de nuestras elaboraciones.
  • Introducir más alimentos que refuerzan el sistema inmune: setas, shiitake, jengibre, cebolla, ajo, nabo, raíces de toda clase, peras, equinácea, verduras de hoja verde y verduras naranjas, jalea real, propóleo…
  • Reforzarnos con ingredientes ricos en vitamina C: perejil, pimientos, coles, brócoli y crucíferas, cítricos.
  • Mantener una flora bacteriana saludable con probióticos a diario: chucrut, encurtidos caseros, kéfir, yogures ecológicos, miso y tamari sin pasteurizar, amazake…
  • Evitar lácteos, harinas refinadas, azúcar y productos procesados.
  • Hacer ejercicio y dormir bien.

Si te interesa el tema, te enlazo al siguiente artículo de Carla Zaplana en la revista CuerpoMente, donde desarrolla el tema con más profundidad.

A nivel específico, los champiñones son muy interesantes por su sabor y textura (me ayudan a aportar el toque mágico a un montón de recetas vegetarianas), son diuréticos, ayudan a evitar la retención de líquidos, son depurativos y a la vez suben las defensas. Así que son perfectos para la receta de hoy 😊

Si quieres descubrir todos los trucos para conseguir una crema de verduras perfecta, te enlazo a la receta de mi crema de coliflor y champiñones, donde vas a encontrar el paso a paso detallado y un montón de consejos y recursos para unas cremas de rechupete.

Te dejo a continuación con la receta de crema de champiñones:

 

Ingredientes (para 2 – 3 personas)

 

  • 1 cebolla mediana
  • 400g champiñones limpios
  • 3 dientes de ajo
  • 1 c.p. tomillo
  • Sal marina y pimienta negra al gusto
  • Un chorrito de AOVE
  • 1 taza de bebida de avena
  • De 1 a 2 tazas de agua (en función del fuego y tu gusto)
  • Para decorar: un par de cucharadas de yogur de soja ecológico

 

Elaboración

 

  • Pelamos la cebolla y los ajos y lo cortamos todo en juliana. En una cazuela, salteamos primero los ajos con un chorrito de AOVE y justo a continuación añadimos la cebolla. Dejamos pochar durante unos 8 minutos, a fuego medio y sin tapa.
  • Limpiamos los champiñones y los laminamos. Subimos el fuego y añadimos las setas, mezclamos de vez en cuando. Cuando se haya evaporado el agua que sueltan los champiñones y estén un poco doradas las verduras, salpimentamos, añadimos el tomillo, la bebida de avena y 1 taza de agua y dejamos que hierva todo, a fuego medio, durante unos 5 minutos más.
  • Trituramos, añadimos el resto del agua (si es necesario), y servimos decorando con un poco de yogur de soja eco, una pizca de pimienta negra recién molida, un poquito de tomillo y un chorrito de aove.

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Vitamix Ascent 2500i

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Y si te ha gustado esta crema de champiñones…

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¿Compartimos la receta?

Sopa de cebolla vegana

Con la llegada del frío, apetece encender los fuegos y preparar platos calentitos, de cuchara, de cocción lenta, reconfortantes y sabrosos. Hoy es el turno de la clásica sopa de cebolla, una sopa ideal para hacernos entrar en calor y aportarnos mucho confort, elaborada en su versión más saludable y vegana: nuestra sopa de cebolla vegana.

Esta receta, originaria de Francia y de hecho ya popular en varias zonas de Europa durante la época medieval, es una de las elaboraciones más tradicionales, sencillas y deliciosas que conozco. Es famosa en todo el mundo, y se elabora, sin ir más lejos, a partir de cebollas caramelizadas, fuego lento y tiempo.

Precisamente, la grandeza de esta receta se encuentra en el hecho de elevar a protagonista una de las verduras más populares y todo terreno que conocemos, la cebolla. Así pues, este plato sintetiza a la perfección uno de los valores que tanto me gusta transmitir en la cocina: el amor por lo sencillo, el amor por los ingredientes de toda la vida, que, elaborados con mimo y pasión, alimentan y nutren con sabiduría a toda la familia.

En la receta tradicional, se sofríen las cebollas en mantequilla y se dejan cocer en caldo de carne (normalmente de ternera) y vino blanco. Se espesa con harina blanca y se sirve con rebanadas de pan blanco tostadas y gratinadas con gruyere o emmental rallado.

