Granola proteica

Si te gustan los cereales de desayuno y quieres probar una versión saludable y fitness, seguro que te encanta esta deliciosa granola proteica súper crujiente que arrasará en tu casa.

La granola es una elaboración típica de los Estados Unidos que consiste en mezclar copos de avena, frutos secos y miel u otras melazas y hornearlo hasta que quede crujiente. Se suele servir con leche, yogurt y/o frutas frescas. Yo hoy la he aderezado con yogurt de soja eco + kiwi + almendras del huerto tostadas. La granola es prima hermana del muesli, de origen europeo, la diferencia es que el muesli suele presentarse más suave y en trozos más pequeños.

A mí me gusta preparar la granola en horno, porque es la manera más fácil y qué menos tiempo requiere por tu parte (la metemos al horno y ¡voilà!). Pero alguna vez la he preparado tostada en la sartén. Y tengo que reconocer que es una idea genial para el verano, cuando no queremos encender el horno o cuando queremos preparar poca cantidad.

Para nuestra granola proteica, he optado por introducir una mezcla de copos de avena con copos proteicos (los de FoodSpring son de soja no transgénica), semillas variadas y canela. Puedes cambiar las semillas y frutos secos a voluntad, pero la chía debe quedarse chía (actúa de apelmazante gracias a su mucílago). Con una excepción: podría usarse lino molido en vez de chía 😉

En cuanto a la miel o melaza que tradicionalmente se usa para la granola, he usado una mezcla triturada de crema de cacahuete natural, plátano y pasas. He querido hacer una receta lo más saludable posible, prescindiendo tanto del azúcar como de otros endulzantes (que, aunque sean más saludables, no dejan de ser procesados). Por esto, he utilizado plátano y pasas para aportar el toque dulce. Y, mezclados con la crema de cacahuete, le aportan a la granola la cremosidad que necesita para crear los bloques finales.

El resultado es una granola deliciosa, crujiente y con esa combinación tan rica de cacahuete + avena + plátano + canela. Un combo de 10 y que, además, está cargada de proteínas de buena calidad. Por mi parte, desde que he empezado a hacer más deporte, me he dado cuenta de que mis necesidades proteicas han aumentado. Uno de los trucos que más me funciona es procurar que en cada comida y snack tenga una buena dosis de proteína (además de los demás nutrientes, por supuesto). Con esta granola, tenemos nuestra dosis de manera rápida e ideal como desayuno o tentempié a media mañana o media tarde.

Te dejo con la receta para que la disfrutes:

Ingredientes

Sólidos:

 

  • 1 taza copos de avena (100g)
  • 1 taza copos proteicos FoodSpring (100g)
  • ¼ taza semillas de chía (45g)
  • ¼ taza de semillas de calabaza (45g)
  • 2 c.s. almendras crudas (30g)
  • Canela 1 c.c.

“Líquidos”:

 

  • 4 c.s. mantequilla de cacahuete (90g)
  • 1 plátano maduro (100g)
  • 1/3 taza de pasas (50g)

Elaboración

 

  • Precalentamos el horno a 150ºC con ventilación.
  • En un bol grande, mezclamos todos los ingredientes sólidos.
  • A parte, trituramos con una batidora de brazo todos los ingredientes “líquidos” (digo líquidos entre comillas porque sé que no son líquidos como tal, pero al triturarlos, actúan como tal 😉). Y los añadimos al bol con los sólidos.
  • Mezclamos bien con una cuchara. Preparamos una bandeja de horno con un papel para hornear (yo uso uno de silicona), y extendemos la mezcla encima de la bandeja, de manera que quede bien extendida por toda la superficie.
  • Horneamos 12 minutos. Retiramos la bandeja del horno y mezclamos para que no se nos queme, procurando no romper demasiado las rocas que se van formando.
  • Horneamos 12-14 minutos más. Sacamos del horno y dejamos enfriar completamente. Podemos guardar la granola en un recipiente de cristal durante 5-6 días en un armario fresco y seco.

Para esta granola proteica, he usado…

Copos de proteína de FoodSpring

Para preparar esta granola proteica, he utilizado los copos de proteína de FoodSpring, elaborados con soja orgánica europea. Los encontrarás aquí

Lámina de silicona para hornear

La solución para no tener que usar papel de horno cada vez. Es perfecta como base para nuestra receta, para que nuestra granola no se enganche a la bandeja del horno.

Te enlazo a esta que puedes encontrar en Conasi. Y recuerda que, si es tu primera compra, tienes un descuento del 5% por venir de mi parte con el código CNS-NATURALMENTE.

Crema de cacahuete de FoodSpring

Crema de cacahuete elaborada justo como se tiene que elaborar: utilizando únicamente cacahuetes tostados, triturados hasta obtener crema. Puedes prepararla tú mism@, tienes la receta aquí, o bien comprarla preparada en casas que te gusten, como esta de FoodSpring

Y si te ha gustado la receta…

Puedes echarle un vistazo a estas otras recetas elaboradas con avena que te van a encantar para darle caña a tus desayunos:

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Crema de champiñones

Hoy quiero compartir contigo una receta súper deliciosa, muy fácil de elaborar e ideal para subir nuestras defensas: la crema de champiñones. Esta es una de mis cremas favoritas, pues los champiñones aportan un gusto espectacular a esta receta. Además, es una de las cremas más rápidas que conozco, ya que los champiñones se cuecen enseguida, con lo cual es la crema perfecta para los días en los que no nos apetece pasarnos demasiado tiempo en la cocina.

Para apoyarte y hacer tribu (virtual) en estos días tan extraños que estamos viviendo, me apetece compartir contigo una receta que cumpla con estas 3 condiciones: primero, que suba las defensas de manera natural; segundo, que sea fácil de elaborar, sin grandes complicaciones; y, finalmente, que los ingredientes sean fáciles de encontrar. Y, por supuesto, esta deliciosa crema de champiñones cumple con estos requisitos 😊

Para reforzar nuestro sistema inmune y mantenernos lo más fuertes posibles, es momento de:

 

  • Hidratarnos con caldos vegetales calientes, sopas, añadiendo miso o tamari eco al final de nuestras elaboraciones.
  • Introducir más alimentos que refuerzan el sistema inmune: setas, shiitake, jengibre, cebolla, ajo, nabo, raíces de toda clase, peras, equinácea, verduras de hoja verde y verduras naranjas, jalea real, propóleo…
  • Reforzarnos con ingredientes ricos en vitamina C: perejil, pimientos, coles, brócoli y crucíferas, cítricos.
  • Mantener una flora bacteriana saludable con probióticos a diario: chucrut, encurtidos caseros, kéfir, yogures ecológicos, miso y tamari sin pasteurizar, amazake…
  • Evitar lácteos, harinas refinadas, azúcar y productos procesados.
  • Hacer ejercicio y dormir bien.

Si te interesa el tema, te enlazo al siguiente artículo de Carla Zaplana en la revista CuerpoMente, donde desarrolla el tema con más profundidad.

A nivel específico, los champiñones son muy interesantes por su sabor y textura (me ayudan a aportar el toque mágico a un montón de recetas vegetarianas), son diuréticos, ayudan a evitar la retención de líquidos, son depurativos y a la vez suben las defensas. Así que son perfectos para la receta de hoy 😊

Si quieres descubrir todos los trucos para conseguir una crema de verduras perfecta, te enlazo a la receta de mi crema de coliflor y champiñones, donde vas a encontrar el paso a paso detallado y un montón de consejos y recursos para unas cremas de rechupete.

