Paella de verduras

Hace tiempo que me apetecía compartir esta receta contigo, que triunfa por sencilla y tradicional: la paella de verduras. Todo un clásico de la cocina mediterránea y que hoy vamos a preparar en su versión más saludable, aprovechando las virtudes del arroz integral.

La paella es un plato que suele ser el rey de la fiesta en días de encuentros o cuando nos apetece cocinar algo especial y de toda la vida. La podemos elaborar con mil y un ingredientes (pregúntale a un valenciano y seguro que no acaba de estar de acuerdo conmigo en este punto 😉). Y, sin duda, la paella de verduras es una de las mejores opciones cuando queremos preparar una paella tradicional y con ingredientes de origen vegetal.

Si te has pasado a los cereales integrales o te interesa hacer una paella de verduras en su versión más saludable con arroz integral, te habrás dado cuenta de que, para esta receta, no nos sirve eso de cambiar, simplemente, el arroz blanco por su versión completa. El arroz integral, como bien sabrás, se comporta de manera distinta a su homónimo refinado. Y no solo en cuanto a tiempos de cocción se refiere, sino también en cuanto a la forma de cocinar la propia paella. Aún me acuerdo de la primera vez que me dispuse a preparar una paella de verduras con arroz integral y pensé que se cocería el arroz en los 40 minutos que suele requerir normalmente cuando se cocina el integral a modo convencional… Ilusa… ¡aquel arroz nunca se cocía y no hacía más que agregar caldo y caldo y tiempo y tiempo y no había manera!

Me di cuenta entonces, de que, al sellar el arroz en crudo con la marca de verduras[1], se convertía en misión imposible hervir luego el arroz en el caldo con esas verduras. De hecho, aumentó considerablemente el tiempo de cocción e hice esperar a todos los comensales durante un buen rato más de lo previsto.

¿La solución? Sencilla: precocer el arroz con el caldo aparte, en un cazo bien tapadito durante 20 minutos. Así, en primer lugar, sofreiremos las verduras en la paella como siempre se ha hecho y, en el momento de añadir el arroz a la paella, lo haremos con el arroz que ya tenemos precocido. Se terminará de cocer en 20 minutos más y en total habremos tardado los 40 minutos que se espera de un arroz integral. Y lo mejor, el resultado: un arroz al punto, un poco al dente, pero sin que se nos caiga un diente.

 

[1] Procedimiento típico del “arrossejat”, que es como se suele hacer el arroz aquí en mi zona, en el Delta del Ebro (sur de Catalunya, tocando al País Valencià).

Si aún no te acaba de convencer la idea de pasarte al arroz integral, te dejo aquí con algunos de sus beneficios, que espero que consigan hacerte sentir devoción por este preciado cereal:

  • Al aportar azúcares complejos, el arroz integral se asimila de forma lenta y nos aporta una energía natural y extendida a lo largo de las horas, lo que nos permite mantener constantes los niveles de azúcar en sangre.
  • Fortalece páncreas y bazo y, en general, armoniza y regula el sistema digestivo, siendo uno de los cereales más digestivos.
  • Es mucho más rico en minerales y vitaminas que el arroz blanco.
  • Desde la medicina oriental, se considera uno de los cereales más equilibrados que existen y, por ello, se recomienda su consumo de forma habitual.

Pues bien, sin más preámbulos, te dejo con esta deliciosa receta de paella de verduras. Si te fijas, las verduras que he usado son bastante veraniegas (elaboré esta receta y sus fotos en verano), pero puedes cambiarlas a voluntad por las que sean de temporada y te apetezcan. Ahora mismo, la prepararía con alcachofas de mi tierra (que están preciosas) y unas florecillas de coliflor, en vez de los pimientos y berenjena. A disfrutar, pues:

 

Ingredientes (para 2-3 personas)       

  • 1 vaso de arroz integral ecológico (200g)
  • 3 y ½ vasos de caldo de verduras (875g)
  • 1 diente de ajo
  • ¼ puerro (unos 50g)
  • un trozo de pimiento rojo (1/4 aprox.) (50g)
  • ¼ berenjena (75g)
  • un trozo de pimiento verde (1/4 aprox.) (50g)
  • 4 champiñones Portobello (100g)
  • 1 tomate maduro (100g)
  • 1 c.c. pimentón dulce
  • un puñado de judías verdes (50g)
  • Un chorro de AOVE
  • Sal marina

 

Elaboración

  • Cocinamos el arroz aparte, con el caldo, durante 20 minutos, en una cazuela con tapa y a fuego lento.
  • Mientras tanto, preparamos el sofrito: en una paella con un chorrito de AOVE, añadimos el ajo bien picado. A continuación, el puerro picado y dejamos saltear un par de minutos. Incorporamos los pimientos y la berenjena, bien picados. Dejamos unos minutos e incorporamos los champiñones, laminados. Cuando esté bien cocido, añadimos el tomate rallado y dejamos que reduzca.
  • Cuando tengamos el arroz al punto, pasados los 20 minutos, añadimos el pimentón dulce a la paella, damos un par de vueltas y, a continuación, incorporamos el arroz con el caldo a la mezcla. Salamos y mezclamos. Añadimos las judías limpias haciendo forma de estrella y dejamos cocer a fuego medio durante 20 minutos más, hasta que el arroz esté cocido.

 

Trucos

Si vas a hacer más cantidad, te recomiendo que vayas reduciendo la cantidad de caldo que necesitarás. Estas medidas están pensadas para realizarlas con una paella de 30 cm de diámetro, lo que permite que el arroz quede bastante espaciado y, por lo tanto, se evapore bastante cantidad de caldo. Si ves que tu paella va a tener más de dos dedos de grosor de arroz, te recomiendo que pongas menos caldo y que acabes de ajustar a tu gusto. Y es que, a más cantidad de arroz, se va necesitando menos caldo.

A parte, la cantidad de caldo también va a variar en función de cómo te guste la paella (más suelta o más caldosa, más cruda o más hecha) y también en función de la caña que le des al fuego (a más fuego, más evaporación). Juega y descubre tu punto preferido y, si tienes dudas, me comentas 😉

 

Para esta receta de paella de verduras, te puede interesar…

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Y si te ha gustado esta paella de verduras…

Te recomiendo que eches un vistazo a estas recetas elaboradas con una base de cereales integrales:

¿Compartimos?

Crema de champiñones

Hoy quiero compartir contigo una receta súper deliciosa, muy fácil de elaborar e ideal para subir nuestras defensas: la crema de champiñones. Esta es una de mis cremas favoritas, pues los champiñones aportan un gusto espectacular a esta receta. Además, es una de las cremas más rápidas que conozco, ya que los champiñones se cuecen enseguida, con lo cual es la crema perfecta para los días en los que no nos apetece pasarnos demasiado tiempo en la cocina.