Para nuestra sopa de cebolla vegana, utilizaremos aceite de oliva virgen extra en vez de mantequilla y la coceremos en agua (o caldo de verduras). Mantendremos el chorrito de vino blanco, utilizaremos un poquito de harina de arroz integral para espesar y añadiremos un toque de miso (opcional) al final para salar y darle nuestro toque probiótico. Para las tostadas, utilizaremos un pan de calidad, integral ecológico, y las gratinaremos con un toque de levadura nutricional.

Esta receta es una de las primeras que tuve el placer de cocinar cuando me mudé a Barcelona en mi periodo universitario. Y, de hecho, fue mi padre quien me supo transmitir, con gran esmero, el valor y técnica necesarios para elaborar esta reconfortante sopa de cebolla vegana, una gran fórmula que me sacó de mis primeros apuros en la cocina como estudiante recién independizada.

Siguiendo sus consejos, lo más importante para conseguir una sopa de cebolla deliciosa es dejar que la cebolla se caramelice por completo antes de añadir el agua y el resto de ingredientes y llevarla a ebullición. Como más tiempo dejemos a la cebolla pochar, más rica nos saldrá la sopa. No debemos tener prisa en este punto. Recordemos que el sabor que saque la propia cebolla será el sabor que obtendremos en nuestra sopa, así de simple. Por lo tanto, vamos a cocer lentamente la cebolla hasta que esté caramelizada por completo (mínimo 50 minutos) y así alcanzar el mejor sabor posible. Luego, añadiremos agua, dejaremos acabar de cocer, y le daremos el toque crujiente con unas tostadas gratinadas al horno.

Esta sopa de cebolla vegana, además, se nutre de las propiedades de la cebolla, que nos aportan un montón de beneficios:

 

  • Depurativa: es capaz de eliminar las toxinas que se producen en el estómago tras la digestión.
  • Cardiosaludable: previene el colesterol LDL (“malo”) y los triglicéridos.
  • Digestiva: bien cocida, alivia las digestiones pesadas, el estreñimiento y la flatulencia. En macrobiótica, se considera una de las verduras ideales para nutrir estómago, bazo y páncreas.
  • Diurética: ayuda a eliminar líquidos y a regular la circulación en piernas y casos de hipertensión.
  • Antiséptica: ideal frente a desajustes respiratorios y resfriados.
  • Antioxidante: contiene quercitina, un flavonoide con propiedades antiinflamatorias, antialérgicas y protectoras frente al cáncer.
  • Antidiabética: ayuda a reducir el nivel de azúcar en sangre en personas diabéticas.

[Si quieres más información sobre las propiedades y beneficios de la cebolla, te dejo con este artículo que puedes encontrar en la revista Cuerpo Mente, en el que me he basado para describir este apartado.]

Por todo esto, esta receta es una de mis recetas favoritas para otoño e invierno. Resulta calentita, nutritiva, clásica, y muy sencilla y económica. Y, de hecho, puedes incluso simplificarla más. Quedándote sólo con las cebollas, agua, sal y aove, te quedará una sopa igualmente deliciosa. Así de poderosa es la cebolla y el tiempo 😊

Te dejo a continuación con la receta de esta reconfortante sopa de cebolla vegana:

 

Ingredientes (para 3 personas)

  • 1 kg cebolla dulce (4 unidades grandes)
  • 3 c.s. AOVE
  • 1/3 vaso vino blanco (opcional)
  • 1 c.c. tomillo (opcional)
  • 1 c.s. harina de arroz integral ecológica
  • Una pizca de sal marina sin refinar
  • Una pizca de pimienta negra recién molida
  • 1 litro de agua
  • 2 c.p. mugi miso (o cualquier otro miso de intensidad media, opcional)
  • Para las tostadas: un par de rebanadas pequeñas por persona de pan integral ecológico (con o sin gluten, a voluntad), hasta 2 c.s. de levadura nutricional

 