Te dejo a continuación con la receta de crema de champiñones:

 

Ingredientes (para 2 – 3 personas)

 

  • 1 cebolla mediana
  • 400g champiñones limpios
  • 3 dientes de ajo
  • 1 c.p. tomillo
  • Sal marina y pimienta negra al gusto
  • Un chorrito de AOVE
  • 1 taza de bebida de avena
  • De 1 a 2 tazas de agua (en función del fuego y tu gusto)
  • Para decorar: un par de cucharadas de yogur de soja ecológico

 

Elaboración

 

  • Pelamos la cebolla y los ajos y lo cortamos todo en juliana. En una cazuela, salteamos primero los ajos con un chorrito de AOVE y justo a continuación añadimos la cebolla. Dejamos pochar durante unos 8 minutos, a fuego medio y sin tapa.
  • Limpiamos los champiñones y los laminamos. Subimos el fuego y añadimos las setas, mezclamos de vez en cuando. Cuando se haya evaporado el agua que sueltan los champiñones y estén un poco doradas las verduras, salpimentamos, añadimos el tomillo, la bebida de avena y 1 taza de agua y dejamos que hierva todo, a fuego medio, durante unos 5 minutos más.
  • Trituramos, añadimos el resto del agua (si es necesario), y servimos decorando con un poco de yogur de soja eco, una pizca de pimienta negra recién molida, un poquito de tomillo y un chorrito de aove.

Para esta crema de champiñones, te puede interesar…

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La auténtica responsable de que las cremas de verduras nos queden tan finas. La Vitamix es una batidora perfecta para triturar todo lo que se te antoje, ideal para la receta de hoy, pues el resultado es extra cremoso. Es la batidora, con diferencia, que más finos deja los batidos y las cremas 😉 Puedes encontrarla en Conasi aquí.

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Para cortar la cebolla, champiñones y ajos, una tabla de madera me resulta de lo más cómodo y orgánico. Por eso, es un básico en mi cocina 😉

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Y si te ha gustado esta crema de champiñones…

Te animo a echarle un vistazo a estas otras cremitas vegetales con las que deleitar tu paladar y el de los tuyos. Cremas de:

¿Compartimos la receta?

Cuscús de coliflor

La primavera está a la vuelta de la esquina y empiezan a apetecer recetas más fresquitas con las que aligerar el organismo y prepararnos para la llegada de la nueva estación. La semana pasada te traía esta deliciosa ensalada de alcachofas, y esta semana he querido seguir con verdura de temporada y presentarte este suculento cuscús de coliflor.

La coliflor es una verdura muy rica en vitaminas, fibra, antioxidantes y tiene un gran poder saciante. Su temporada, en España, tiene lugar de noviembre a abril. Muchos meses, pues, para disfrutar de las virtudes de esta preciada crucífera. A mí, personalmente, me encanta, cocinada de todas las formas posibles. Pero también conozco a muchas personas a quienes les resulta una verdura un tanto incómoda.

Por eso, es mi intención sorprenderte con nuevas preparaciones que tengan la coliflor como protagonista, como en nuestro cuscús de coliflor. Y así puedas darle un giro a esta verdura, la disfrutes de manera deliciosa y, además, incorpores en tu vida todos sus beneficios.

De hecho, la coliflor es una verdura súper versátil, pues puedes utilizarla en un montón de elaboraciones:

  • Como base para pizzas. Se ha puesto muy de moda en dietas sin gluten y, sin duda, es una idea de lo más saludable. Aquí te dejo con la propuesta de Danza de Fogones.
  • Hervida unos pocos minutos y en vinagreta de mostaza, perfecta como ensalada. A mí me encanta así, porque queda muy crujiente.
  • Gratinada con una bechamel vegana (te dejo el enlace aquí a mis canelones veganos, donde encontrarás la receta de la bechamel de mi abuela).
  • Como base para purés y cremas de verduras (como en esta cremita de colifor y champiñones).
  • Como base para salsas de pasta. ¿Sabías que puedes hacer unos nutritivos espaguetis con salsa de queso usando esta crucífera como base? Te enlazo aquí con mi receta de macarrones con salsa de queso vegana que te va a chiflar.

Y, cómo no, podemos usarla para elaborar este delicioso cuscús de coliflor. Una manera de tomar la coliflor muy original y que se ha vuelto muy popular en los últimos años.

Para elaborar nuestro particular cuscús, simplemente hemos triturado las florecitas en el vaso de la batidora durante unos segundos a velocidad media, para que la coliflor quede bien picada, pero sin que se forme una pasta. Una vez lo tenemos listo, podemos utilizarlo directamente en crudo o macerarlo con un chorrito de limón. Así es ideal para las ensaladas de primavera.

En la receta de hoy, vamos a servirlo al estilo marroquí, salteado ligeramente junto con el resto de los ingredientes, para lograr un plato caliente. Pero, si lo prefieres, puedes apagar el fuego junto antes de echar el cuscús y simplemente mezclarlo, para mantener la coliflor cruda.

Esta versión del cuscús es una de mis favoritas, ¡sin duda! Y me encanta por varios motivos:

  • Al cambiar el cuscús tradicional por coliflor, estamos elaborando una receta más rica en verduras y menos en hidratos de carbono, lo cual es muy interesante si quieres introducir más verduras en tu vida y reducir los carbohidratos.
  • El sabor es riquísimo, y súper parecido al original. Realmente parece cuscús de sémola de trigo. Dale a probar a tus amig@s y/o familia y me comentas la reacción 😉 De color, es un poco más blanco que el original, por eso a mí me gusta agregarle un poquito de cúrcuma. Así obtenemos ese toque amarillo del cuscús de trigo.
  • Tiene el punto perfecto entre crujiente y jugoso, gracias al toque del zumo de limón.
  • Es ácido, especiado, fresco… al más puro estilo marroquí.
  • Se prepara rápidamente (no tardarás más de 10 minutos), ensuciamos una sola sartén y es una manera facilísima de comer más sano.
  • Es vegana, con ingredientes de origen 100% vegetal.
  • Es una receta perfecta tanto como entrante como guarnición de tu plato principal. Por la noche, incluso puede servirte como plato único.

Vamos a ver cómo preparar este delicioso cuscús de coliflor:

 

Ingredientes (para 2 personas)

  • ½ cebolla morada
  • 1 vaso de garbanzos cocidos (180g)
  • ½ coliflor mediana
  • Especias al gusto: yo uso 2 c.c. comino molido, 1 c.c. pimentón dulce (y un poco más para decorar), 2 c.c. cilantro en polvo, 1 c.c. ajo en polvo, 1 c.c. cúrcuma.
  • 1 c.s. uvas pasas (opcional)
  • 1 vaso espinacas frescas (1/2 manojo)
  • Un chorrito de AOVE
  • Pimienta negra y sal marina al gusto
  • 2 c.s. zumo de limón
  • Perejil o albahaca fresca para decorar

Elaboración

  • En una sartén a fuego medio, salteamos durante un par de minutos la cebolla, cortada a juliana, con un chorrito de AOVE. Añadimos los garbanzos y dejamos rostizar unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando.
  • Mientras tanto, limpiamos la coliflor y la picamos en el vaso de la batidora o en una picadora. Lo hacemos a velocidad media y durante unos cuantos segundos, hasta que veamos que la coliflor queda granulada, pero no hecha una pasta. Reservamos.
  • Añadimos las especias a los garbanzos. Salpimentamos y dejamos que se doren durante un par de minutos. Añadimos la coliflor, las pasas y mezclamos bien y cocemos un minuto más.
  • Mientras de calienta la coliflor, limpiamos las espinacas y las picamos bien finas. Las añadimos a la mezcla y apagamos el fuego. Acabamos el plato con un chorrito de zumo de limón. Mezclamos.
  • Servimos con unas hojitas frescas de albahaca o perejil y espolvoreamos por encima un poco de pimentón dulce.