Para apoyarte y hacer tribu (virtual) en estos días tan extraños que estamos viviendo, me apetece compartir contigo una receta que cumpla con estas 3 condiciones: primero, que suba las defensas de manera natural; segundo, que sea fácil de elaborar, sin grandes complicaciones; y, finalmente, que los ingredientes sean fáciles de encontrar. Y, por supuesto, esta deliciosa crema de champiñones cumple con estos requisitos 😊

Para reforzar nuestro sistema inmune y mantenernos lo más fuertes posibles, es momento de:

 

  • Hidratarnos con caldos vegetales calientes, sopas, añadiendo miso o tamari eco al final de nuestras elaboraciones.
  • Introducir más alimentos que refuerzan el sistema inmune: setas, shiitake, jengibre, cebolla, ajo, nabo, raíces de toda clase, peras, equinácea, verduras de hoja verde y verduras naranjas, jalea real, propóleo…
  • Reforzarnos con ingredientes ricos en vitamina C: perejil, pimientos, coles, brócoli y crucíferas, cítricos.
  • Mantener una flora bacteriana saludable con probióticos a diario: chucrut, encurtidos caseros, kéfir, yogures ecológicos, miso y tamari sin pasteurizar, amazake…
  • Evitar lácteos, harinas refinadas, azúcar y productos procesados.
  • Hacer ejercicio y dormir bien.

Si te interesa el tema, te enlazo al siguiente artículo de Carla Zaplana en la revista CuerpoMente, donde desarrolla el tema con más profundidad.

A nivel específico, los champiñones son muy interesantes por su sabor y textura (me ayudan a aportar el toque mágico a un montón de recetas vegetarianas), son diuréticos, ayudan a evitar la retención de líquidos, son depurativos y a la vez suben las defensas. Así que son perfectos para la receta de hoy 😊

Si quieres descubrir todos los trucos para conseguir una crema de verduras perfecta, te enlazo a la receta de mi crema de coliflor y champiñones, donde vas a encontrar el paso a paso detallado y un montón de consejos y recursos para unas cremas de rechupete.

Te dejo a continuación con la receta de crema de champiñones:

 

Ingredientes (para 2 – 3 personas)

 

  • 1 cebolla mediana
  • 400g champiñones limpios
  • 3 dientes de ajo
  • 1 c.p. tomillo
  • Sal marina y pimienta negra al gusto
  • Un chorrito de AOVE
  • 1 taza de bebida de avena
  • De 1 a 2 tazas de agua (en función del fuego y tu gusto)
  • Para decorar: un par de cucharadas de yogur de soja ecológico

 

Elaboración

 

  • Pelamos la cebolla y los ajos y lo cortamos todo en juliana. En una cazuela, salteamos primero los ajos con un chorrito de AOVE y justo a continuación añadimos la cebolla. Dejamos pochar durante unos 8 minutos, a fuego medio y sin tapa.
  • Limpiamos los champiñones y los laminamos. Subimos el fuego y añadimos las setas, mezclamos de vez en cuando. Cuando se haya evaporado el agua que sueltan los champiñones y estén un poco doradas las verduras, salpimentamos, añadimos el tomillo, la bebida de avena y 1 taza de agua y dejamos que hierva todo, a fuego medio, durante unos 5 minutos más.
  • Trituramos, añadimos el resto del agua (si es necesario), y servimos decorando con un poco de yogur de soja eco, una pizca de pimienta negra recién molida, un poquito de tomillo y un chorrito de aove.

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Te animo a echarle un vistazo a estas otras cremitas vegetales con las que deleitar tu paladar y el de los tuyos. Cremas de:

¿Compartimos la receta?

Sopa de cebolla vegana

Con la llegada del frío, apetece encender los fuegos y preparar platos calentitos, de cuchara, de cocción lenta, reconfortantes y sabrosos. Hoy es el turno de la clásica sopa de cebolla, una sopa ideal para hacernos entrar en calor y aportarnos mucho confort, elaborada en su versión más saludable y vegana: nuestra sopa de cebolla vegana.

Esta receta, originaria de Francia y de hecho ya popular en varias zonas de Europa durante la época medieval, es una de las elaboraciones más tradicionales, sencillas y deliciosas que conozco. Es famosa en todo el mundo, y se elabora, sin ir más lejos, a partir de cebollas caramelizadas, fuego lento y tiempo.

Precisamente, la grandeza de esta receta se encuentra en el hecho de elevar a protagonista una de las verduras más populares y todo terreno que conocemos, la cebolla. Así pues, este plato sintetiza a la perfección uno de los valores que tanto me gusta transmitir en la cocina: el amor por lo sencillo, el amor por los ingredientes de toda la vida, que, elaborados con mimo y pasión, alimentan y nutren con sabiduría a toda la familia.

En la receta tradicional, se sofríen las cebollas en mantequilla y se dejan cocer en caldo de carne (normalmente de ternera) y vino blanco. Se espesa con harina blanca y se sirve con rebanadas de pan blanco tostadas y gratinadas con gruyere o emmental rallado.

Para nuestra sopa de cebolla vegana, utilizaremos aceite de oliva virgen extra en vez de mantequilla y la coceremos en agua (o caldo de verduras). Mantendremos el chorrito de vino blanco, utilizaremos un poquito de harina de arroz integral para espesar y añadiremos un toque de miso (opcional) al final para salar y darle nuestro toque probiótico. Para las tostadas, utilizaremos un pan de calidad, integral ecológico, y las gratinaremos con un toque de levadura nutricional.

Esta receta es una de las primeras que tuve el placer de cocinar cuando me mudé a Barcelona en mi periodo universitario. Y, de hecho, fue mi padre quien me supo transmitir, con gran esmero, el valor y técnica necesarios para elaborar esta reconfortante sopa de cebolla vegana, una gran fórmula que me sacó de mis primeros apuros en la cocina como estudiante recién independizada.

Siguiendo sus consejos, lo más importante para conseguir una sopa de cebolla deliciosa es dejar que la cebolla se caramelice por completo antes de añadir el agua y el resto de ingredientes y llevarla a ebullición. Como más tiempo dejemos a la cebolla pochar, más rica nos saldrá la sopa. No debemos tener prisa en este punto. Recordemos que el sabor que saque la propia cebolla será el sabor que obtendremos en nuestra sopa, así de simple. Por lo tanto, vamos a cocer lentamente la cebolla hasta que esté caramelizada por completo (mínimo 50 minutos) y así alcanzar el mejor sabor posible. Luego, añadiremos agua, dejaremos acabar de cocer, y le daremos el toque crujiente con unas tostadas gratinadas al horno.

Esta sopa de cebolla vegana, además, se nutre de las propiedades de la cebolla, que nos aportan un montón de beneficios:

 

  • Depurativa: es capaz de eliminar las toxinas que se producen en el estómago tras la digestión.
  • Cardiosaludable: previene el colesterol LDL (“malo”) y los triglicéridos.
  • Digestiva: bien cocida, alivia las digestiones pesadas, el estreñimiento y la flatulencia. En macrobiótica, se considera una de las verduras ideales para nutrir estómago, bazo y páncreas.
  • Diurética: ayuda a eliminar líquidos y a regular la circulación en piernas y casos de hipertensión.
  • Antiséptica: ideal frente a desajustes respiratorios y resfriados.
  • Antioxidante: contiene quercitina, un flavonoide con propiedades antiinflamatorias, antialérgicas y protectoras frente al cáncer.
  • Antidiabética: ayuda a reducir el nivel de azúcar en sangre en personas diabéticas.