Elaboración

  • En una olla con fondo grueso, pochamos las cebollas cortadas en juliana fina, con el aceite de oliva, a fuego lento, hasta que las cebollas estén caramelizadas (1 hora aproximadamente). Lo hacemos sin tapa, para permitir que se evapore el agua, y vamos mezclando cada pocos minutos, para que no se nos pegue.
  • Añadimos el vino blanco y dejamos que se evapore, dejando cocer 15 minutos más.
  • Salpimentamos. Debemos tener en cuenta que, si vamos a usar miso, en este paso debemos poner muy poquita sal, pues el miso ya es un condimento muy salado de por sí.
  • Añadimos el tomillo y la harina. Vamos mezclando y cocemos un par de minutos para que se dore ligeramente la harina, sin parar de remover, para que no se nos pegue.
  • Añadimos el agua poco a poco sin parar de mezclar. Papamos y subimos el fuego para que arranque a hervir la sopa y, una vez hirviendo, dejamos cocer a fuego bajo durante 30 minutos más.
  • Mientras, preparamos las rebanadas de pan: calentamos el horno a 170ºC e introducimos el pan a rebanadas en una bandeja. Dejamos cocer durante 15 minutos, hasta que estén bien tostadas.
  • Subimos al máximo el horno con la función gratinador. Añadimos la levadura nutricional por encima de las tostadas y doramos 5 minutos más.
  • Apagamos el fuego de nuestra sopa. En un vaso, mezclamos el miso con un par de cucharadas del caldo de nuestra sopa caliente. Una vez deshecho, introducimos el miso a la sopa y mezclamos bien.
  • Servimos en un cuenco nuestra sopa con unas tostadas por encima.

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Cuchillo de cerámica Kyocera

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Y, si te ha gustado la receta de sopa de cebolla vegana…

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Crema de espárragos

Hoy quiero compartir contigo una súper receta con la que te vas a empapar de todo el sabor de la primavera: la crema de espárragos. Es una elaboración fácil y rápida, de color verde intenso, con un toque depurativo y que a la vez resulta reconfortante, por servirse en crema calentita. Si lo prefieres, también puedes tomarla fría, está igualmente deliciosa.

El espárrago es una verdura muy mediterránea y muy interesante a nivel terapéutico, pues además de ser muy rica en vitaminas y minerales, facilita la eliminación de líquidos por sus propiedades diuréticas, regula el tránsito intestinal (es muy rica en fibra), es depurativa y favorece nuestro sistema inmune.

Me encanta tomar los espárragos en crema porque:

 

  • Es una manera muy sabrosa de incorporar esta verdura verde y de darle el protagonismo que se merece. ¡Pura celebración de la primavera!
  • Al ser una verdura de rápida cocción, es una crema que tienes lista en 20 minutos.
  • Es una receta vegana (100% vegetal), y muy ligera y saludable.
  • Los espárragos conservan muy bien sus nutrientes pues le damos una cocción muy corta.
  • Resulta una base muy interesante para una cena deliciosa. La puedes acompañar con un huevo ecológico poché y consigues un maridaje perfecto.
  • Para prepararla, sólo necesitas una buena batidora, una cazuela y 3 ingredientes básicos (además de los aliños típicos y poquito de limón y menta, si lo deseas).
  • Con el método que te enseño, no vas a necesitar nata ni leche para darle sabor ni textura a tu crema de espárragos. Salteando primero las cebollas y añadiendo un poco de calabacín, vamos a obtener un resultado cremoso y aterciopelado que te va a conquistar.

Si quieres descubrir todos los trucos para conseguir una crema de verduras perfecta, te enlazo a la entrada de mi crema de coliflor y champiñones, donde vas a encontrar el paso a paso detallado y un montón de consejos y recursos para unas cremas de rechupete.

Te dejo con la receta:

 

CREMA DE ESPÁRRAGOS

Ingredientes (para 2 personas)

 

  • 1 cebolla
  • 1 manojo de espárragos – 25 unidades (250 g con los tallos fuera)
  • ½ calabacín, ecológico y con piel (100 g)
  • 1 y ½ vaso de agua
  • 1 c.c. sal marina
  • 5 hojas de menta (opcional)
  • Una pizca de pimienta negra recién molida
  • Un chorrito de AOVE
  • Un chorrito de vinagre de manzana o zumo de limón

 

Elaboración

 

  • Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana. En una cazuela, la salteamos durante 10 minutos, a fuego medio, sin tapa y con un chorrito de AOVE.
  • Añadimos el agua, la sal, tapamos, subimos a fuego fuerte y dejamos que rompa a hervir.
  • Mientras tanto, limpiamos el calabacín y los espárragos. Con un pelador, pelamos las puntas de los espárragos, que guardaremos para la decoración. Calcula que tendremos suficiente con las puntas de la mitad de los espárragos. Reservamos nuestros “tallarines” de espárrago en un bol con un chorrito de vinagre de manzana o zumo de limón. Los dejamos marinando.
  • Cortamos el calabacín y los espárragos que nos quedan a trozos medianos. Los añadimos a la cazuela cuando ya esté todo hirviendo y dejamos cocer durante 5 minutos. Apagamos el fuego, añadimos las hojas de menta y la pimienta. Trituramos con una batidora potente.
  • Servimos en plato hondo con los tallarines de espárragos en un montoncito en el centro, a modo de decoración.

 

 

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Vitamix Ascent 2500i

La auténtica responsable de que la crema de espárragos quede tan fina que ¡hasta hace burbujitas! La Vitamix es una batidora perfecta para triturar todo lo que se te antoje, ideal para la receta de hoy, porque no hay hilo de espárrago que se te resista. Es la batidora, con diferencia, que más finos deja los batidos y las cremas 😉 Puedes encontrarla en Conasi aquí.

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Y, si te ha gustado esta crema de espárragos…

Te animo a echar un vistazo a estas cremas y sopas de origen 100% vegetal, deliciosas y saludables con las que hacerte la boca agua:

 

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Sopa de remolacha

Sopa borsch vegana 

[RECETA PATROCINADA POR CONASI]

Esta sopa de remolacha, conocida como sopa borsch o borscht, es una sopa de verduras original de Ucrania, y muy extendida a lo largo de la Europa oriental y central.

Elaborada a partir de remolacha como su elemento estrella, que le confiere su característico color rojo, esta sopa de remolacha suele servirse con crema agria y admite un sinfín de variaciones. Dentro de los ingredientes más típicos para esta sopa, encontramos zanahorias, col, patatas, nabo, setas, cebolla, tomate, puerro, carne e incluso las alubias.

A mí me encanta elaborar la sopa de remolacha en su versión vegana. No me complico demasiado, así que para la receta de hoy he optado por una opción clásica, con verduras de temporada. Es calentita y reconfortante, y tiene ese toque especial que se lo confiere el yogurt de soja ecológico natural, para darle ese toque cremoso final. Además, no solo le añadimos cremosidad con el yogurt, sino que, al ser un producto fermentado, esta sopa se convierte en una receta probiótica.

Es la opción ideal para los días en que apetece una sopita calentita con un toque refrescante al final. Su color, tan llamativo, la hace perfecta para alegrar cualquier comida e incluso para compartir cuando tienes invitados. A mí me gusta especialmente para las cenas, pues es reconfortante, hidratante y acogedora.

Si quieres descubrir esta increíble sopa…

… donde te enlazo con la entrada de la receta en el blog de Conasi.

¡Ah! Y recuerda que, si te apetece comprar algo en la página web de Conasi, tienes un descuento del 5% en tu primera compra, utilizando el código de descuento CNS-NATURALMENTE.

 

Y si te ha gustado la receta…

Te recomiendo que le eches un vistazo a estas deliciosas sopas y cremas que tienes en el blog:

 

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Sopa depurativa

 

Muy buenas, ¿qué tal estás?

Hoy te traigo una receta perfecta para desintoxicar el cuerpo después de los excesos navideños y, por supuesto, siempre que sientas que lo necesitas 😉 Esta sopa depurativa es especialmente indicada cuando aún hace frío fuera y apetecen caldos y recetas calentitas.

Es una sopa de verduras básica, elaborada con las verduras más detox, y aderezada con aquellos súperalimentos que más nos ayudan a desintoxicar nuestro organismo.

Y me encanta porque:

  • Descongestiona, desinflama y ayuda a eliminar las mucosidades.
  • Es de origen 100% vegetal y 100% saludable.
  • Calienta y a la vez regenera, limpia y tonifica.
  • Es muy fácil de hacer y no requiere de tu atención por más de 10 minutos.
  • Tiene ese toque ácido del limón que combina tan bien con el jengibre y la cúrcuma.
  • Es digestiva, ligera e hidratante.