 

Para este cuscús de coliflor, te puede interesar…

Vitamix Ascent 2500

Para triturar todo lo que se te antoje, ideal para la receta de hoy, porque te deja la coliflor bien triturada.

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Sartén SKK

Yo de momento estoy usando la sartén de Castey, que me parece una opción adecuada. De todos modos, he probado varias y las que más me gustan son las sartenes ecológicas SKK, que están hechas sin teflón y con antiadherente reforzado con titanio. Si te intersa, te dejo el enlace aquí para que la encuentres en Conasi.

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Cuchillo de cerámica Kyocera

Para pelar y cortar la cebolla, o picar las espinacas, un buen cuchillo de cerámica es indispensable en mi cocina. Porque, además, no se desafila como los demás y es más ligero que los de acero.

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Y, si te ha gustado este cuscús de coliflor…

Échale un vistazo a estas recetas elaboradas con esta deliciosa crucífera:

 

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Bizcocho de chocolate

Se acerca San Valentín… Y, con él, llega el momento perfecto para deleitarnos con elaboraciones más cuidadas, de esas que nos hacen la vida un poquito más dulce y nos estimulan en todos los sentidos. Como este delicioso bizcocho de chocolate. Que, además de saludable, no lleva gluten, es vegano y está libre de harinas y azúcares refinados.

Es la primera receta de bizcocho de chocolate que publico. Aunque, la verdad, hacía ya mucho tiempo que quería compartir contigo este tipo de receta 😊

Existen miles de versiones increíbles, por supuesto. Pero lo que hace especial a esta que te comparto hoy es que está elaborada con ingredientes que harán subir la temperatura de los comensales. Así, aprovechamos:

  • Todo el potencial del cacao, estimulante que potencia la secreción de endorfinas y dopamina.
  • Los beneficios del plátano, conocido desde antaño por su forma fálica como un potente afrodisíaco.
  • El poder revitalizante y nutritivo del trigo sarraceno, cereal integral que equilibra elemento agua, reforzando los órganos sexuales.
  • El color rosado que aporta la remolacha, símbolo de pasión y ternura.
  • La dulzura y cremosidad de la almendra, alimento asociado con la fertilidad de la mujer.
  • Y el poder afrodisíaco de las fresas.

Así que sí, este es el pastel perfecto para culminar una cena romántica.

Pero, de hecho, no creo que necesitemos demasiadas excusas para disfrutar de este bizcocho de chocolate, porque sencillamente ¡está riquísimo! Y querrás tomarlo a todas horas, independientemente de si vas a disfrutarlo sol@ o acompañad@ 😉

A mí me encanta porque:

  • Es cremoso, denso y se deshace en la boca.
  • Tiene el dulce perfecto, ni demasiado ni demasiado poco.
  • Es rico en chocolate y su sabor es intenso.
  • No lleva gluten.
  • Es saciante.
  • Está elaborado con productos de origen 100% vegetal: un postre totalmente vegano.
  • Es mil veces más saludable que los bizcochos elaborados con ingredientes refinados.
  • Es reconfortante y te transporta a tu infancia.
  • Lleva una deliciosa cobertura de remolacha, rosa, cremosa y aromática.

Pues bien, sin más preámbulos, te dejo con esta delicia para que disfrutes como más te apetezca 😉 En la fotografía tienes la receta completa (salen unas 12 raciones). Pero si te apetece, puedes hacer la mitad de cantidad, te saldrá de un tamaño perfecto si en casa sois pocos.

 

Ingredientes

Para el bizcocho de chocolate

  • 1 taza (150 gr) harina de trigo sarraceno
  • 2/3 taza (100 gr) harina de arroz integral
  • ½ taza (50 gr) cacao puro en polvo
  • 2 c.p. levadura en polvo ecológica
  • 1 c.c. bicarbonato de sodio
  • 1 pizca de sal marina
  • ½ taza sirope de agave (130 gr)
  • ¼ taza aceite de coco (50 gr)
  • 1 y ½ taza (375 gr) leche de avena sin gluten (o la bebida vegetal que quieras)
  • 1 c.p. vinagre de manzana
  • 2 plátanos muy maduros (170 gr)
  • 2 c.s. lino + 6 c.s. agua
  • Fresas o frambuesas para decorar

 

Cobertura rosa de remolacha

  • 1 taza anacardos (100 gr) puestos a remojo
  • 2 c.s. remolacha cruda rallada
  • ¼ taza de leche de coco o la leche vegetal que más te guste
  • 2 c.s. sirope de agave
  • 1 c.p. crema de almendras (opcional)
  • 2 c.s. aceite de coco ecológico

 

Elaboración

  • Precalentamos el horno a 180ºC.
  • En un bol, mezclamos todos los ingredientes secos: harinas, cacao, levadura, bicarbonato y sal. Mezclamos bien.
  • En el vaso de la batidora, introducimos todos los ingredientes líquidos: agave, aceite de coco, bebida de avena, vinagre, plátanos a trozos, lino y agua. Trituramos hasta obtener una crema bien fina.
  • Añadimos los sólidos a los líquidos, en el vaso de la batidora, y mezclamos suavemente, a baja velocidad, permitiendo que se integren bien los ingredientes.
  • Untamos un molde con aceite y lo cubrimos de harina. Esparcimos bien la harina por toda la superficie, quitando el exceso si es necesario. Echamos dentro la masa del bizcocho. Horneamos entre 50 y 60 minutos a 180ºC. Sacamos del horno.
  • Mientras se enfría, preparamos la cobertura. Colamos los anacardos y los colocamos en un recipiente alto, apto para triturar, junto con el resto de los ingredientes. Con la ayuda de la batidora de brazo, vamos triturando todo hasta obtener una crema bien fina y homogénea. Reservamos.
  • Una vez el pastel esté frío, lo desmoldamos y colocamos sobre un plato plano. Servimos con la cobertura rosa por encima y las fresas o frambuesas por encima.

Para este bizcocho de chocolate, te puede interesar…

Molde de silicona platino

El molde perfecto para hornear tus tartas, mucho más cómodo en silicona que los rígidos. Te enlazo a este de silicona platino, de la marca Lurch, que da muy buen resultado. Lo puedes encontrar en Conasi aquí. Y recuerda que tienes un 5% de descuento con el código CNS-NATURALMENTE al realizar tu primera compra.

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Vitamix Ascent 2500

Para triturar todo lo que se te antoje, ideal para la receta de hoy, porque te deja la masa bien triturada. Incluso tritura las semillas de lino, si lo dejas más rato.

Puedes encontrarla en Conasi aquí. Y recuerda que, con el código CNS-NATURALMENTE, tienes un 5% de descuento en tu primera compra.

Bol de acero inox

Me gustan los boles de acero inoxidable para cocinar porque son libres de tóxicos y mucho más cómodos de manejar que los de vidrio. Por eso, para cocinar uso boles de acero inoxidable, como estos de “A slice of green”, fabricados en acero inxocidable de la mejor calidad — los puedes encontrar aquí. Y, para servir, prefiero un bonito bol de cristal, como este de aquí.