[Si quieres más información sobre las propiedades y beneficios de la cebolla, te dejo con este artículo que puedes encontrar en la revista Cuerpo Mente, en el que me he basado para describir este apartado.]

Por todo esto, esta receta es una de mis recetas favoritas para otoño e invierno. Resulta calentita, nutritiva, clásica, y muy sencilla y económica. Y, de hecho, puedes incluso simplificarla más. Quedándote sólo con las cebollas, agua, sal y aove, te quedará una sopa igualmente deliciosa. Así de poderosa es la cebolla y el tiempo 😊

Te dejo a continuación con la receta de esta reconfortante sopa de cebolla vegana:

 

Ingredientes (para 3 personas)

  • 1 kg cebolla dulce (4 unidades grandes)
  • 3 c.s. AOVE
  • 1/3 vaso vino blanco (opcional)
  • 1 c.c. tomillo (opcional)
  • 1 c.s. harina de arroz integral ecológica
  • Una pizca de sal marina sin refinar
  • Una pizca de pimienta negra recién molida
  • 1 litro de agua
  • 2 c.p. mugi miso (o cualquier otro miso de intensidad media, opcional)
  • Para las tostadas: un par de rebanadas pequeñas por persona de pan integral ecológico (con o sin gluten, a voluntad), hasta 2 c.s. de levadura nutricional

 

Elaboración

  • En una olla con fondo grueso, pochamos las cebollas cortadas en juliana fina, con el aceite de oliva, a fuego lento, hasta que las cebollas estén caramelizadas (1 hora aproximadamente). Lo hacemos sin tapa, para permitir que se evapore el agua, y vamos mezclando cada pocos minutos, para que no se nos pegue.
  • Añadimos el vino blanco y dejamos que se evapore, dejando cocer 15 minutos más.
  • Salpimentamos. Debemos tener en cuenta que, si vamos a usar miso, en este paso debemos poner muy poquita sal, pues el miso ya es un condimento muy salado de por sí.
  • Añadimos el tomillo y la harina. Vamos mezclando y cocemos un par de minutos para que se dore ligeramente la harina, sin parar de remover, para que no se nos pegue.
  • Añadimos el agua poco a poco sin parar de mezclar. Papamos y subimos el fuego para que arranque a hervir la sopa y, una vez hirviendo, dejamos cocer a fuego bajo durante 30 minutos más.
  • Mientras, preparamos las rebanadas de pan: calentamos el horno a 170ºC e introducimos el pan a rebanadas en una bandeja. Dejamos cocer durante 15 minutos, hasta que estén bien tostadas.
  • Subimos al máximo el horno con la función gratinador. Añadimos la levadura nutricional por encima de las tostadas y doramos 5 minutos más.
  • Apagamos el fuego de nuestra sopa. En un vaso, mezclamos el miso con un par de cucharadas del caldo de nuestra sopa caliente. Una vez deshecho, introducimos el miso a la sopa y mezclamos bien.
  • Servimos en un cuenco nuestra sopa con unas tostadas por encima.

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Cuchillo de cerámica Kyocera

Para pelar y cortar las verduras, un buen cuchillo de cerámica es indispensable en mi cocina. Porque, además, no se desafilan y son más ligeros que los de acero.

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Y, si te ha gustado la receta de sopa de cebolla vegana…

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¿Compartimos?

Cuscús de coliflor

La primavera está a la vuelta de la esquina y empiezan a apetecer recetas más fresquitas con las que aligerar el organismo y prepararnos para la llegada de la nueva estación. La semana pasada te traía esta deliciosa ensalada de alcachofas, y esta semana he querido seguir con verdura de temporada y presentarte este suculento cuscús de coliflor.

La coliflor es una verdura muy rica en vitaminas, fibra, antioxidantes y tiene un gran poder saciante. Su temporada, en España, tiene lugar de noviembre a abril. Muchos meses, pues, para disfrutar de las virtudes de esta preciada crucífera. A mí, personalmente, me encanta, cocinada de todas las formas posibles. Pero también conozco a muchas personas a quienes les resulta una verdura un tanto incómoda.

Por eso, es mi intención sorprenderte con nuevas preparaciones que tengan la coliflor como protagonista, como en nuestro cuscús de coliflor. Y así puedas darle un giro a esta verdura, la disfrutes de manera deliciosa y, además, incorpores en tu vida todos sus beneficios.

De hecho, la coliflor es una verdura súper versátil, pues puedes utilizarla en un montón de elaboraciones:

  • Como base para pizzas. Se ha puesto muy de moda en dietas sin gluten y, sin duda, es una idea de lo más saludable. Aquí te dejo con la propuesta de Danza de Fogones.
  • Hervida unos pocos minutos y en vinagreta de mostaza, perfecta como ensalada. A mí me encanta así, porque queda muy crujiente.
  • Gratinada con una bechamel vegana (te dejo el enlace aquí a mis canelones veganos, donde encontrarás la receta de la bechamel de mi abuela).
  • Como base para purés y cremas de verduras (como en esta cremita de colifor y champiñones).
  • Como base para salsas de pasta. ¿Sabías que puedes hacer unos nutritivos espaguetis con salsa de queso usando esta crucífera como base? Te enlazo aquí con mi receta de macarrones con salsa de queso vegana que te va a chiflar.

Y, cómo no, podemos usarla para elaborar este delicioso cuscús de coliflor. Una manera de tomar la coliflor muy original y que se ha vuelto muy popular en los últimos años.

Para elaborar nuestro particular cuscús, simplemente hemos triturado las florecitas en el vaso de la batidora durante unos segundos a velocidad media, para que la coliflor quede bien picada, pero sin que se forme una pasta. Una vez lo tenemos listo, podemos utilizarlo directamente en crudo o macerarlo con un chorrito de limón. Así es ideal para las ensaladas de primavera.

En la receta de hoy, vamos a servirlo al estilo marroquí, salteado ligeramente junto con el resto de los ingredientes, para lograr un plato caliente. Pero, si lo prefieres, puedes apagar el fuego junto antes de echar el cuscús y simplemente mezclarlo, para mantener la coliflor cruda.

Esta versión del cuscús es una de mis favoritas, ¡sin duda! Y me encanta por varios motivos:

  • Al cambiar el cuscús tradicional por coliflor, estamos elaborando una receta más rica en verduras y menos en hidratos de carbono, lo cual es muy interesante si quieres introducir más verduras en tu vida y reducir los carbohidratos.
  • El sabor es riquísimo, y súper parecido al original. Realmente parece cuscús de sémola de trigo. Dale a probar a tus amig@s y/o familia y me comentas la reacción 😉 De color, es un poco más blanco que el original, por eso a mí me gusta agregarle un poquito de cúrcuma. Así obtenemos ese toque amarillo del cuscús de trigo.
  • Tiene el punto perfecto entre crujiente y jugoso, gracias al toque del zumo de limón.
  • Es ácido, especiado, fresco… al más puro estilo marroquí.
  • Se prepara rápidamente (no tardarás más de 10 minutos), ensuciamos una sola sartén y es una manera facilísima de comer más sano.
  • Es vegana, con ingredientes de origen 100% vegetal.
  • Es una receta perfecta tanto como entrante como guarnición de tu plato principal. Por la noche, incluso puede servirte como plato único.