Si has estado comiendo en exceso (en especial grasas y proteínas de origen animal, además de alcohol, harinas refinadas y/o azúcar) y te apetece limpiarte a través de la alimentación, esta sopa es, simplemente, ¡la receta perfecta!

Al llevar sólo verduras (sin proteína vegetal ni fideos ni cereal integral), es mucho más ligera que sus compañeras las sopas más completas y resulta ideal cuando tu cuerpo te pide VOLVER a la verdura. Imagino que ya sabes de qué te hablo, ¿verdad? 😉

Por supuesto, puedes cambiar las verduras por otras de tu elección, pero te recomiendo estos ingredientes en particular por sus múltiples beneficios:

  • Puerro: es diurético, depurativo y antiinflamatorio. Ayuda a disminuir la tensión arterial elevada, a combatir los resfriados y mejorar las afecciones del sistema respiratorio.
  • Nabo: verdura depurativa por excelencia, es rica en fibra y contribuye a descargar las grasas acumuladas, a mejorar las defensas y a fomentar nuestro sistema inmune.
  • Shiitake: alimenta las defensas y protege el corazón, ayuda a eliminar grasas y colesterol de nuestro cuerpo.
  • Apio: verdura ligera y suave, aromática y saciante, es diurética, depurativa, digestiva y beneficia la salud cardiovascular.
  • Brócoli: verdura con propiedades anticancerígenas, es rica en vitamina C, hierro, clorofila y ácido fólico y estimula la depuración hepática.
  • Wakame: remineraliza y alcaliniza, es una importante fuente de yodo, fósforo, hierro y calcio, lo que contribuye a mantener huesos y dientes sanos. Es saciante y baja en kcal, lo que la hace ideal para mantener o perder peso.
  • Jengibre: de sabor picante, esta raíz oriental es perfecta para aromatizar nuestra sopa y, además, es antiinflamatoria, antioxidante, antiséptica, favorece la digestión y calienta el organismo, pues estimula la circulación, en especial la periférica. También estimula la pérdida de peso, al movilizar la energía del cuerpo.
  • Cúrcuma: raíz con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y anticancerígenas; tonifica, favorece las digestiones y estimula la secreción de bilis. Combinada con pimienta negra, se potencian sus efectos antiinflamatorios.
  • Limón: rico en vitamina C, este mágico cítrico depura, alcaliniza e hidrata, potencia el sistema inmune y ayuda a limpiar nuestro hígado.
  • Perejil: aligera las digestiones, refresca y estimula la pérdida de peso, como otras hierbas aromáticas. Aporta vitamina C, hierro y es muy diurético.

Vamos con la receta:

 

Ingredientes (para 3-4 personas)

  • ½ puerro
  • 6 setas shiitake frescas (también puedes utilizar shiitake secos o cualquier otra seta)
  • ½ rama de apio
  • un chorrito de AOVE
  • 1 litro de agua
  • un trozo de alga wakame de 5 x 5 cm
  • 1 c.c. sal marina sin refinar
  • un trozo de jengibre de 3 cm
  • 1 nabo pequeño
  • 1 vaso de brócoli cortado a florecitas pequeñas
  • ¼ c.c. pimienta negra
  • 1 c.p. cúrcuma
  • 2 c.s. tamari
  • Jugo de ½ limón
  • un puñado de perejil fresco

 

Elaboración

  • En una cazuela grande, salteamos el puerro cortado a juliana fina, con un pequeño chorrito de AOVE, a fuego medio, durante unos 3 minutos.
  • Mientras tanto, limpiamos las setas y las cortamos a juliana. Las añadimos al puerro y salteamos unos minutos más, hasta que estén doradas las verduras.
  • Cortamos el apio a juliana y la añadimos a la sopa. Salteamos un minuto más.
  • Añadimos al cazo 1 litro de agua, un trozo de alga wakame, una pizca de sal, y el jengibre cortado a rodajas gruesas. Subimos el fuego al máximo y esperamos que empiece a hervir. Bajamos el fuego a llama media y dejamos cocer durante 10 minutos.
  • Mientras se cuece la sopa, pelamos el nabo y lo rallamos, cortamos el brócoli a florecitas y lo limpiamos bien. Añadimos el nabo y el brócoli, una vez pasados los 10 minutos, y dejamos hervir entre 2 y 3 minutos más. Apagamos el fuego.
  • Con el fuego ya apagado, rectificamos de salado añadiendo un par de cucharadas de tamari, e incorporamos el jugo de ½ limón, la cúrcuma molida y la pimienta. Servimos con un poco de perejil fresco picado.