Y, si te ha gustado este bizcocho de chocolate…

Quizás te interesa echarle un vistazo a estas deliciosas recetas donde el cacao, chocolate o algarroba son los auténticos protagonistas:

¿Compartimos la receta?

Sopa depurativa

 

Muy buenas, ¿qué tal estás?

Hoy te traigo una receta perfecta para desintoxicar el cuerpo después de los excesos navideños y, por supuesto, siempre que sientas que lo necesitas 😉 Esta sopa depurativa es especialmente indicada cuando aún hace frío fuera y apetecen caldos y recetas calentitas.

Es una sopa de verduras básica, elaborada con las verduras más detox, y aderezada con aquellos súperalimentos que más nos ayudan a desintoxicar nuestro organismo.

Y me encanta porque:

  • Descongestiona, desinflama y ayuda a eliminar las mucosidades.
  • Es de origen 100% vegetal y 100% saludable.
  • Calienta y a la vez regenera, limpia y tonifica.
  • Es muy fácil de hacer y no requiere de tu atención por más de 10 minutos.
  • Tiene ese toque ácido del limón que combina tan bien con el jengibre y la cúrcuma.
  • Es digestiva, ligera e hidratante.

Si has estado comiendo en exceso (en especial grasas y proteínas de origen animal, además de alcohol, harinas refinadas y/o azúcar) y te apetece limpiarte a través de la alimentación, esta sopa es, simplemente, ¡la receta perfecta!

Al llevar sólo verduras (sin proteína vegetal ni fideos ni cereal integral), es mucho más ligera que sus compañeras las sopas más completas y resulta ideal cuando tu cuerpo te pide VOLVER a la verdura. Imagino que ya sabes de qué te hablo, ¿verdad? 😉

Por supuesto, puedes cambiar las verduras por otras de tu elección, pero te recomiendo estos ingredientes en particular por sus múltiples beneficios:

  • Puerro: es diurético, depurativo y antiinflamatorio. Ayuda a disminuir la tensión arterial elevada, a combatir los resfriados y mejorar las afecciones del sistema respiratorio.
  • Nabo: verdura depurativa por excelencia, es rica en fibra y contribuye a descargar las grasas acumuladas, a mejorar las defensas y a fomentar nuestro sistema inmune.
  • Shiitake: alimenta las defensas y protege el corazón, ayuda a eliminar grasas y colesterol de nuestro cuerpo.
  • Apio: verdura ligera y suave, aromática y saciante, es diurética, depurativa, digestiva y beneficia la salud cardiovascular.
  • Brócoli: verdura con propiedades anticancerígenas, es rica en vitamina C, hierro, clorofila y ácido fólico y estimula la depuración hepática.
  • Wakame: remineraliza y alcaliniza, es una importante fuente de yodo, fósforo, hierro y calcio, lo que contribuye a mantener huesos y dientes sanos. Es saciante y baja en kcal, lo que la hace ideal para mantener o perder peso.
  • Jengibre: de sabor picante, esta raíz oriental es perfecta para aromatizar nuestra sopa y, además, es antiinflamatoria, antioxidante, antiséptica, favorece la digestión y calienta el organismo, pues estimula la circulación, en especial la periférica. También estimula la pérdida de peso, al movilizar la energía del cuerpo.
  • Cúrcuma: raíz con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y anticancerígenas; tonifica, favorece las digestiones y estimula la secreción de bilis. Combinada con pimienta negra, se potencian sus efectos antiinflamatorios.
  • Limón: rico en vitamina C, este mágico cítrico depura, alcaliniza e hidrata, potencia el sistema inmune y ayuda a limpiar nuestro hígado.
  • Perejil: aligera las digestiones, refresca y estimula la pérdida de peso, como otras hierbas aromáticas. Aporta vitamina C, hierro y es muy diurético.

Vamos con la receta:

 

Ingredientes (para 3-4 personas)

  • ½ puerro
  • 6 setas shiitake frescas (también puedes utilizar shiitake secos o cualquier otra seta)
  • ½ rama de apio
  • un chorrito de AOVE
  • 1 litro de agua
  • un trozo de alga wakame de 5 x 5 cm
  • 1 c.c. sal marina sin refinar
  • un trozo de jengibre de 3 cm
  • 1 nabo pequeño
  • 1 vaso de brócoli cortado a florecitas pequeñas
  • ¼ c.c. pimienta negra
  • 1 c.p. cúrcuma
  • 2 c.s. tamari
  • Jugo de ½ limón
  • un puñado de perejil fresco

 

Elaboración

  • En una cazuela grande, salteamos el puerro cortado a juliana fina, con un pequeño chorrito de AOVE, a fuego medio, durante unos 3 minutos.
  • Mientras tanto, limpiamos las setas y las cortamos a juliana. Las añadimos al puerro y salteamos unos minutos más, hasta que estén doradas las verduras.
  • Cortamos el apio a juliana y la añadimos a la sopa. Salteamos un minuto más.
  • Añadimos al cazo 1 litro de agua, un trozo de alga wakame, una pizca de sal, y el jengibre cortado a rodajas gruesas. Subimos el fuego al máximo y esperamos que empiece a hervir. Bajamos el fuego a llama media y dejamos cocer durante 10 minutos.
  • Mientras se cuece la sopa, pelamos el nabo y lo rallamos, cortamos el brócoli a florecitas y lo limpiamos bien. Añadimos el nabo y el brócoli, una vez pasados los 10 minutos, y dejamos hervir entre 2 y 3 minutos más. Apagamos el fuego.
  • Con el fuego ya apagado, rectificamos de salado añadiendo un par de cucharadas de tamari, e incorporamos el jugo de ½ limón, la cúrcuma molida y la pimienta. Servimos con un poco de perejil fresco picado.

 

Observaciones

  • Si eres más exigente con el uso del aceite en la cocina depurativa, te recomiendo que sustituyas el aceite de oliva virgen extra por aceite de sésamo virgen de primera presión en frío (sin tostar) o bien que realices el primer salteado en agua en vez de aceite.

Para esta receta, te puede interesar…

 

Cuchillo de cerámica Kyocera

Para pelar y cortar las verduras, un buen cuchillo de cerámica es indispensable en mi cocina. Porque, además, no se desafilan y son más ligeros que los de acero.

Puedes encontrarlo en Conasi aquí. Y recuerda que tienes un 5% de descuento con el código CNS-NATURALMENTE al realizar tu primera compra en Conasi.

Ollas SKK para vitro y gas

Por su antiadherente libre de PFOA ni metales pesados, con las ollas SKK cocinas con total confianza sin desprender tóxicos a los alimentos.

Distribuyen el calor rápida y uniformemente tanto en la base como en las paredes. Esto permite perfectos resultados en la cocción y mayor eficiencia energética.

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Cuchara de madera de olivo

Para remover las verduras, una cuchara de madera me resulta de lo más cómodo y orgánico. Por eso, es un básico en cualquier cocina.

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Y, si te ha gustado la receta…

¿Te apetecen otras sopas y recetas depurativas? Aquí te dejo con algunas ideas que te pueden gustar:

 

¿Compartimos la receta?

Coliflor al horno

¡Muy buenas! ¿Cómo va todo?

Hoy quiero compartir contigo una receta que no puede faltar en mis días de finales de otoño e invierno y es perfecta para introducir la verdura en tu vida de una manera rica y saludable: la coliflor especiada al horno.