Vamos a ver cómo preparar este delicioso cuscús de coliflor:

 

Ingredientes (para 2 personas)

  • ½ cebolla morada
  • 1 vaso de garbanzos cocidos (180g)
  • ½ coliflor mediana
  • Especias al gusto: yo uso 2 c.c. comino molido, 1 c.c. pimentón dulce (y un poco más para decorar), 2 c.c. cilantro en polvo, 1 c.c. ajo en polvo, 1 c.c. cúrcuma.
  • 1 c.s. uvas pasas (opcional)
  • 1 vaso espinacas frescas (1/2 manojo)
  • Un chorrito de AOVE
  • Pimienta negra y sal marina al gusto
  • 2 c.s. zumo de limón
  • Perejil o albahaca fresca para decorar

Elaboración

  • En una sartén a fuego medio, salteamos durante un par de minutos la cebolla, cortada a juliana, con un chorrito de AOVE. Añadimos los garbanzos y dejamos rostizar unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando.
  • Mientras tanto, limpiamos la coliflor y la picamos en el vaso de la batidora o en una picadora. Lo hacemos a velocidad media y durante unos cuantos segundos, hasta que veamos que la coliflor queda granulada, pero no hecha una pasta. Reservamos.
  • Añadimos las especias a los garbanzos. Salpimentamos y dejamos que se doren durante un par de minutos. Añadimos la coliflor, las pasas y mezclamos bien y cocemos un minuto más.
  • Mientras de calienta la coliflor, limpiamos las espinacas y las picamos bien finas. Las añadimos a la mezcla y apagamos el fuego. Acabamos el plato con un chorrito de zumo de limón. Mezclamos.
  • Servimos con unas hojitas frescas de albahaca o perejil y espolvoreamos por encima un poco de pimentón dulce.

 

Para este cuscús de coliflor, te puede interesar…

Vitamix Ascent 2500

Para triturar todo lo que se te antoje, ideal para la receta de hoy, porque te deja la coliflor bien triturada.

Puedes encontrarla en Conasi aquí. Y recuerda que, con el código CNS-NATURALMENTE, tienes un 5% de descuento en tu primera compra.

Sartén SKK

Yo de momento estoy usando la sartén de Castey, que me parece una opción adecuada. De todos modos, he probado varias y las que más me gustan son las sartenes ecológicas SKK, que están hechas sin teflón y con antiadherente reforzado con titanio. Si te intersa, te dejo el enlace aquí para que la encuentres en Conasi.

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Cuchillo de cerámica Kyocera

Para pelar y cortar la cebolla, o picar las espinacas, un buen cuchillo de cerámica es indispensable en mi cocina. Porque, además, no se desafila como los demás y es más ligero que los de acero.

Puedes encontrarlo en Conasi aquí. Y recuerda que tienes un 5% de descuento con el código CNS-NATURALMENTE al realizar tu primera compra en Conasi.

Y, si te ha gustado este cuscús de coliflor…

Échale un vistazo a estas recetas elaboradas con esta deliciosa crucífera:

 

¿Compartimos la receta?

Macarrones con queso vegano

Hoy te traigo una receta de pasta nutritiva y muy sabrosa que hará las delicias de cualquier paladar: los macarrones con queso vegano. Te resultarán especialmente irresistibles si eres de los que se derriten por unos buenos macarrones con una salsa cremosa y reconfortante, de aquellos que se funden en la boca.

Estos macarrones con queso vegano son una adaptación de los famosos mac and cheese norteamericanos: una receta súper popular en Estados Unidos, Canada e Inglaterra, que consiste en macarrones bañados en una salsa de queso, con la variedad cheddar como uno de sus principales ingredientes.

En la receta tradicional, los macarrones suelen servirse gratinados al horno. Pero también suelen encontrarse cocinados y servidos en una cacerola. En la versión que te propongo, la más rápida, se sirve el plato directamente de la cazuela. Sin embargo, te cuento también cómo puedes hacerlo para servir tus macarrones gratinados.

Para la salsa de queso vegana, he utilizado coliflor, zanahoria y anacardos como base. Y, la verdad es que, cuando lo pruebes, ni te vas a acordar que lleva verduras como ingredientes principales. Así, verás que es una receta perfecta para los más pequeños de la casa, para introducir verduras de manera más que disimulada 😉

En cuanto a la pasta, he escogido unos macarrones de trigo sarraceno. Me encanta la combinación trigo sarraceno + coliflor. Por eso ha resultado tan sencillo escoger esta variedad de pasta. Pero en realidad puedes usar cualquier tipo de macarrones. En América, son muy populares los elbow macaroni para esta receta (literalmente: macarrones “codo”). Sin embargo, en España no se encuentran con facilidad. Lo más parecido que puedes encontrar es la pasta tiburón.

A mí me gusta utilizar macarrones ecológicos integrales o bien otras variedades con harinas sin gluten. Me parecen mucho más digestivos e interesantes que los que se elaboran con harinas refinadas. Además, al utilizar alimentos integrales, con su germen y su fibra, la asimilación es mucho mejor, más lenta, y te aporta energía de larga duración y de mayor calidad. Vaya, que es la opción más saludable.

Esta receta de macarrones con queso me encanta porque es:

  • Cremosa
  • Saciante
  • Nutritiva
  • Calentita, ideal para días fríos de otoño e invierno
  • Acogedora
  • Muy comfort food
  • Con sabor a queso de verdad

Así que, sin más que añadir, te dejo con la receta con la que conquistarás a todo el mundo:

 

Ingredientes (para 3 personas)

  • 1 vaso de coliflor en florecillas (110 gr)
  • ½ zanahoria mediana
  • ½ vaso de anacardos crudos o almendra cruda (65 gr) + agua para remojar
  • ¼ vaso levadura nutricional + un poco más por encima
  • 1 c.s. vinagre de manzana
  • ½ vaso de agua de hervir las verduras
  • 2 c.s. AOVE
  • ½ c.c. sal marina sin refinar
  • 1 c.c. ajo en polvo
  • 1 c.p. cebolla en polvo o deshidratada
  • ½ c.c. cúrcuma en polvo
  • Una pizca de pimienta negra recién molida
  • 250 gr macarrones eco (yo he utilizado los de trigo sarraceno)
  • Perejil fresco para decorar