 

Observaciones

  • Si eres más exigente con el uso del aceite en la cocina depurativa, te recomiendo que sustituyas el aceite de oliva virgen extra por aceite de sésamo virgen de primera presión en frío (sin tostar) o bien que realices el primer salteado en agua en vez de aceite.

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Cuchillo de cerámica Kyocera

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Y, si te ha gustado la receta…

¿Te apetecen otras sopas y recetas depurativas? Aquí te dejo con algunas ideas que te pueden gustar:

 

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Crema de guisantes secos

¡Buenas! ¿Cómo estás?

Esta semana te propongo una cremita de verduras ideal para la primavera, por su efecto calmante, balsámico, y por el uso de ingredientes de temporada: la crema de guisantes secos.

Hoy, la he preparado con otras verduras verdes para que resulte más ligera, completa y cargada de vitaminas y frescor. Pero si te apetece, puedes prepararla sólo con cebolla o puerro y, por supuesto, con los guisantes verdes secos. Descubrirás así todo el sabor de esta maravillosa legumbre.

Probablemente conoces los guisantes frescos y sus virtudes, una verdura tan propia de la estación. Pero, ¿habías oído a hablar de los guisantes secos?

De hecho, actualmente esta leguminosa suave no es muy conocida en España, básicamente porque está prácticamente en desuso, pero es súper conocida en Sur América, Asia y el norte de Europa.

Una vez secos, los guisantes aumentan su cantidad de hidratos de carbono complejos y de buena calidad y se convierten en una fuente súper interesante de proteínas vegetales.

De entre sus virtudes, cabe destacar que:

  • Aportan una gran cantidad de fibra.
  • Regulan el nivel de azúcar en sange.
  • Son ricos en ácido fólico.
  • Contienen un montón de minerales, especialmente interesantes el calcio y zinc.

Existen varios tipos de guisantes secos: los verdes, los amarillos, los enteros y los partidos. Personalmente prefiero los verdes partidos, porque son más rápidos de cocer (los enteros se hacen eternos de cocinar) y más fáciles de digerir, ya que no traen pieles.

Además, son muy versátiles: con ellos podemos hacer sopas, cremas, dhals, pasteles salados, falafels y todo lo que se te antoje.

Hoy, los vamos a preparar en crema. Lo único que tienes que tener en cuenta para esta receta es cocer los guisantes con anterioridad. Con 4 medidas de agua por 1 de la legumbre, se cuecen en un cazo a fuego lento durante 50 minutos, con un trocito de alga kombu o wakame.

Pero no te avanzo más y te dejo con la receta. Simple, delicada y deliciosa:

Ingredientes (para 2-3 personas)

  • ½ puerro (con la parte verde)
  • ½ vaso de guisantes secos
  • ¼ calabacín mediano
  • ¼ brócoli
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
  • Una pizca de sal marina sin refinar
  • Unas hojas de menta fresca
  • Un chorrito de tamari (opcional)
  • Leche de coco para decorar
  • Semillas para decorar

 

Elaboración

  • Con anterioridad, cocemos en un cazo mediano el medio vaso de guisantes con dos vasos de agua, a fuego medio-bajo, durante 50 minutos, junto con un trocito de alga kombu o wakame. Si lo deseas, puedes cocer más cantidad y reservar lo que no vayas a usar en la nevera para otras elaboraciones.
  • Por otra parte, en una cazuela más grande, salteamos el puerro, cortado a juliana, durante 10 minutos y con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Añadimos el brócoli y el calabacín cortados, los guisantes ya cocidos y una pizca de sal.
  • Removemos y añadimos agua hasta cubrir las verduras. Subimos el fuego al máximo y dejamos que arranque a hervir. Hervimos por 5 minutos. Reservamos, añadimos las hojas de menta al gusto y trituramos con la ayuda de la batidora.
  • Rectificamos de sal si fuera necesario con un chorrito de tamari. Servimos con un poco de leche de coco y decoramos con unas semillas.

¡Buen provecho!