Se trata de una receta súper sencilla, crujiente y deliciosa, en la cual le damos protagonismo a esta preciada crucífera. Cuando empieza la temporada de la coliflor, y aprovechando el frío exterior, me encanta cocer la coliflor al horno, pues es muy cómodo. Y no deja ese olor desagradable que ocurre cuando la cocemos hervida, jeje.

Además, con la técnica que voy a contarte, conseguirás que la coliflor quede crujiente, manteniendo así muchas más vitaminas que si dejáramos la verdura blanda.

Mi truco, para esta receta, está en las especies. Le pongo una buena cantidad de curri. Le da ese toque oriental que tanto me gusta 😉 También el pimentón ahumado le da un punto especial, ya que combina a la perfección con la coliflor.

El resultado es una receta un tanto festiva, ideal para celebraciones. Puedes usarla como como elemento protagonista en una buena ensalada templada. Añádele espinacas crudas, granada, unos piñones y una vinagreta a base de mostaza y tendrás una ensalada fenomenal. Pero también funciona de maravilla como guarnición de cualquier plato principal.

En la fotografía, la he acompañado con arroz rojo, pepino, salsa de yogur de coco y falafels (¡delicioso!).

La coliflor es una verdura muy rica en vitaminas, fibra, antioxidantes y tiene un gran poder saciante. Además, a nivel gastronómico es muy versátil, pues puedes utilizarla en un montón de recetas:

  • Como sustituto del arroz y del cuscús. Simplemente tienes que rallarla y servirla cruda o macerada con el resto de ingredientes.
  • Como base para pizzas. Se ha puesto muy de moda en dietas libres de gluten y, sin duda, es una idea de lo más saludable. Aquí te dejo con la propuesta de Danza de Fogones.
  • Hervida unos pocos minutos y en vinagreta de mostaza, perfecta como ensalada. A mí me encanta así, porque queda suuuper crujiente.
  • Gratinada con una bechamel vegana y sin gluten (te dejo el enlace aquí a mis canelones veganos, donde encontrarás la receta de la bechamel de mi abuela).
  • Como base para purés, cremas de verduras y salsas para pasta. ¿Sabías que puedes hacer unos deliciosos espaguetis al estilo Alfredo usando esta crucífera como base? Te enlazo aquí una receta de ElaVegan que te va a chiflar 😉 (está en inglés).

En definitiva, que la coliflor es una maravilla (se nota que me encanta, ¿verdad?). Pero vayamos al lío y te dejo aquí con mi versión de la receta de coliflor al horno. Para chuparse los dedos…

Ingredientes (para 4 personas)

  • 1 coliflor mediana
  • 3 dientes de ajo
  • 2 hojas de laurel
  • Una pizca de sal
  • 4 clavos de olor
  • 2 c.p. curri
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • 1 c.c. pimentón dulce ahumado
  • Otras especies de tu elección: cilantro en polvo, jengibre en polvo, nuez moscada…
  • 1 c.c. sal marina sin refinar
  • 2 c.s. AOVE

Elaboración

  • Calentamos el horno a 220ºC (con ventilador) o a 250ºC (sin ventilador).
  • Mientras tanto, limpiamos la coliflor y la cortamos a florecitas. Podemos darle un toque más rústico si separamos las flores manualmente, sin cuchillo.
  • Preparamos la bandeja del horno cubriéndola con papel parafinado y vamos disponiendo la coliflor encima.
  • Salpimentamos y vamos echando todas las especies, además de un chorrito de AOVE de buena calidad.
  • Masajeamos la coliflor y la dejamos bien esparcida en la bandeja. Este punto es importante, porque queremos que la coliflor quede crujiente, y para ello es importante que ésta ocupe la máxima superficie posible.
  • Introducimos la bandeja al horno, y horneamos durante 15 minutos (con ventilación) o durante 20 minutos (si no disponemos de ventilación en el horno).

Observaciones

  • Masajear las verduras, además de terapéutico, es esencial en esta receta, porque conseguiremos que las especies se mezclen bien y se integren en la coliflor. Además, ¡le ponemos nuestra energía!

 

Para esta receta, te puede interesar…

Lámina de silicona para hornear

La solución para no tener que usar papel de horno cada vez. Sin duda, será una de mis próximas adquisiciones (si no me lo traen los Reyes, claro 😉 ).

Te enlazo a esta que puedes encontrar en Conasi. Y recuerda que, si es tu primera compra, tienes un descuento del 5% por venir de mi parte con el código CNS-NATURALMENTE.

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Cuchillo puntilla

Una puntilla te será muy útil en esta receta para cortar la coliflor en flores. Te enlazo a este de Wüsthof de 9 cm, que podrás encontrar en Conasi. De la mejor calidad, un buen cuchillo para toda la vida.

Y recuerda que tienes un descuento del 5% en tu primera compra en Conasi con el código CNS-NATURALMENTE.

Y si te ha gustado la receta…

Échale un vistazo a estas propuestas de temporada:

 

¿Compartimos la receta?

10 recetas veganas para triunfar en Navidad

Hoy, te traigo 10 recetas veganas para triunfar en Navidad. Imagino que si me estás leyendo es porque estarás acabado de diseñar tu menú navideño y estás en busca de nuevas ideas: quizás quieres introducir algo más saludable para unas fiestas más ligeras, o quizás quieres sorprender a tu invitado vegetariano o vegano con platos elaborados a partir de ingredientes de origen vegetal.

Sea cual sea el motivo por el que estás aquí, la verdad es que las navidades, por norma general, se suelen asociar con época de excesos de todo tipo, especialmente sobre la mesa. Lo que se traduce en digestiones más pesadas, un cuerpo más intoxicado y menos salud en todos los aspectos de nuestra vida.

Por supuesto, no te voy a decir cómo vivir tu Navidad ni cómo comer durante estas fechas. Sólo una cosa: no te juzgues. Si has empezado a vivir de un modo más sano y quieres mantenerlo así durante las fiestas, fantástico. Si deseas darte algún capricho y tomar alguna cosa que normalmente no consumes, también bien. Lo importante es que escojas lo que realmente deseas, sea lo que sea, y que lo disfrutes. Que para eso está la Navidad, para disfrutar.

Pues bien, después de esta pequeña introducción, te lanzo mi propuesta personal. Quiero ayudarte en tu diseño del menú navideño y aportar un granito de salud y consciencia a tus fiestas. Quiero compartir contigo algunas ideas para que disfrutes de todo el sabor que te mereces y, además, introduzcas recetas más saludables, ligeras y de origen vegetal con estas 10 recetas veganas para triunfar en Navidad.

 

Vamos a ello:

1.

Crema de calabaza

El primer plato perfecto para la nochebuena. Es cremosa, hidratante y reconfortante, ideal para una noche fría de invierno. En esta receta, tienes una versión con cacahuetes, pero ¿qué te parece si los sustituimos por castañas? Un ingrediente muy de temporada y que hace muy de Navidad.

Si las compras secas (llamadas «pilongas»), las puedes cocer a parte con agua que las cubra, durante 1 hora aproximadamente.

También te saldrá riquísima, si, en vez de cocer la calabaza en la olla con la cebolla, la asas al horno y luego la añades a la crema.

2.

Trío de patés al estilo mediterráneo

El entrante perfecto para el picoteo del día de Navidad. En esta receta, tienes tres ideas muy mediterráneas: paté de alcachofas y tomates secos, paté de zanahoria asada y almendras, y paté de berenjena y aceitunas negras.