Elaboración

  • Dejamos a remojo los anacardos la noche anterior. Si te has olvidado, puedes dejarlos a remojo con agua hirviendo una vez empieces con la receta 😉
  • En una cazuela, ponemos a hervir agua abundante, con una pizca de sal. Una vez arranque a hervir, echamos la coliflor y la zanahoria. Dejamos cocer las verduras durante 15 minutos. Las retiramos con una espumadera y sacamos también ½ vaso de agua, que utilizaremos para la salsa.
  • Devolvemos la cazuela al fuego, dejamos que arranque a hervir de nuevo, e introducimos los macarrones. Dejamos cocinar el tiempo que indique el paquete. A mí me gusta dejarlos al dente 😊
  • En un recipiente apto para batidora de brazo o en tu personal blender, ponemos las verduras, los anacardos escurridos y el resto de los ingredientes para la salsa. Trituramos y reservamos. Si quieres, puedes alargar la salsa con un poco más de agua o incluso con bebida vegetal, especialmente si vas a gratinar tus macarrones.
  • Mezclamos los macarrones con la salsa y servimos con un poco de perejil fresco por encima. Si lo deseas, puedes ponerlos en una bandeja de horno, espolvorearlos con levadura nutricional y gratinarlos unos minutos a máxima temperatura.

 

Observaciones

  • Si vas a gratinar tus macarrones con queso, te recomiendo que alargues un poco la salsa para hacerla más líquida y dejes los macarrones más al dente de lo habitual. Así, con la segunda cocción al horno, estos van a poder cocer un poco del líquido de la salsa para terminar de cocinarse.
  • Te recomiendo que acompañes este súper plato de pasta con una fresca ensalada variada o una buena dosis de verduras cocidas levemente.
  • Si quieres hacer la receta más rápida, cuece las verduras al mismo tiempo que la pasta. Puedes hacerlo en dos ollas distintas o bien cocinar las verduras unos minutos y luego echar la pasta, de manera que las verduras y los macarrones estén cocidos al mismo tiempo. Prepara todos los ingredientes para la salsa en un recipiente, de modo que cuando las verduras estén cocidas sólo tengas que añadir estos últimos ingredientes y triturar.

 

Para esta receta, te puede interesar…

Ollas SKK para vitro y gas

Por su antiadherente libre de PFOA ni metales pesados, con las ollas SKK cocinas con total confianza sin desprender tóxicos a los alimentos.

Distribuyen el calor rápida y uniformemente tanto en la base como en las paredes. Esto permite perfectos resultados en la cocción y mayor eficiencia energética.

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Batidora Personal Blender - PB 150

Ideal para triturar pequeñas cantidades (como la de nuestra salsa de queso vegana), porque las batidoras de vaso suelen quedar demasiado grandes para tal propósito (a no ser que desees hacer cantidades industriales, por supuesto). También van muy bien para las salsas las batidoras de brazo convencionales 🙂

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Cuchara de madera de olivo

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Y si te ha gustado la receta…

Quizás te interese echarle un vistazo a estas deliciosas propuestas de pasta y elaboraciones con quesos veganos:

 

¿Compartimos la receta?

Sopa depurativa

 

Muy buenas, ¿qué tal estás?

Hoy te traigo una receta perfecta para desintoxicar el cuerpo después de los excesos navideños y, por supuesto, siempre que sientas que lo necesitas 😉 Esta sopa depurativa es especialmente indicada cuando aún hace frío fuera y apetecen caldos y recetas calentitas.

Es una sopa de verduras básica, elaborada con las verduras más detox, y aderezada con aquellos súperalimentos que más nos ayudan a desintoxicar nuestro organismo.

Y me encanta porque:

  • Descongestiona, desinflama y ayuda a eliminar las mucosidades.
  • Es de origen 100% vegetal y 100% saludable.
  • Calienta y a la vez regenera, limpia y tonifica.
  • Es muy fácil de hacer y no requiere de tu atención por más de 10 minutos.
  • Tiene ese toque ácido del limón que combina tan bien con el jengibre y la cúrcuma.
  • Es digestiva, ligera e hidratante.

Si has estado comiendo en exceso (en especial grasas y proteínas de origen animal, además de alcohol, harinas refinadas y/o azúcar) y te apetece limpiarte a través de la alimentación, esta sopa es, simplemente, ¡la receta perfecta!

Al llevar sólo verduras (sin proteína vegetal ni fideos ni cereal integral), es mucho más ligera que sus compañeras las sopas más completas y resulta ideal cuando tu cuerpo te pide VOLVER a la verdura. Imagino que ya sabes de qué te hablo, ¿verdad? 😉

Por supuesto, puedes cambiar las verduras por otras de tu elección, pero te recomiendo estos ingredientes en particular por sus múltiples beneficios:

  • Puerro: es diurético, depurativo y antiinflamatorio. Ayuda a disminuir la tensión arterial elevada, a combatir los resfriados y mejorar las afecciones del sistema respiratorio.
  • Nabo: verdura depurativa por excelencia, es rica en fibra y contribuye a descargar las grasas acumuladas, a mejorar las defensas y a fomentar nuestro sistema inmune.
  • Shiitake: alimenta las defensas y protege el corazón, ayuda a eliminar grasas y colesterol de nuestro cuerpo.
  • Apio: verdura ligera y suave, aromática y saciante, es diurética, depurativa, digestiva y beneficia la salud cardiovascular.
  • Brócoli: verdura con propiedades anticancerígenas, es rica en vitamina C, hierro, clorofila y ácido fólico y estimula la depuración hepática.
  • Wakame: remineraliza y alcaliniza, es una importante fuente de yodo, fósforo, hierro y calcio, lo que contribuye a mantener huesos y dientes sanos. Es saciante y baja en kcal, lo que la hace ideal para mantener o perder peso.
  • Jengibre: de sabor picante, esta raíz oriental es perfecta para aromatizar nuestra sopa y, además, es antiinflamatoria, antioxidante, antiséptica, favorece la digestión y calienta el organismo, pues estimula la circulación, en especial la periférica. También estimula la pérdida de peso, al movilizar la energía del cuerpo.
  • Cúrcuma: raíz con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y anticancerígenas; tonifica, favorece las digestiones y estimula la secreción de bilis. Combinada con pimienta negra, se potencian sus efectos antiinflamatorios.
  • Limón: rico en vitamina C, este mágico cítrico depura, alcaliniza e hidrata, potencia el sistema inmune y ayuda a limpiar nuestro hígado.
  • Perejil: aligera las digestiones, refresca y estimula la pérdida de peso, como otras hierbas aromáticas. Aporta vitamina C, hierro y es muy diurético.