 

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Batidora Vitamix Ascent 2500i

Para triturar todo lo que se te antoje, ideal para la receta de hoy. Especialmente eficaz con las cremas de verduras fibrosas (como alcachofas, puerros, apios), porque gracias a sus potentes cuchillas, deja, incluso las cremas más difíciles, bien finitas.

Encuéntrala en Conasi aquí.

Cuchillo de cerámica Kyocera

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Seguro que te van a gustar estas cremitas deliciosas:

 

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Sopa de miso clásica

¡Buenas!

Hoy te traigo una receta ideal para la temporada invernal: la sopa de miso. Hacía mucho tiempo que quería publicar esta receta, básicamente porque es todo un clásico en la cocina macrobiótica y en la gastronomía japonesa. Uno de esos platos que cocinamos a todas horas, vaya. Hay 50 mil versiones, pero hoy te quiero mostrar la más tradicional y sencilla, la de toda la vida.

Se trata de una receta que, entre otras maravillosas virtudes, nos aporta los siguientes beneficios:

  • Calienta y tonifica el organismo en profundidad
  • Ayuda a controlar el nivel de colesterol
  • Previene la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares
  • Atenúa los síntomas de la menopausia
  • Permite detoxificar el organismo naturalmente
  • Reduce las incidencias de las alergias
  • Nos protege contra infecciones, ya que estimula el sistema inmunológico
  • Repobla la flora bacteriana y favorece la digestión, ya que es rica en probióticos

Una maravilla, ¿verdad? No es de extrañar, pues, que los japoneses la tomen todo el tiempo: sí, también – y especialmente – en el desayuno… una manera fantástica de empezar el día con buen pie y cargados de energía.

Además, resulta un complemento perfecto para cualquier dieta vegetariana y vegana, pues el miso es un condimento salado (YANG) que calienta y complementa a la perfección una alimentación basada en productos vegetales (más YIN). Es decir, que te ayudará a mantenerte centrad@, con foco y arraigado en el aquí y el ahora.

Un consejo: dependiendo de tu condición, puede ser que si tomas demasiada sopa de miso te acabes encontrando un poco tenso (igual que cuando te excedes con las algas, la sal, los horneados o los cereales integrales, por ejemplo). En este caso, simplemente reduce la cantidad y aporta más dulzor a tu alimentación a través de verduras dulces y redondas y cocciones ligeras.

Te dejo con la receta que, aunque muy sencilla, nunca pasa de moda y siempre es interesante tener a mano como uno de tus básicos:

 

Ingredientes (para 3 personas)

  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1/2 vaso de col rizada
  • 3/4 litro de agua
  • una pizca de sal marina sin refinar
  • un chorrito de AOVE
  • 1 trozo de alga wakame de 3×2 cm aproximadamente
  • 3 cucharadas de postre de mugi miso (yo particularmente prefiero el genmai miso, que puedes encontrar en Conasi a través de este enlace)
  • un poco de perejil o cilantro fresco para decorar

 

Elaboración

  • En una cazuela, salteamos con un chorrito de aceite la cebolla cortada a juliana fina durante 10 minutos a fuego medio.
  • Añadimos la zanahoria rallada y la col a juliana muy fina y rehogamos unos minutos más. Añadimos una pizca de sal marina.
  • Incorporamos el agua y el alga y dejamos hervir por 15 minutos. Apagamos el fuego.
  • En un vasito, disolvemos el miso en un poco del caldo caliente y lo añadimos a la sopa, removiendo y sin dejar que hierva (así mantenemos sus beneficios digestivos).
  • Servimos con un poco de perejil (o cilantro) picado encima.

 

Trucos y otras observaciones

  • Añádele un trozo de jengibre en la cocción y un poco de cúrcuma y pimienta negra al finalizar, si te gusta el picante y quieres aportarle un plus de efecto antiinflamatorio.
  • Esta es una de las recetas bases en macrobiótica cuando necesitas hacer un «reset» con una base sólida y sencilla para recuperarte de los excesos (junto con el estofado de azukis, el arroz integral o el hervido de hojas verdes, entre otras recetas medicinales).
  • Esta es la receta base, pero puedes adaptarla a tus necesidades y gustos. Además, puedes añadirle otros ingredientes para adaptarla a la estación del año (calabaza en otoño, apio y limón en primavera…), así tendrás una receta apta ¡para cualquier época del año!