Por supuesto, elabora los patés que más te gusten (¿quién se resiste a un buen hummus, por ejemplo?) y acompáñalo de tus mejores crackers y sticks de verduras.

Importante, que haya sticks de verduras: zanahoria, pepino, calabacín, apio… (haz más cantidad de los de zanahoria, que triunfan más). Así te aseguras un buen aporte de vitaminas a la comida con la verdura al dente. Esencial teniendo en cuenta que la mayoría de platos típicos de Navidad van a ser en largas cocciones.

Te dejo aquí el enlace a la receta de Blueberries and Olives de crackers de semillas. Sencillamente deliciosas. Pruébalas y me cuentas 😊

3.

Una ensalada verde y deliciosa

Un plato que no puede faltar. Ideal para compensar todo el exceso de grasa, hidrato de carbono y proteína de los platos más que contundentes que suelen servirse por Navidad. Por eso, una ensalada verde y deliciosa es el plato perfecto para refrescar un poco nuestro paladar.

Introduce todo tipo de hojas verdes y añade un montón de color con más ingredientes de lo habitual. Puedes jugar con ingredientes de temporada: boniato, calabaza asada, col lombarda, naranja, mandarina, manzana, pera, coliflor, granada. Añade piñones u otros frutos secos, le dan un toque festivo muy interesante. Prepara una buena vinagreta a base de limón o vinagre de manzana, con un toque dulce.

Aquí te dejo un par de enlaces a recetas veganas de ensaladas navideñas, de Danza de Fogones:

4.

Sopa de galets

El primer plato clásico de la comida del día de Navidad en Catalunya. Aquí te dejo una receta muy interesante, para que rellenes los galets con “pilota” a base de gluten de trigo. Una propuesta muy interesante de Cilantro and Citronella.

El año que viene, cuelgo mi propia versión de la pilota 😉

5.

Boniato al horno relleno

Las verduras rellenas son siempre una fantástica opción para el principal en cualquier celebración de invierno. Calientan, tonifican y sólo necesitan un buen sofrito y mucho mimo.

¿Mi propuesta para Navidad? Seguimos la receta de boniato al horno relleno de alcachofas; pero, en vez de utilizar boniato, partimos de una bonita calabaza redonda, que rellenaremos con los ingredientes de la receta + un poco de quinoa cocida. Rico, rico.

6.

Canelones veganos tradicionales

El clásico de entre los clásicos en mi tierra para la comida de Sant Esteve (el día 26 de diciembre). Aquí te propongo una versión muy tradicional, cambiando la carne picada por lentejas rojas y elaborando una bechamel deliciosa a base de leche vegetal.

El resultado es súper nutritivo, reconfortante y, de lejos, mucho menos pesado que los canelones tradicionales.

Además, puedes cambiar el relleno al gusto (prueba con hacer un sofrito a base de cebolla, boletus y tofu… la combinación es espectacular) y, si te animas, puedes probar de hacer la “pasta” a base de láminas de calabacín o berenjena.

Este año hemos probado los de calabacín y el resultado es riquísimo. Sólo tienes que laminar el calabacín con la mandolina, escaldarlo y colocar tres tiras en un extremo de una esterilla, poner el relleno y darle forma como si de un sushi maki se tratara. Un montón de ideas, pues, para tus recetas veganas de Navidad.

7.

Trufas de cacao

El dulce perfecto para la sobremesa. Esta versión es ligera y saludable, y además está riquísima. Puedes añadir ralladura de naranja a la mezcla y vas a tener unas trufas de lo más navideñas.

Y, si te animas a darle un toque todavía más festivo, hazte con unas frambuesas liofilizadas, hazlas polvo en la batidora, y rebozas las trufas en el polvo de frambuesa. ¿Qué te parece? Te quedarán de color rojo Navidad (¡adoro estas recetas veganas!)

8.

Turrón de Suchard

Este turrón es de lo mejor que he probado. Palabra. La mezcla del chocolate con la crema de frutos secos es sencillamente espectacular, y le aporta un toque más cremoso al que es imposible de resistirte. Además, combinado con el arroz hinchado crujiente, hace las delicias de cualquier paladar.

La receta la encontrarás aquí. Y ya verás qué fácil y rápida. Es la receta perfecta para iniciarte en el mundo de los turrones caseros y triunfarás seguro.

9.

Galletas de jengibre sin gluten

Otro dulce clásico de las navidades, las galletas de jengibre. Originarias del norte de Europa, las galletas de jengibre se han hecho un rincón en nuestra cocina también. ¡Y es que son deliciosas!

Aquí te dejo con mi propuesta (sin gluten, y que lleva huevo, pero que puedes substituir sin problema por la mezcla de huevo vegano) de estas aromáticas galletas de Navidad.

10.

Polvorones de espelta

Y, para acabar, te dejo con esta maravillosa y saludable receta de polvorones caseros, de mano de las chicas de Nishime.

La encontrarás al final del artículo, en el apartado “polvorones de espelta o sin gluten”, pues puedes adaptar la receta a una versión sin gluten si así lo prefieres.


El año que viene, más y mejor. Hasta entonces, a disfrutar con los vuestros y felices fiestas 🙂

Si te han gustado estas recetas veganas para Navidad, ¿compartimos?

Chocolate a la taza de algarroba

Aprovecho que hace unas semanas impartí un taller sobre cocina saludable con algarroba, para el Espai Ebre Km0, del Ajuntament d’Amposta, para compartiros una de las recetas que más triunfaron en la sesión: el chocolate a la taza de algarroba.

Una receta sencilla, rápida y perfecta para cualquier tarde de otoño e invierno, cuando apetece algo calentito que nutra y refuerce. Además, sabes que está hecho con los mejores ingredientes. Así que es muuucho más saludable que el chocolate a la taza convencional: sin lácteos, sin azúcar. Y sólo necesitas 4 ingredientes base (+ algún extra opcional) que fácilmente tendrás en casa.

Antes de empezar con la receta, te quería presentar un poquito a nuestra amiga la algarroba, que es no es más que el fruto del árbol llamado algarrobo. Resulta que desde hace miles de años que ha estado vinculado al paisaje de la costa mediterránea. ¿No tienes memorias, de cuando eras peque, de ir al campo y chupar una vaina de algarroba?

Sí, desde siempre la algarroba ha estado en nuestros campos (los que están más cerquita del mar Mediterráneo). Y, de hecho, España es el país con más producción de algarroba a nivel mundial. Aunque también goza de mucha popularidad en otras partes del mundo, como Argentina, Perú, Marruecos y varios países mediterráneos.

La algarroba pertenece a la familia de las leguminosas, y tiene forma de vaina de color marrón oscuro que contiene, a su vez, una tierna pulpa y las semillas, más duras. Para obtener la harina de algarroba, que es el modo en el que más se suele encontrar la algarroba para consumo humano, se separa la pulpa, se tuesta y se tritura hasta obtener el polvo que conocemos.

Con las semillas, se elaboran otros preparados también muy interesantes, como la goma de garrofín, que actúa como gelificante natural y es conocido en el mercado como E-410.