Vamos con la receta:

 

Ingredientes (para 3-4 personas)

  • ½ puerro
  • 6 setas shiitake frescas (también puedes utilizar shiitake secos o cualquier otra seta)
  • ½ rama de apio
  • un chorrito de AOVE
  • 1 litro de agua
  • un trozo de alga wakame de 5 x 5 cm
  • 1 c.c. sal marina sin refinar
  • un trozo de jengibre de 3 cm
  • 1 nabo pequeño
  • 1 vaso de brócoli cortado a florecitas pequeñas
  • ¼ c.c. pimienta negra
  • 1 c.p. cúrcuma
  • 2 c.s. tamari
  • Jugo de ½ limón
  • un puñado de perejil fresco

 

Elaboración

  • En una cazuela grande, salteamos el puerro cortado a juliana fina, con un pequeño chorrito de AOVE, a fuego medio, durante unos 3 minutos.
  • Mientras tanto, limpiamos las setas y las cortamos a juliana. Las añadimos al puerro y salteamos unos minutos más, hasta que estén doradas las verduras.
  • Cortamos el apio a juliana y la añadimos a la sopa. Salteamos un minuto más.
  • Añadimos al cazo 1 litro de agua, un trozo de alga wakame, una pizca de sal, y el jengibre cortado a rodajas gruesas. Subimos el fuego al máximo y esperamos que empiece a hervir. Bajamos el fuego a llama media y dejamos cocer durante 10 minutos.
  • Mientras se cuece la sopa, pelamos el nabo y lo rallamos, cortamos el brócoli a florecitas y lo limpiamos bien. Añadimos el nabo y el brócoli, una vez pasados los 10 minutos, y dejamos hervir entre 2 y 3 minutos más. Apagamos el fuego.
  • Con el fuego ya apagado, rectificamos de salado añadiendo un par de cucharadas de tamari, e incorporamos el jugo de ½ limón, la cúrcuma molida y la pimienta. Servimos con un poco de perejil fresco picado.

 

Observaciones

  • Si eres más exigente con el uso del aceite en la cocina depurativa, te recomiendo que sustituyas el aceite de oliva virgen extra por aceite de sésamo virgen de primera presión en frío (sin tostar) o bien que realices el primer salteado en agua en vez de aceite.

Para esta receta, te puede interesar…

 

Cuchillo de cerámica Kyocera

Para pelar y cortar las verduras, un buen cuchillo de cerámica es indispensable en mi cocina. Porque, además, no se desafilan y son más ligeros que los de acero.

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Cuchara de madera de olivo

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Y, si te ha gustado la receta…

¿Te apetecen otras sopas y recetas depurativas? Aquí te dejo con algunas ideas que te pueden gustar:

 

¿Compartimos la receta?

Helado de chocolate casero

Ya que parece ser que ha llegado el verano de golpe, quería compartir contigo una de esas recetas que, sí o sí, vamos a querer hacer durante nuestros días de más calor: el helado de chocolate. Todo un clásico en su versión más saludable.

Y es que sí, los helados apetecen, y mucho, a partir del momento en el que las temperaturas suben. Nuestro cuerpo nos pide refrescarnos y, ¿qué mejor manera de hacerlo que con un buen helado fresquito?

Pero a la vez, los helados convencionales también tienen sus desventajas. Los que encontramos en el mercado suelen estar hechos a base de azúcar, natas, lácteos y aditivos artificiales, para conseguir el sabor y la textura deseadas. Por suerte, hay algunas marcas ecológicas que ya empiezan a comercializar helados elaborados a partir de leches vegetales y melazas orgánicas, pero son una minoría y suelen ser más difíciles de encontrar.

Por eso, mi propuesta es muy sencilla: hazte tú mism@ tus helados. Tú controlas los ingredientes y así te aseguras de que tu helado va a ser delicioso para tu paladar y para tu salud. Además, con la técnica que voy a enseñarte vas a necesitar poquísimos ingredientes, fáciles de encontrar, y vas a tener hecho el helado en menos de 10 minutos.

Antes de empezar, quería comentarte que existen varias técnicas para hacer helados. Lo importante es conseguir una textura cremosa. Tradicionalmente se obtiene usando huevo, pero en cocina saludable se suele trabajar sobre estos métodos:

  • Espesando la mezcla con agar-agar y kuzu, maicena o cualquier otro espesante natural.
  • Usando leche de coco como base, que ya de por sí tiene una consistencia cremosa.
  • Usando plátanos congelados como base para nuestro helado.

Precisamente con esta última técnica es con la que vamos a trabajar. En primer lugar, porque solo necesitas plátanos congelados, y no te lías con cocciones. En segundo lugar, porque si no tienes heladera es una forma muy cómoda de hacerte un súper helado sin tener que pasar horas volviendo al congelador a triturar la mezcla.

Hoy te dejo con una receta muy fácil y absolutamente deliciosa que va a gustar a toda la familia. Un recurso perfecto para hacer más llevadero el calor del verano de manera saludable y económica.

 

Ingredientes (para 3 personas)

  • 3 plátanos maduros congelados
  • 1 chorrito de bebida de coco o cualquier otra bebida vegetal
  • 2 cucharadas de cacao puro sin azúcar
  • 2 cucharadas de crema de cacahuete sin azúcares añadidos (opcional)
  • 4 cuadraditos de chocolate negro ecológico (endulzado con Stevia o sirope de ágave)

 

Topping para nuestro helado de chocolate:

  • ½ vaso de bebida vegetal
  • 1 cucharadita de harina de arroz
  • 2 cucharaditas de cacao puro
  • 2 cucharaditas de melaza de arroz o 1 de ágave
  • Nibs de cacao para decorar

 

Elaboración

  • Sacamos los plátanos del congelador (personalmente, me gusta congelarlos pelados y enteros), los partimos en dos y los metemos en el vaso de la batidora. Trituramos hasta obtener una crema fina, incorporando un chorrito de leche de coco y el cacao.
  • Añadimos la crema de cacahuete y el chocolate. Esta vez, trituramos solo un poquito, porque queremos que nos queden trocitos de chocolate enteros.
  • Ponemos la mezcla en un recipiente y mantenemos en el congelador mientras preparamos la salsa de chocolate caliente.
  • En un cazo pequeño, calentamos todos los ingredientes (excepto los nibs de cacao), y llevamos a ebullición. Mezclamos continuamente para que no se formen grumos y para que no se enganche la mezcla al fondo del cazo.
  • Dejamos hervir un par de minutos hasta que la salsa espese. Reservamos.
  • Servimos el helado junto con un poco de la salsa caliente por encima. Decoramos con unos nibs de cacao.

¡Buen provecho y a disfrutar del calorcito!

 

Para esta receta, te puede interesar…

Vitamix Ascent 2500i

Vitamix es una batidora muy potente, ideal para la receta de hoy, porque para triturar las frutas congeladas necesitamos una máquina que tenga potencia. De hecho, con las batidoras convencionales vas a necesitar añadir más líquido a los plátanos para no estropear las cuchillas. Así que, luego, vas a tener que volver a poner la mezcla en el congelador, porque el helado ya no estará helado una vez triturado todo.

Con Vitamix, te aseguras de que los helados y smoothies quedan perfectos.

Te dejo con el enlace de afiliados a Conasi aquí y acuérdate de tu descuento del 5% por tu primera compra con el código CNS-NATURALMENTE.

Si te gustan las recetas cremosas a base de frutas, te recomiendo que le eches un vistazo a estas deliciosas recetas:

 

¿Compartimos?

Salsa carbonara vegetal

¡Buenas!

¿Cómo estás?