 

 

Si te encantan las sopas y cremas, te animo a que pruebes esta deliciosa crema de betacarotenos con cacahuetes caramelizados. Te va a encantar 🙂

 

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Crema de calabaza y zanahoria con cacahuetes caramelizados

La receta de hoy es una riquísima crema especiada de calabaza y zanahoria con cacahuetes caramelizados. Es una de esas recetas que nos recuerda eso de que “somos lo que comemos”, vaya, que nuestro exterior es un reflejo de lo que hay en el interior.

Y es que esta cremita viene cargada de betacarotenos, pigmento presente en determinadas verduras y frutas que posee propiedades antioxidantes y que ayuda a potenciar el sistema inmune estimulando la producción de glóbulos blancos. Además, al transformarse en Vitamina A en tu organismo, resultan ideales para la piel y la vista. De hecho, los betacarotenos son los encargados de proporcionarte un tono de piel saludable y ayudarte con el bronceado. Así que, si quieres lucir una piel de escándalo durante todo el año, te recomiendo que los introduzcas en tu dieta de un modo regular.

Los puedes encontrar mayoritariamente en las verduras y frutas de color naranja y amarillo, pero también en algunas de color verde oscuro (la clorofila esconde el pigmento naranja bajo el verde predominante):

  • Zanahoria
  • Pimiento
  • Boniato
  • Calabaza
  • Verduras verdes como: brócoli, espinacas, coles, diente de león, judías, rúcula…
  • Frutas como: papaya, albaricoque, mango…

Los betacarotenos son mejor asimilados por el organismo si se consumen con grasa de buena calidad (un aceite bueno, aguacate…) y si están cocidos. Así pues, la crema de hoy es ideal para este propósito (con un buen aove, los cacahuetes, y bien cocinadita). Además, los cacahuetes y el cilantro también son una buena fuente de betacarotenos. Doble motivo entonces para titularla “crema de betacarotenos” 😊

Puedes encontrar más información sobre las propiedades de los betacarotenos a través de este enlace.

Y ahora, vamos al lío:

Receta crema de calabaza y zanahoria con cacahuetes caramelizados

Ingredientes (para 3 personas):

  • 2 cebollas
  • ½ calabaza grande
  • 1 zanahoria
  • 2 dientes de ajo
  • Jengibre fresco al gusto (un cubo de 1x1x1 cm será suficiente)
  • 1 c.s. comino molido
  • 1 puñado de cacahuetes tostados
  • Un chorrito de aove
  • Una pizca de sal marina sin refinar
  • Pimienta negra molida al gusto
  • Cilantro fresco para decorar
  • Para los cacahuetes caramelizados: 3 puñados de cacahuetes tostados, 1 c.s. aceite de coco, 3 c.s. de melaza de arroz o ágave

 

Elaboración

  • Pelamos las cebollas y las cortamos en juliana. En un cazo mediano, las salteamos en un chorrito de aove a fuego medio durante 10 minutos.
  • Vamos pelando la zanahoria, la calabaza y los ajos, cortamos a trozos medianos y lo añadimos a la cebolla. Salpimentamos y cocinamos 10 minutos más, dejando que se doren bien las verduras.
  • Añadimos el jengibre pelado, el comino molido y cubrimos las verduras con agua. Hervimos 10 minutos más y trituramos junto con un puñado de cacahuetes tostados. Añadimos más agua si fuera necesario. Reservamos.
  • En una sartén, calentamos una cucharada de aceite de coco, añadimos los cacahuetes y salteamos un minuto a fuego medio. Añadimos la melaza y seguimos removiendo, hasta que la melaza adopte un color de caramelo y los cacahuetes se queden pegados entre sí. Retiramos y dejamos enfriar un poco. Picamos con un cuchillo hasta obtener trozos irregulares de cacahuetes.
  • Servimos la crema con unos cacahuetes por encima y un poco de cilantro fresco recién picado.

Espero que disfrutes de la receta, te aseguro que la combinación CALABAZA + CACAHUETES + CILANTRO es brutaaal 🙂

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Y por cierto, si te interesan las cremas de verduras, échale un vistazo a este artículo, donde encontrarás todos mis mejores trucos para hacer una crema de verduras perfecta. Que tengas un feliz día.