Propiedades

Lo que, sin duda, me parece más interesante de este fruto es, por un lado, que es local, con lo cual con su elección favorecemos un consumo consciente. Y, por otro lado, sus beneficios para nuestro organismo:

  • Y es que, a diferencia del cacao, la algarroba no contiene teobromina y, por lo tanto, no excita ni resulta adictiva. Es perfecta para toda la familia y, en especial, para los más pequeños de la casa. Si notas que a tu hij@ le excita el cacao/chocolate, te recomiendo que evites el cacao a partir de cierta hora de la tarde y optes por elaboraciones, más suaves, a partir de la algarroba.
  • A diferencia del cacao, no contiene ácido oxálico, que inhibe la absorción de hierro y calcio.
  • Además, la algarroba es muy baja en grasas, en comparación con su compañero el cacao. Ideal para quien siga una dieta pobre en grasa.
  • También es muy rica en taninos, con lo cual tiene un gran poder astringente. Perfecto para casos de gastroenteritis y diarreas.
  • Su sabor es dulce, con lo cual no necesitaremos añadir tanto endulzante como si usáramos cacao en polvo. Puedes utilizarla como sustituto del cacao en cualquier receta. Sólo te recomiendo empezar con menos cantidad de dulce e ir añadiéndole el endulzante poco a poco, hasta encontrar su punto.

Hoy empezamos con una receta bien sencilla para ir familiarizándonos con ella, si es que aún no la conoces:  el chocolate a la taza, un «chocolate caliente» a base de algarroba, ideal para estos días tan fresquitos 😉 Funciona de maravilla como merienda, es vegana, sin gluten, sin edulcorantes refinados. Y además con todos los beneficios de la algarroba (por supuesto, también la puedes hacer cambiando la harina de algarroba por cacao en polvo puro).

Pues bien, te dejo con la receta de este delicioso chocolate a la taza:

Ingredientes (para 3 personas)

  • 2 tazas de bebida vegetal de arroz (500 gr)
  • dos cucharadas de harina de arroz integral (20 gr)
  • 2 cucharadas de harina de algarroba (20 gr)
  • Una pizca de canela en polvo o una rama de canela en rama
  • de una a dos cucharadas de melaza de arroz (25-50 gr)
  • Nata de coco (opcional) a partir de una lata de leche de coco ecológica para decorar, o bien un poco de chocolate negro eco laminado

Elaboración

  • Si queremos preparar nata de coco, tendremos que poner la lata de leche de coco a la nevera la noche anterior. Así se separa la parte sólida de la parte líquida.
  • Para preparar la algarroba a la taza, empezamos poniendo a calentar una taza y media de bebida vegetal en un cazo, al fuego.
  • Mientras tanto, mezclamos en un bol la media taza de bebida de arroz que quedaba, la harina de arroz, la harina de algarroba, la melaza y la canela. Y lo batimos todo con las varillas.
  • Cuando la leche del cazo empiece a hervir, introducimos la mezcla que tenemos en el bol. Y vamos mezclando con las varillas, hasta que empiece a hervir y espesar. Dejamos hervir a fuego suave mientras vamos removiendo durante unos 2 minutos. Apagamos el fuego y servimos.
  • Si vamos a decorar con nata de coco, sacamos la lata de la nevera. Ponemos la parte sólida (la de arriba) en un bol, y batimos con unas varillas o, si tienes unas varillas eléctricas, mucho mejor con ellas, hasta formar una nata montada. Si preferimos decorar con chocolate, simplemente tenemos que hacer las láminas con un cuchillo, cortando bien finito el chocolate.

Observaciones

  • Puedes cambiar la bebida de arroz por cualquier leche vegetal de tu agrado. En este caso, posiblemente tendrás que ajustar la cantidad de dulce que añades a tu algarroba a la taza. Y es que la leche de arroz es bastante más dulce que otras, como la de avena o la de soja natural.
  • Puedes cambiar la canela en polvo por chile en polvo o la raspadura de media vaina de vainilla. A mí, personalmente, me encanta el chocolate con chile 🙂
  • También puedes cambiar la melaza de arroz por tu endulzante favorito. Te recomiendo este en particular porque es muy suave y bastante equilibrado. Si usas, por ejemplo, sirope de ágave, tendrás que utilizar mucha menos cantidad, porque su poder endulzante es enorme.

 

Para este chocolate a la taza, te puede interesar…

Batidor de varillas

Este batidor de varillas de silicona platino, de la marca Lurch, es una gran opción, porque el material es seguro, y es muy cómodo de usar y limpiar. Lo puedes encontrar en Conasi aquí, y si es tu primera compra, tendrás un 5% de descuento con el código CNS-NATURALMENTE.

Cacerola Terracotta

Amercook es una marca en quien confío plenamente. Porque sus ollas y sartenes están fabricadas con materiales ecológicos y sin PFOA. Esta que te enlazo aquí es el modelo pequeño, de 20 cm de diámetro, indicado para todo tipo de cocinas incluso inducción.

Bol de acero inoxidable

Me gustan los boles de acero inoxidable porque son libres de tóxicos y mucho más cómodos de manejar que los de vidrio. Por eso, para cocinar uso boles de acero inoxidable, como estos de «A slice of green», fabricados en acero inxocidable de la mejor calidad — los puedes encontrar aquí. Y, para servir, prefiero un bonito bol de cristal, como este de aquí.

Y si te ha gustado este chocolate a la taza…

Seguro que te van a gustar estas recetas dulces y a base de cacao. Te recuerdo que puedes cambiar el cacao por algarroba siempre que quieras ;):

 

¿Me echas una mano y compartimos la receta? 😉

Helado de chocolate casero

Ya que parece ser que ha llegado el verano de golpe, quería compartir contigo una de esas recetas que, sí o sí, vamos a querer hacer durante nuestros días de más calor: el helado de chocolate. Todo un clásico en su versión más saludable.

Y es que sí, los helados apetecen, y mucho, a partir del momento en el que las temperaturas suben. Nuestro cuerpo nos pide refrescarnos y, ¿qué mejor manera de hacerlo que con un buen helado fresquito?

Pero a la vez, los helados convencionales también tienen sus desventajas. Los que encontramos en el mercado suelen estar hechos a base de azúcar, natas, lácteos y aditivos artificiales, para conseguir el sabor y la textura deseadas. Por suerte, hay algunas marcas ecológicas que ya empiezan a comercializar helados elaborados a partir de leches vegetales y melazas orgánicas, pero son una minoría y suelen ser más difíciles de encontrar.

Por eso, mi propuesta es muy sencilla: hazte tú mism@ tus helados. Tú controlas los ingredientes y así te aseguras de que tu helado va a ser delicioso para tu paladar y para tu salud. Además, con la técnica que voy a enseñarte vas a necesitar poquísimos ingredientes, fáciles de encontrar, y vas a tener hecho el helado en menos de 10 minutos.

Antes de empezar, quería comentarte que existen varias técnicas para hacer helados. Lo importante es conseguir una textura cremosa. Tradicionalmente se obtiene usando huevo, pero en cocina saludable se suele trabajar sobre estos métodos:

  • Espesando la mezcla con agar-agar y kuzu, maicena o cualquier otro espesante natural.
  • Usando leche de coco como base, que ya de por sí tiene una consistencia cremosa.
  • Usando plátanos congelados como base para nuestro helado.

Precisamente con esta última técnica es con la que vamos a trabajar. En primer lugar, porque solo necesitas plátanos congelados, y no te lías con cocciones. En segundo lugar, porque si no tienes heladera es una forma muy cómoda de hacerte un súper helado sin tener que pasar horas volviendo al congelador a triturar la mezcla.

Hoy te dejo con una receta muy fácil y absolutamente deliciosa que va a gustar a toda la familia. Un recurso perfecto para hacer más llevadero el calor del verano de manera saludable y económica.