Espero que muy bien 🙂 Hoy te traigo una receta que suuper rica en su versión más saludable: la salsa carbonara. Hoy la vamos a hacer en mi versión vegetariana y sin lácteos (pero sí lleva huevo). Pero si quieres, la puedes adaptar fácilmente a la versión vegana (evitando las yemas y listos 😉 ).

Esta es una de esas recetas que, de vez en cuando, nos apetece hacer, y siempre es interesante tener opciones para disfrutar del antojo por una deliciosa carbonara de origen vegetal. Ya verás, es deliciosa, y además nos evitamos los quesos, natas y bacon que, al fin y al cabo, no son nada sanos.

Como verás, es una receta bastante proteínica (tenemos el tempeh, el tofu, los huevos, los anacardos…) y, si la sirves con unos buenos espaguetis, resulta ideal para tomar cuando practicamos deporte 😊

Para hacerla, vas a necesitar:

 

Ingredientes (para 2 personas)

  • 200 gr espaguetis integrales (o espaguetis de calabacín servidos crudos)
  • agua abundante
  • sal marina sin refinar

Para la salsa:

  • ½ vaso de bebida vegetal
  • 200 gr de tofu ahumado
  • ½ vaso de agua
  • 4 c.s. levadura nutricional
  • ½ vaso de anacardos
  • Jugo de ½ limón mediano
  • 2 c.s. de AOVE (yo he usado el aceite de freír el tempeh)
  • 1 c.c. cúrcuma
  • 2 yemas de huevos ecológicos (opcional)
  • Pimienta negra al gusto
  • Una pizca de sal marina

Para el “bacon”:

  • 60 gr tempeh
  • 2 c.s. tamari
  • 2 c.s. ágave
  • 1 c.s. vinagre de manzana
  • 1 c.c. pimentón rojo
  • ½ c.c. ajo molido
  • Un chorro de AOVE

Elaboración

  • Empezamos con el «bacon»: cortamos el tempeh a bastoncitos y lo freímos en un chorrito de aceite de oliva. Cuando se vaya dorando, añadimos el resto de los ingredientes y dejamos cocer un par de minutos más, hasta que se caramelice y se dore. Disponemos en un plato plano cubierto de papel absorbente. Reservamos.
  • En una olla grande con agua abundante hirviendo a borbotones, añadimos una buena pizca de sal marina y cocemos los espaguetis, hasta que estén al dente.
  • Mientras se cuece la pasta, preparamos la salsa: disponemos todos los ingredientes (excepto los huevos) en el vaso de la batidora y trituramos hasta obtener una crema fina.
  • Colamos la pasta, la mezclamos con la salsa, añadimos las yemas de huevo (opcionalmente) y servimos en un plato con el tempeh por encima, unas hojitas de albahaca fresca y un poco de pimienta negra recién molida.

¡Buen provecho!

 

Para la receta de hoy, he usado:

Sartén SKK

Las sartenes ecológicas SKK están hechas sin teflón y con antiadherente reforzado con titanio, de calidad superior. Además, puedes elegir entre 13 tamaños diferentes. Encuéntrala aquí.

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Batidora Vitamix Ascent 2500i

Para triturar todo lo que se te antoje, ideal para la receta de hoy, porque te deja una salsa finísima y encima la puedes calentar directamente con su programa de sopas 😉

Encuéntrala en Conasi aquí.

Espátula de sillicona

Para aprovechar toda la salsa del vaso de la batidora, vas a necesitar una buena espátula de silicona, libre de tóxicos.

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Si te gustan las recetas italianas, échale un vistazo a esta cremosa pannacotta vegana y a su hermano el tiramisú. Sencillamente deliciosos 🙂

 

Y, si te ha gustado la receta, comparte 😉

Hamburguesa de quinoa vegana

Esta hamburguesa de quinoa vegana es una de aquellas recetas que llegan inspiradas por un lugar. Por los sabores, los ingredientes y técnicas que allí se practican. Hoy, ese lugar es Perú, país que he tenido la oportunidad de descubrir recientemente y cuya gastronomía me fascina.

Para crear esta deliciosa hamburguesa de quinoa, me he basado en ingredientes típicos de la cocina criolla como: quinoa, chía, ají, aceitunas negras, culantro (=cilantro), palta (=aguacate), piña y camote (=boniato), además de una elaboración estrella: la “sarsa” (=cebolla marinada), que normalmente se usa como acompañamiento para todo tipo de elaboraciones y que hoy disfrutamos también en esta preparación.

Como verás, esta hamburguesa de quinoa es muy sencilla de preparar, aunque requiere su tiempo, como la mayoría de hamburguesas vegetarianas. En casa, suelo hacer masa de más y así tenemos para varios días, al momento de servir solo tendrás que pasarlas por la plancha o calentarlas al horno.

Si te fijas, esta burger tiene su magia: aporta un montón de energía de buena calidad. La he cargado bien de verde (quería que tuviese un montón de clorofila: espinacas, puerro y cilantro) y, además, nos beneficiamos de las propiedades de superalimentos como la quinoa y la chía.

El secreto de la receta de hoy es preparar todas las elaboraciones y que cada uno se prepare la hamburguesa como más le guste. Es un éxito asegurado.

Te dejo con la receta de la hamburguesa de quinoa vegana:

 

Ingredientes (para 4 personas)

  • 1 vaso de quinoa tricolor
  • 2 vasos de agua
  • 1 cebolla
  • 4 manojos de espinacas frescas
  • 1 diente de ajo
  • 50 gr semillas de chía
  • 1 puerro
  • 50 gr aceitunas negras deshuesadas
  • 1 ají
  • 50 gr de harina de amaranto o de avena
  • Sal marina sin refinar
  • 1 c.c. pimienta negra molida
  • 1 c.s. comino
  • Cilantro fresco al gusto
  • Aove

Guarnición:

  • Para las “patatas fritas”: 2 boniatos, 2 ajos, hierbas y especias al gusto, una pizca de sal marina
  • Para la mayonesa de aguacate: 2 aguacates, 1 ajo, 100 ml de aove, una pizca de sal, 1 lima
  • 1 bandeja de champiñones
  • 4 rodajas de piña de 1 cm de grosor
  • Para la “sarsa” criolla o cebolla marinada: ½ cebolla morada, 1 pizca de sal, cilantro fresco al gusto, 1 lima, ají en juliana fina al gusto.
  • Unas hojas de espinaca fresca
  • 4 panes de hamburguesa de buena calidad

 

Elaboración

 

Para las burgers:

  • En una cazuela de fondo grueso, calentamos 2 medidas de agua. Limpiamos la medida de quinoa pasándola debajo del grifo en un colador fino. Cuando el agua hierva, añadimos una pizca de sal marina y la quinoa. Mezclamos, bajamos el fuego al mínimo, tapamos y dejamos cocer por 20 minutos o hasta que la quinoa absorba todo el agua y el aro del pseudocereal se despegue.
  • Mientras tanto, salteamos las verduras en una sartén, bien picaditas: primero la cebolla y el puerro (también la parte verde), luego añadimos el ají y finalmente las espinacas. Salpimentamos y reservamos en un bol grande.
  • Añadimos al bol la quinoa recién cocida, el diente de ajo picadito, las semillas de chía, las aceitunas negras cortadas a trocitos, las especies, hierbas. Mezclamos y dejamos reposar unos minutos. Añadimos las harinas poco a poco en función de lo espesa que nos haya quedado la masa.
  • Damos forma de hamburguesas con las manos ligeramente mojadas y pasamos por la plancha.

 

Para las “patatas fritas”:

  • Pelamos los boniatos y los cortamos en la forma típica de las “patatas fritas”. Lo disponemos en una bandeja de horno con un chorrito de aove, una pizca de sal, las especies, hierbas y ajos. Mezclamos con las manos y dejamos hornear 30 minutos a 180ºC.

Para la mayonesa de aguacate:

  • Disponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y batimos hasta obtener una crema fina y espesa. Reservamos.

 Para los champiñones:

  • Limpiamos los champiñones, los cortamos a láminas y los salteamos en un wok, a fuego fuerte, con un chorrito de aove, hasta que estén dorados. Salpimentamos al final. Reservamos.

Para la piña:

  • Cortamos 4 rodajas de piña finas y las pasamos por la plancha, unos minutos por cada lado, hasta que queden doradas. Reservamos.

Para la “sarsa”:

  • Cortamos la cebolla en juliana y la salpimentamos, rociamos con lima y ají picado al gusto. Mezclamos bien. Añadimos cilantro picado por encima.

Para montar la burger:

  • Cortamos el pan por la mitad, lo tostamos un poquito. Untamos la mayonesa. Disponemos la rodaja de piña, unas hojas de espinacas frescas. Encima colocamos la hamburguesa. Luego los champiñones. Y finalmente la cebolla marinada. Tapamos y ¡a disfrutar!

Para esta hamburguesa de quinoa, te puede interesar:

Batidora clásica Bamix

Una batidora de vaso tipo Bamix. Las batidoras de vaso son perfectas cuando necesitas preparar cantidades pequeñas: salsas, vinagretas, mayonesas… Y para la mayonesa de aguacate de hoy es ideal.

La batidora Bamix Classic es muy interesante porque el acero inoxidable usado es de la mejor calidad y, además, te aseguran que se trata de un producto de gran calidad y que te va a durar años. Te dejo el enlace aquí para encontrarla en Conasi y recuerda que, por venir de mi parte, tienes un descuento del 5% en tu primera compra utilizando el código CNS-NATURALMENTE.

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Bandeja de horno

Para hornear los boniatos y todo lo que te apetezca. Está hecha de vidrio borosilicato, material que no desprende tóxicos y es altamente resistente al calor. Encuéntrala en Conasi aquí.

Si te ha gustado esta hamburguesa de quinoa…

y te gustan las recetas de hamburguesas veganas, descubre nuestra deliciosa hamburguesa de mijo y remolacha. ¡Te va a encantar!

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Crema de calabaza y zanahoria con cacahuetes caramelizados

La receta de hoy es una riquísima crema especiada de calabaza y zanahoria con cacahuetes caramelizados. Es una de esas recetas que nos recuerda eso de que “somos lo que comemos”, vaya, que nuestro exterior es un reflejo de lo que hay en el interior.

Y es que esta cremita viene cargada de betacarotenos, pigmento presente en determinadas verduras y frutas que posee propiedades antioxidantes y que ayuda a potenciar el sistema inmune estimulando la producción de glóbulos blancos. Además, al transformarse en Vitamina A en tu organismo, resultan ideales para la piel y la vista. De hecho, los betacarotenos son los encargados de proporcionarte un tono de piel saludable y ayudarte con el bronceado. Así que, si quieres lucir una piel de escándalo durante todo el año, te recomiendo que los introduzcas en tu dieta de un modo regular.

Los puedes encontrar mayoritariamente en las verduras y frutas de color naranja y amarillo, pero también en algunas de color verde oscuro (la clorofila esconde el pigmento naranja bajo el verde predominante):

  • Zanahoria
  • Pimiento
  • Boniato
  • Calabaza
  • Verduras verdes como: brócoli, espinacas, coles, diente de león, judías, rúcula…
  • Frutas como: papaya, albaricoque, mango…

Los betacarotenos son mejor asimilados por el organismo si se consumen con grasa de buena calidad (un aceite bueno, aguacate…) y si están cocidos. Así pues, la crema de hoy es ideal para este propósito (con un buen aove, los cacahuetes, y bien cocinadita). Además, los cacahuetes y el cilantro también son una buena fuente de betacarotenos. Doble motivo entonces para titularla “crema de betacarotenos” 😊

Puedes encontrar más información sobre las propiedades de los betacarotenos a través de este enlace.

Y ahora, vamos al lío:

Receta crema de calabaza y zanahoria con cacahuetes caramelizados

Ingredientes (para 3 personas):

  • 2 cebollas
  • ½ calabaza grande
  • 1 zanahoria
  • 2 dientes de ajo
  • Jengibre fresco al gusto (un cubo de 1x1x1 cm será suficiente)
  • 1 c.s. comino molido
  • 1 puñado de cacahuetes tostados
  • Un chorrito de aove
  • Una pizca de sal marina sin refinar
  • Pimienta negra molida al gusto
  • Cilantro fresco para decorar
  • Para los cacahuetes caramelizados: 3 puñados de cacahuetes tostados, 1 c.s. aceite de coco, 3 c.s. de melaza de arroz o ágave

 

Elaboración

  • Pelamos las cebollas y las cortamos en juliana. En un cazo mediano, las salteamos en un chorrito de aove a fuego medio durante 10 minutos.
  • Vamos pelando la zanahoria, la calabaza y los ajos, cortamos a trozos medianos y lo añadimos a la cebolla. Salpimentamos y cocinamos 10 minutos más, dejando que se doren bien las verduras.
  • Añadimos el jengibre pelado, el comino molido y cubrimos las verduras con agua. Hervimos 10 minutos más y trituramos junto con un puñado de cacahuetes tostados. Añadimos más agua si fuera necesario. Reservamos.
  • En una sartén, calentamos una cucharada de aceite de coco, añadimos los cacahuetes y salteamos un minuto a fuego medio. Añadimos la melaza y seguimos removiendo, hasta que la melaza adopte un color de caramelo y los cacahuetes se queden pegados entre sí. Retiramos y dejamos enfriar un poco. Picamos con un cuchillo hasta obtener trozos irregulares de cacahuetes.
  • Servimos la crema con unos cacahuetes por encima y un poco de cilantro fresco recién picado.

Espero que disfrutes de la receta, te aseguro que la combinación CALABAZA + CACAHUETES + CILANTRO es brutaaal 🙂

Si te ha gustado la receta, compártela, ya sabes:

 

Y por cierto, si te interesan las cremas de verduras, échale un vistazo a este artículo, donde encontrarás todos mis mejores trucos para hacer una crema de verduras perfecta. Que tengas un feliz día.