 

Ingredientes (para 3 personas)

  • 3 plátanos maduros congelados
  • 1 chorrito de bebida de coco o cualquier otra bebida vegetal
  • 2 cucharadas de cacao puro sin azúcar
  • 2 cucharadas de crema de cacahuete sin azúcares añadidos (opcional)
  • 4 cuadraditos de chocolate negro ecológico (endulzado con Stevia o sirope de ágave)

 

Topping para nuestro helado de chocolate:

  • ½ vaso de bebida vegetal
  • 1 cucharadita de harina de arroz
  • 2 cucharaditas de cacao puro
  • 2 cucharaditas de melaza de arroz o 1 de ágave
  • Nibs de cacao para decorar

 

Elaboración

  • Sacamos los plátanos del congelador (personalmente, me gusta congelarlos pelados y enteros), los partimos en dos y los metemos en el vaso de la batidora. Trituramos hasta obtener una crema fina, incorporando un chorrito de leche de coco y el cacao.
  • Añadimos la crema de cacahuete y el chocolate. Esta vez, trituramos solo un poquito, porque queremos que nos queden trocitos de chocolate enteros.
  • Ponemos la mezcla en un recipiente y mantenemos en el congelador mientras preparamos la salsa de chocolate caliente.
  • En un cazo pequeño, calentamos todos los ingredientes (excepto los nibs de cacao), y llevamos a ebullición. Mezclamos continuamente para que no se formen grumos y para que no se enganche la mezcla al fondo del cazo.
  • Dejamos hervir un par de minutos hasta que la salsa espese. Reservamos.
  • Servimos el helado junto con un poco de la salsa caliente por encima. Decoramos con unos nibs de cacao.

¡Buen provecho y a disfrutar del calorcito!

 

Para esta receta, te puede interesar…

Vitamix Ascent 2500i

Vitamix es una batidora muy potente, ideal para la receta de hoy, porque para triturar las frutas congeladas necesitamos una máquina que tenga potencia. De hecho, con las batidoras convencionales vas a necesitar añadir más líquido a los plátanos para no estropear las cuchillas. Así que, luego, vas a tener que volver a poner la mezcla en el congelador, porque el helado ya no estará helado una vez triturado todo.

Con Vitamix, te aseguras de que los helados y smoothies quedan perfectos.

Te dejo con el enlace de afiliados a Conasi aquí y acuérdate de tu descuento del 5% por tu primera compra con el código CNS-NATURALMENTE.

Si te gustan las recetas cremosas a base de frutas, te recomiendo que le eches un vistazo a estas deliciosas recetas:

 

¿Compartimos?

Ensalada de wakame

La ensalada de wakame es un clásico de la gastronomía nipona que, cada vez más, se está popularizando en Occidente. Tradicionalmente, se sirve la wakame con un aliño a base de tamari, aceite de sésamo, vinagre de arroz y azúcar.

Para la receta de hoy, he querido ir un poco más allá. Me he inspirado en los sabores tradicionales, sustituyendo el azúcar por melaza de arroz, pero he añadido algunos ingredientes extra para darle mi toque personal. Pepino, maíz, sésamo negro y naranja son los coprotagonistas que acompañan a nuestra alga hoy.

Esta receta resulta muy interesante porque introduce el alga como ingrediente principal, con lo cual vamos a disfrutar de sus múltiples beneficios:

  • Las verduras marinas nos ayudan a eliminar tóxicos de nuestro organismo, incluidos los metales pesados.
  • Contienen un montón de vitaminas y minerales. De hecho, son especialmente ricas en calcio: contienen hasta 10 veces más calcio que la leche, siendo ideales para combatir la osteoporosis y cuando decidimos dejar los lácteos.
  • Son antiinflamatorias y fortalecen el sistema inmunológico.
  • Son ricas en yodo.
  • Favorecen la desinflamación y la pérdida de peso.

En particular, el alga wakame es una de las más depurativas y que más se utiliza en dietas de adelgazamiento, por su alto contenido en agua y por ser prácticamente acalórica.

Sin embargo, antes de incorporar las algas a nuestra dieta debemos tener en cuenta sus contraindicaciones. No se deben tomar en caso de:

  • Padecer hipertiroidismo o enfermedades autoinmunes.
  • Tomar algún tipo de medicación inmunosupresora o medicamentos anticoagulantes.
  • Los niños tampoco deberían tomar algas.

En los demás casos, incorporar las algas a tu dieta de forma habitual resulta un hábito muy interesante. Y es que, además de beneficiarte de las ventajas que te he comentado, vas a notarte más vital, más limpi@, más joven y con la piel más bonita. Eso sí, hay que tomarlas con medida, porque en Occidente nuestro cuerpo no está acostumbrado a tal aporte de yodo (¡súper alto!). Por eso, la recomendación diaria suele ser mínima: entre 1 y 2 cucharadas soperas de algas cocidas al día.

La receta de ensalada de wakame es una manera perfecta para introducir las algas en tu vida de un modo fácil y rápido. Te va a encantar porque es una propuesta fresca, ligera y que se adapta un montón a los calores de finales de primavera y principio de verano.

Te dejo con la receta de esta deliciosa ensalada de wakame:

 

Ingredientes (para 2 personas)

  • 1 trozo de wakame de 10×5 cm
  • 1/3 pepino: la mitad a rodajas finas para decorar y la otra mitad rallado para la ensalada
  • Zumo y ralladura de ½ naranja
  • 2 c.s. maíz dulce ecológico
  • ½ vaso de espinacas frescas o cualquier otra hoja verde
  • Perejil fresco al gusto
  • 1 c.p. tamari
  • Sésamo negro para decorar
  • 1 c.p. melaza de arroz
  • 2 c.p. aceite de sésamo
  • 1 c.p. vinagre de arroz

Elaboración

  • Ponemos el alga a remojo, 5 minutos, en un vaso con agua.
  • La escurrimos, la cortamos a tiras finitas y le damos un segundo remojo. Esta vez, en el zumo de media naranja, y ya con el trocito de pepino rallado. Dejamos 5 minutos más.
  • Escurrimos bien el pepino y el alga y lo mezclamos con la ralladura de naranja, el maíz, las espinacas picadas y el perejil picado.
  • Aliñamos con el tamari, melaza, aceite y vinagre.
  • Servimos acompañado de unas rodajas de pepino finitas, una rodaja de naranja y semillas de sésamo negro.

 

Y ¡voilà! Así de sencillo. Si la pruebas, cuéntame qué tal 😉

 

Para esta ensalada de wakame, te puede interesar…

Wakame ecológica

Para mí, Algamar y Portomuiños son dos muy buenas marcas. Además, nos aseguramos de que las algas sean locales, en particular, de las costas gallegas.

Hoy he utilizado la wakame de Algamar, que puedes encontrar fácilmente en Conasi, haciendo click en este enlace.

Cuchillo de cerámica Kyocera

Para cortar frutas y verduras, un buen cuchillo de cerámica es indispensable en mi cocina. Porque, además, no se desafilan y son más ligeros que los de acero.

Puedes encontrarlo en Conasi aquí. Y recuerda que tienes un 5% de descuento con el código CNS-NATURALMENTE al realizar tu primera compra en Conasi.

Melaza de arroz ecológica

La melaza de arroz es uno de los sustitutos más saludables que existen al azúcar. Y, en particular, el de La Finestra es uno de los más deliciosos e interesantes a nivel de producción y filosofía de la empresa.

Encuéntrala aquí en Conasi.

Y si te ha gustado esta ensalada de wakame…

Te dejo con estas recetas de primavera y verano que te pueden refrescar:

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